Y, además, de forma muy compleja…

Y ya lo que faltaba… alguien que nos diga, que no solo es el entorno, quien influye en la maduración de la cría humana, sino que, además, mucho de lo que tiene que aprender no lo puede hacer solo, ya que necesita esa influencia externa…

Y no estamos hablando de una influencia pasiva, sino de una influencia activa… y muy activa, por su importancia en la introducción de los sociogenes. Tanto sean positivos como negativos.

Y tan importante, como este aspecto de necesitar a los demás, está el corolario pertinente, de que esa ayuda no debe ser permanente… es decir, que la cría humana debe ser capaz, una vez aprendida una determinada técnica, de desarrollarla por si sola, sin ayuda de otro ser humano… salvo en lo que tenga de característica cooperativa, esa realización.

Para pescar con caña, no necesita ayuda (posterior)… para pescar con red (grande), necesitará hacerlo con otro(s).

Y es que la evolución del ser humano es imposible, si cada uno de nosotros (como ser inteligente que somos) no se apoya en la inteligencia de otros, que ya han hecho parte del camino y nos pueden enseñar como hacerlo con mayor eficiencia. Nunca necesitaremos a los dioses para volver a Ítaca, solo nos necesitaremos a nosotros mismos y a nuestros antecesores. El tiempo de los clásicos griegos ya ha pasado

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