
Y aunque pueda parecer raro , tenemos que reivindicar el derecho a aburrirse. Porque su negación es la mejor forma de evitar que uses tu derecho de expresión … ¿Qué más clara expresión de descontento que manifestar de forma pacífica, el hecho de que te estás aburriendo en clase?
¿Qué profesional tienes enfrente, con la obligación de hacer que bebas los conocimientos, en vez de masticarlos y vomitar, que ni siquiera es capaz de, al menos, mantenerte quieto en el sitio, haciendo que atiendes? Aunque sea con disimulo…
Hay que ser muy mal profesional… Y el problema es que existen (y en cantidad manifiesta… aunque no se quieren ver).
Es otra forma más de escapar de la realidad, en este caso en un aula, haciendo que acabe siendo, el alumno aburrido, el chivo expiatorio de todo lo malo que sucede en ese espacio tiempo de aprendizaje.
Y lo peor es que los adultos, sean profes o no, fomentan ese oscuro discurso.
¡Anímate!