Y ¿hasta dónde influye el entorno?

Tuvo que llegar Vygotsky, para centrar mejor el problema, ya que las crías humanas no maduran aisladas de su entorno : familia, amigos, otros adultos, animales y medio físico.

Y como dijimos ayer, el propio adulto que usaba la regla, no para medir los conocimientos del niño, sino su aguante al castigo físico, era un elemento ajeno a la cría humana, que intervenía en su maduración… practicando la domesticación, que no la educación, y se dedicaba a injertar en la mente infantil los primeros sociogenes negativos en el proceso madurativo general.

Familia y maestra eran los puntales iniciales en la domesticación de ea cría humana, durante sus primeros años.

De empatía a no empatía, de solidaridad a insolidaridad, de no tener más que el miedo lógico (natural) a lo desconocido, se pasaba a temer todo lo nuevo que se acercara a nosotros… de sentir placer por el afecto de un adulto, se pasa a sentir horror cuando alguien se acerca demasiado… y ya no digamos a mostrar algún tipo de emoción o afecto.

Todo un mundo de sociogenes negativos, para apantallar los biogenes, en vez de una serie de sociogenes positivos, para reforzarlos. La creación de pequeños humanos temerosos y, al mismo tiempo, rencorosos con el maltrato recibido. Ese que tanto placer le ha dado al adulto represor (no tutor).

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