
En la imagen podemos ver una tachadura parcial de nuestro ADN. Es como si tres genes, que atienden a tres necesidades naturales complementarias, fueran tachados para no ser leídos por la mente. Por ejemplo, el que nos favorece para ser adaptables al ecosistema donde vivimos, el que nos hace ser empáticos con los seres vivos que viven con nosotros, de tal forma que nos lleva a tener un comportamiento pacífico, incluso aunque nos quieran hacer algún daño (leve). Lo que no quiere decir, que no debamos saber como defenderse de un ataque depredador.
En su lugar quedarían reescritos [1] otros tres genes sociales (positivos o negativos?), como pueden ser los de la imagen : el de adaptarnos a ser empáticos, se muda en adaptarnos a NO serlo, lo cual conlleva hacernos poco pacíficos con los vecinos. Lo que, a su vez, es una clara muestra de nuestro egoísmo (que nos hace considerarnos superior) y así, por pura lógica, convertirnos en un jodido acosador del prójimo.
Ya no buscaremos su amistad, en beneficio mutuo. Lo que buscaremos es la mejor forma de maltratarlos, para que se sepa quién tiene el poder de hacerlo.
Porque una vez que se sientan acosados, es decir oprimidos, ya podemos sentir que los poseemos. Que son nuestros. En cuerpo y alma (mente).
Y todo eso está escrito en los nuevos genes sociales negativos, que nos fueron injertando/reescribiendo durante nuestro periodo de maduración infantil y preadolescente.