… no te puedes construir a ti mismo. Lo decíamos ayer…
Por ese motivo no tiene lógica que te enseñen a leer y escribir, si luego tendrás prohibido el leer y el escribir.
Porque, si te dejan leer lo que «ellos» (SAD) quieren, y te dejan escribir los mismo, ¿para qué quieres saber esas técnicas, si no te van a valer para expresarte de forma natural y libre?
Solo te dejarán expresarte según como ellos quieran, según como les convenga… así que, el hecho de ser tú mismo, es algo inalcanzable en ese tipo de sociedad cerrada.
Y por eso decimos que los adolescentes traen en su ADN la capacidad de regenerar este tipo de sociedades tan burdas, tan anquilosadas… las típica tiranías del miedo (a ser libres)… ¿Ok?
Y ya lo que faltaba… alguien que nos diga, que no solo es el entorno, quien influye en la maduración de la cría humana, sino que, además, mucho de lo que tiene que aprender no lo puede hacer solo, ya que necesita esa influencia externa…
Y no estamos hablando de una influencia pasiva, sino de una influencia activa… y muy activa, por su importancia en la introducción de los sociogenes. Tanto sean positivos como negativos.
Y tan importante, como este aspecto de necesitar a los demás, está el corolario pertinente, de que esa ayuda no debe ser permanente… es decir, que la cría humana debe ser capaz, una vez aprendida una determinada técnica, de desarrollarla por si sola, sin ayuda de otro ser humano… salvo en lo que tenga de característica cooperativa, esa realización.
Para pescar con caña, no necesita ayuda (posterior)… para pescar con red (grande), necesitará hacerlo con otro(s).
Y es que la evolución del ser humano es imposible, si cada uno de nosotros (como ser inteligente que somos) no se apoya en la inteligencia de otros, que ya han hecho parte del camino y nos pueden enseñar como hacerlo con mayor eficiencia. Nunca necesitaremos a los dioses para volver a Ítaca, solo nos necesitaremos a nosotros mismos y a nuestros antecesores. El tiempo de los clásicos griegos ya ha pasado
Tuvo que llegar Vygotsky, para centrar mejor el problema, ya que las crías humanas no maduran aisladas de su entorno : familia, amigos, otros adultos, animales y medio físico.
Y como dijimos ayer, el propio adulto que usaba la regla, no para medir los conocimientos del niño, sino su aguante al castigo físico, era un elemento ajeno a la cría humana, que intervenía en su maduración… practicando la domesticación, que no la educación, y se dedicaba a injertar en la mente infantil los primeros sociogenes negativos en el proceso madurativo general.
Familia y maestra eran los puntales iniciales en la domesticación de ea cría humana, durante sus primeros años.
De empatía a no empatía, de solidaridad a insolidaridad, de no tener más que el miedo lógico (natural) a lo desconocido, se pasaba a temer todo lo nuevo que se acercara a nosotros… de sentir placer por el afecto de un adulto, se pasa a sentir horror cuando alguien se acerca demasiado… y ya no digamos a mostrar algún tipo de emoción o afecto.
Todo un mundo de sociogenes negativos, para apantallar los biogenes, en vez de una serie de sociogenes positivos, para reforzarlos. La creación de pequeños humanos temerosos y, al mismo tiempo, rencorosos con el maltrato recibido. Ese que tanto placer le ha dado al adulto represor (no tutor).
Podemos partir de lo que estableció Piaget, aunque sus estudios puedan pecar de ser algo estáticos y asépticos, por no tener en cuenta, para nada, la posible intervención del medio/contexto, en esa evolución mental establecida. Parece como si los niños estuvieran solos en un espacio aislado (de otros humanos y de posibles cambios), y que todo depende de su maduración como individuo.
Lógicamente, en su momento, las nociones de sociogenética ni estaban atisbándose. Aún tardaría algo en aflorar la importancia del medio.
