Categoría: política

  • O el derecho a no ser acosado…

    Hace días reflexionamos sobre la vital importancia del juego, para ele aprendizaje en esta segunda fase de maduración infantil.

    Así que, dejando de lado el conflictivo problema del aburrimiento, que decíamos ayer, pasemos a comentar algo que se da tanto en el momento del juego, como en el de la placidez del “no juego”. Lo que sienten algunas personas «raras», que disfrutan no jugando.

    ¿Qué podemos aprender del fenómeno del acoso escolar, tanto si eres un acosado, como si eres un acosador?

    Dos roles bien diferenciados, pero que ambos se igualan en resultados : pertenecen al comportamiento vital de dos seres humanos bastante tarados.

    Porque no solo tiene problemas el acosado, también los tiene el acosador… y muy grandes, aunque este último lo disimula mucho mejor.

  • ¿Y el derecho a aburrirse?

    Y aunque pueda parecer raro , tenemos que reivindicar el derecho a aburrirse. Porque su negación es la mejor forma de evitar que uses tu derecho de expresión … ¿Qué más clara expresión de descontento que manifestar de forma pacífica, el hecho de que te estás aburriendo en clase?

    ¿Qué profesional tienes enfrente, con la obligación de hacer que bebas los conocimientos, en vez de masticarlos y vomitar, que ni siquiera es capaz de, al menos, mantenerte quieto en el sitio, haciendo que atiendes? Aunque sea con disimulo…

    Hay que ser muy mal profesional… Y el problema es que existen (y en cantidad manifiesta… aunque no se quieren ver).

    Es otra forma más de escapar de la realidad, en este caso en un aula, haciendo que acabe siendo, el alumno aburrido, el chivo expiatorio de todo lo malo que sucede en ese espacio tiempo de aprendizaje.

    Y lo peor es que los adultos, sean profes o no, fomentan ese oscuro discurso.

  • Sin libertad no hay aprendizaje posible, y sin aprendizaje…

    no te puedes construir a ti mismo. Lo decíamos ayer…

    Por ese motivo no tiene lógica que te enseñen a leer y escribir, si luego tendrás prohibido el leer y el escribir.

    Porque, si te dejan leer lo que «ellos» (SAD) quieren, y te dejan escribir los mismo, ¿para qué quieres saber esas técnicas, si no te van a valer para expresarte de forma natural y libre?

    Solo te dejarán expresarte según como ellos quieran, según como les convenga… así que, el hecho de ser tú mismo, es algo inalcanzable en ese tipo de sociedad cerrada.

    Y por eso decimos que los adolescentes traen en su ADN la capacidad de regenerar este tipo de sociedades tan burdas, tan anquilosadas… las típica tiranías del miedo (a ser libres)… ¿Ok?

  • Porque hay que ser libre, para ser uno mismo…

    Y decíamos que la pobreza tiene mucho que ver con la actitud frente al aprendizaje , porque este puede ayudar a remontarla. O, al revés, puede ayudar a meterse más en el abismo del fracaso, primero escolar y luego vital.

    Porque sin libertad no puedes aprender… y menos para hacerte Tú ( un Yo propio). Pero es que, con pobreza, ya no hay libertad, ni siquiera para buscar comida.

    Así que el binomio pobreza-libertad, está demasiado unido para tratarlo por separado. Y así mismo el binomio libertad-aprendizaje está soldado a tope.

    Esa es la razón de que no se puede aprender nada de ciencias o de lenguaje, o de educación física, si esas enseñanzas no se hacen en un régimen de libertad. Y libertad con comida…

    En las prisiones no se aprende , se reconducen las conductas… Se puede hacer un parecido con chapar la materia en el aula libre. Encarcelado, el canto de un pájaro, no deja de ser una imagen de un pájaro cantando, como si lo estuvieras viendo en la pantalla de un TV.

  • Aunque algunos lo disimulan muy bien…

    Es cierto que, observando el comportamiento de algunos alumnos, puede parecer que lo están pasando bien en la escuela . Que trabajan y, si no felices, por lo menos están muy atentos a las explicaciones y, muy importante, siempre quieren tener sus tareas terminadas a tiempo.

    Incluso cuando las explicaciones y las tareas dejan que desear, desde una perspectiva educacional natural y libre. Es decir , cuando se práctica la chapatoria y el exceso de deberes, por ejemplo. Aún así hay alumnado muy aplicado.

    Y en este tipo de comportamiento, al que podemos llamarlo plácido, entra una variable importante, vital : se llama pobreza.

    La de sociogenes injertados, con más negativos que positivos, que puede tener la mente de una cría humana, gracias a la tremenda influencia de la pobreza!!! Piaget ni la consideraba en sus clasificación, sobre la maduración infantil… pero, está claro que algunos estudian porque significa su posible salida de esa pobreza.

  • Pero, volvamos a la realidad cotidiana…

    Apliquemos los elementos ya establecidos a los humanos, que sufren los embates de la SAD… por ejemplo en la escuela. Y nos referimos ampliamente, a todo tipo de escuela , sea formal o informal… sea un aula normalizada como lugar de estudio, o sea una calle o un campo, donde la cría humana se ve obligada a seguir un proceso de aprendizaje, sea lo que en esos sitios se aprenda.

    Y un aspecto importante, para estudiar su comportamiento en ese espaciotiempo es si disfruta o no de lo que le obligan a hacer. Partamos del hecho claro de que pocas veces (¿ninguna?) una críaa humana se encierra en un espaciotiempo dado, para aprender algo… esa actitud de aprendizaje espontáneo suele darse solamente en espacios y tiempos inesperados, que surgen a partir de la propia curiosidad de la cría. Y, como dijimos, no necesitamos a ninguna Atenea que nos impulse a ser curiosos… ya lo tenemos escrito en nuestro ADN.