Aunque se tenía en cuenta que el adulto encargado de la enseñanza, de trasmitir conocimientos, ya era una influencia poderosa del medio social donde estudiaba la cría humana… y sí practicaba la norma de que la letra con sangre entra, no podemos decir que el niño o niña estuvieran aprendiendo sin la influencia decisiva (brutal) del medio escolar…
Está claro que el medio siempre influyó, el problema era Piaget, que no lo quiso tener en cuenta… como si el problema del aprendizaje se diera entre algodones y música celestial (qué también es un medio).
Efectivamente, volvamos a estudiar la ación de los sociogenes en la fase infantil dónde nos habíamos quedado : la segunda.
Él chaval de la imagen no lo sabe, pero empieza otra fase de maduración…
Y hasta ahora se estudió mucho esto de las diversas fases de maduración en las crías humanas (Piaget y Cía).
Especialmente por lo tocante al proceso educativo… aunque se hizo poco hincapié, en que estas fases están muy relacionadas en duración, como estamos viendo, con el entorno dónde se diera esa educación/domesticación.
Por ejemplo, nada tiene que ver el proceso de maduración de una cría humana , ubicada en una capital europea (no pobre), con el de una cría situada en el corazón del Sahel africano, o en medio y medio de la Selva Amazónica.
Pues sí, exactamente igual que pasa la ropa de unos hermanos a otros, en las familias con dificultades para llegar a fin de mes.
Las normas de la abuela, sus costumbres, serán sociogenes que pasarán a sus hijas, que serán madres de sus nietas… y a las que le pasarán esos sociogeens recibidos de la abuela. No viajan en células, sexuales o somáticas , pero viajan… como elementos inmateriales, injertados en la mente de tu abuela. Nada más nacer, ya que será bombardeada con ellos… o durante el resto de su vida, en momentos de caos y dolor, por ejemplo una postguerra. Siendo casi imposible evitarlo.
Y así pasar de madre a hija y de hija a nieta… cerrándose un ciclo , que resulta muy difícil de romper, aunque no sea imposible..
Sobre todo un cambio sucesivo de ambiente , puede favorecer que todo este tipo de injertos se hagan en condiciones altamente inestables…. y , por ello, vayan perdiendo fijación. Sobre todo si alguna de ellas cae en un ecosistema, donde resulte muy difícil superar los cambios producidos respeto del ecosistema anterior.
Si comparamos con los mecanismos epigenéticos, que sufren los biogenes, para tener mutaciones, estamos hablando de unos mecanismos episociogenéticos… con la salvedad, de que los injertos son mucho más fáciles de intervenir que en los biogenes… podemos decir que el grupo metilo epigenético, puede ser un amigo, adolescente o adulto, que consiga entrar en su mente de forma natural y libre, neutralizando el sociogén correspondiente… porque ya tenemos dicho muchas veces que el biogén de la libertad , por ejemplo, es demasiado persistente.
Porque, queramos o no, nacemos para vivir en tribu. La capacidad de vivir en solitario, no resulta fácil, pero además responde a un tipo de sociogén reactivo , que impide la acción del resto del ADN (biogenes cooperativos).
La biodiversidad que fomenta la naturaleza nunca fomentará tu individualismo, lo único que hará es fomentar la variedad de tribus.
Como dicen en la imagen, se trata de mejorar la posibilidad de transmitir en la herencia los rasgos genéticos más positivos para la tribu (o sea, la humanidad). Pero esa diversidad no se puede dar viviendo en pequeños grupos, e incluso, esa endogamia, acaba haciendo que la tribu degenere evolutivamente, por lo que se debe buscar pareja en otras tribus.
Porque así es como evolucionó la humanidad.