    En eso no nos diferenciamos de los animales irracionales .

    Donde si nos diferenciamos, y mucho, es cuando interviene el adulto humano, para dirigir (o estropear) ese proceso de aprendizaje, empezado voluntariamente. Los adultos irracionales solo evitan el aprendizaje de sus crías, cuando las notan en peligro.

    Podríamos titular un ensayo sobre el sistema escolar, cualquier sistema escolar, llamándole «La escuela como anuladora de la curiosidad humana». Ni más ni menos, que una fuente que chorrea sociogenes negativos como si fueran churros. Y , lo que es peor, que no suelta sociogenes positivos ni por casualidad.

  • Y, además, de forma muy compleja…

    Y ya lo que faltaba… alguien que nos diga, que no solo es el entorno, quien influye en la maduración de la cría humana, sino que, además, mucho de lo que tiene que aprender no lo puede hacer solo, ya que necesita esa influencia externa…

    Y no estamos hablando de una influencia pasiva, sino de una influencia activa… y muy activa, por su importancia en la introducción de los sociogenes. Tanto sean positivos como negativos.

    Y tan importante, como este aspecto de necesitar a los demás, está el corolario pertinente, de que esa ayuda no debe ser permanente… es decir, que la cría humana debe ser capaz, una vez aprendida una determinada técnica, de desarrollarla por si sola, sin ayuda de otro ser humano… salvo en lo que tenga de característica cooperativa, esa realización.

    Para pescar con caña, no necesita ayuda (posterior)… para pescar con red (grande), necesitará hacerlo con otro(s).

    Y es que la evolución del ser humano es imposible, si cada uno de nosotros (como ser inteligente que somos) no se apoya en la inteligencia de otros, que ya han hecho parte del camino y nos pueden enseñar como hacerlo con mayor eficiencia. Nunca necesitaremos a los dioses para volver a Ítaca, solo nos necesitaremos a nosotros mismos y a nuestros antecesores. El tiempo de los clásicos griegos ya ha pasado

  • Y ¿hasta dónde influye el entorno?

    Tuvo que llegar Vygotsky, para centrar mejor el problema, ya que las crías humanas no maduran aisladas de su entorno : familia, amigos, otros adultos, animales y medio físico.

    Y como dijimos ayer, el propio adulto que usaba la regla, no para medir los conocimientos del niño, sino su aguante al castigo físico, era un elemento ajeno a la cría humana, que intervenía en su maduración… practicando la domesticación, que no la educación, y se dedicaba a injertar en la mente infantil los primeros sociogenes negativos en el proceso madurativo general.

    Familia y maestra eran los puntales iniciales en la domesticación de ea cría humana, durante sus primeros años.

    De empatía a no empatía, de solidaridad a insolidaridad, de no tener más que el miedo lógico (natural) a lo desconocido, se pasaba a temer todo lo nuevo que se acercara a nosotros… de sentir placer por el afecto de un adulto, se pasa a sentir horror cuando alguien se acerca demasiado… y ya no digamos a mostrar algún tipo de emoción o afecto.

    Todo un mundo de sociogenes negativos, para apantallar los biogenes, en vez de una serie de sociogenes positivos, para reforzarlos. La creación de pequeños humanos temerosos y, al mismo tiempo, rencorosos con el maltrato recibido. Ese que tanto placer le ha dado al adulto represor (no tutor).

  • ¿Qué dicen los estudiosos de la educación?

    Podemos partir de lo que estableció Piaget, aunque sus estudios puedan pecar de ser algo estáticos y asépticos, por no tener en cuenta, para nada, la posible intervención del medio/contexto, en esa evolución mental establecida. Parece como si los niños estuvieran solos en un espacio aislado (de otros humanos y de posibles cambios), y que todo depende de su maduración como individuo.

    Lógicamente, en su momento, las nociones de sociogenética ni estaban atisbándose. Aún tardaría algo en aflorar la importancia del medio.

    Aunque se tenía en cuenta que el adulto encargado de la enseñanza, de trasmitir conocimientos, ya era una influencia poderosa del medio social donde estudiaba la cría humana… y sí practicaba la norma de que la letra con sangre entra, no podemos decir que el niño o niña estuvieran aprendiendo sin la influencia decisiva (brutal) del medio escolar…

    Está claro que el medio siempre influyó, el problema era Piaget, que no lo quiso tener en cuenta… como si el problema del aprendizaje se diera entre algodones y música celestial (qué también es un medio).

    Y, por eso, alguien corrigió a Piaget.

  • Pero, sigamos con la chavalada…

    Efectivamente, volvamos a estudiar la ación de los sociogenes en la fase infantil dónde nos habíamos quedado : la segunda.

    Él chaval de la imagen no lo sabe, pero empieza otra fase de maduración…

    Y hasta ahora se estudió mucho esto de las diversas fases de maduración en las crías humanas (Piaget y Cía).

    Especialmente por lo tocante al proceso educativo… aunque se hizo poco hincapié, en que estas fases están muy relacionadas en duración, como estamos viendo, con el entorno dónde se diera esa educación/domesticación.

    Por ejemplo, nada tiene que ver el proceso de maduración de una cría humana , ubicada en una capital europea (no pobre), con el de una cría situada en el corazón del Sahel africano, o en medio y medio de la Selva Amazónica.