Aunque los reyes del mambo político, practicaron tanto la endogamia, que consiguieron reforzar los rasgos negativos en vez de los positivos. La división en genotipo y fenotipo , una obra de arte de la naturaleza (sea lo que eso sea), fue una tontería para este tipo de humanos dominantes. Esos humanos que se consideran muy listos, aunque no den la media de inteligencia planetaria. Un retraso histórico considerable en la evolución del ser humano.
¿Por qué será tan difícil entender que sin unión no hay evolución posible? Solo regresión…
No tener empatía ni solidaridad no impide que seas un humano, medianamente normal. Pero, ¿por qué será tan difícil entender que, sin esas capacidades genéticas biológicas, puedes dar en un humano totalmente apático y sombrío? ¿Qué en esa situación, resultará más fácil que te persigan los perros por la calle, que tener un par de amigos de verdad?
Y es que la cara larga y ser un poco cenizo no te ayuda a sentirte unido a otros seres humanos, ni siquiera si son como tú. ¿Cómo harás para verte con otros similares , en el club de la penumbra?
No se necesita rodearse de colores y músicas, pero la unión es una muestra evolutiva, para que se coordine el trabajo humano y, como no, también su desgracia. Cuando vienen mal dadas , rodeado de gente, que te quiere, se pueden minimizar los daños.
Así que fomentemos la empatía, en la cría que la traiga escasa, y la desarrollamos más a fondo, en quien la tengo algo tibia. Es muy importante ser empáticos.
Porque la socialización, un pariente maduro de la solidaridad, la produce un biogén específico que, como decimos siempre, necesita reforzarse positivamente (o sea, que no lo apantallen negativamente). Y eso lo hace el juego entre iguales… Luego ya se aprenderá mejor en lugares más específicos , y con adultos, para ir madurando en tus técnicas de trabajo, pero ahora toca jugar. Ya que, así, se van combinando diversas mentes humanas , en proceso de maduración, cada una a su ritmo y, siempre, acabarán por ayudar las más rápidas a las más lentas. Eso es cooperar en el aprendizaje.
Como decimos, significa un proceso de evolución humana. El hecho de suprimir el juego libre, es una auténtica regresión evolutiva. Es limitar la capacidad plástica del cerebro, para irse adaptando a los sucesivos cambios que va a tener (seguro) el ecosistema donde vives.
Y además el trabajo en cooperación no solo mejora la capacidad para aprender , sino que promueve la unión de los trabajadores, para que hagan piña en defensa de lo ataques que la SAD intente hacer contra ellos. Por ejemplo, neutralizando su capacidad biológica de regeneración social.
Porque regenerar la sociedad adulta dominante (SAD), no solo permite mejorar las condiciones de trabajo y forma de vida, si no que permite sentirse unidos de tal forma que los cambios producidos, serán más fáciles y también pueden llegar a ser irreversibles.
Porque el juego infantil no solo es para aprender a defenderse y buscar comida , también vale para poder aprender técnicas de trabajo, que permian evolucionar en ese proceso de maduración. Porqu el juego cooperativo puede servir para apreender cosas, que tú solo nunca podrías aprender.
Y es, como decimos, la única forma de evolucionar como especie. Por eso no cuesta tanto pasar del estado de mediocre, como versión actual de homo sapiens.
Porque nada se aprende solo. O si aprendes algo, siempre parte quedará inconclusa, por no colaborar con otro ser humano. Lo necesitas para completar el proceso inacabado… o, si está acabado, puede ser mejoardo.
Porque estamos cansados de decir que todo es mejorable. La ciencia no llega nunca a metas que no se puedan , y, sobre todo, se deban superar.
Y por eso repetimos tanto, que la sociedad humana no puede quedara sin evolución social… no puede mantenerse con los parámetros sociales, que se han ido quedando obsoletos… y ahí, repetimos, es donde juega un papel importante la cooperación de los adolescentes recién llegados. Para darle una savia nueva, que renueve la SAD ya anquilosada. Sí, estamos hablando de nuevo de la importante capacidad regenerativa del ADN adolescente.