Categoría: arte

  • Y los morros de aquí a mañana…

    Y cuando no se obtienen respuestas, y se acumulan las dudas… viene lo peor, aguantar con la carga de no saber qué sucede, y el por qué… ya que soso vemos una parte, normalmente muy pequeña, de la realidad. Hablamos ya largo y tendido, en general, de la necesidad de ver y observar… allí no nos referíamos a ninguna edad, solo al hecho de ser un humano (que mira).

    Y es cuando se descubre, suelen avisar «los otros», que casi de repente no solo los animales irracionales tienen morros… el ser humano, sobre todo a cierta edad , descubre que ,también, tiene un morro morrocotudo.

    Y más cuando se enfada. Sobre todo por NO SABER.

    Y volvemos a repetirlo… Toda esta serie de entradas es como un preámbulo, para unir una serie de apreciaciones que podemos decir de unos preadolescentes en general… esta chica con morros de la imagen… con todas las crías humanas de su edad, que, en mayor o menor medida se sienten desatendidas por el estamento adulto… y de alguna forma tienen que mostrar su desacuerdo…

    Incluso con formas de revuelta más o menos insensata… pero es que los responsables del desastre se llaman adultos… y, lo peor, tienen todos nombres y apellidos.

  • Con enormes ganas de aprender jugando…

    … aunque no sepamos lo que es aprender.

    Porque aprender es algo más que recoger información de cualquier forma, sin organizarla, porque así sería imposible que pueda ser retomada con facilidad y utilidad cuando se necesite.

    Es precisamente ese nivel de organización y eficiencia, lo que diferencia el almacenar información al tuntún, de colocarla bien ordenada, para ser usada de forma rápida y eficiente.

    Cuando la mente logra que la información adquiera ese nivel de orden (operativo), es cuando se puede decir que ella ha resumido (aprendido) el saber que venía en esa información.

    La acumulación desordenada de información no es aprender, porque no será útil. Al estudiar en la escuela es lo que se llama chapar, aprendizaje memorístico. Se memoriza y mal, NO se aprende. De hecho no suele perdurar en la memoria.

  • Son crías humanas con ganas de VIVIR!!!

    Lo que sí sabemos es que un recién nacido tiene muchas ganas de vivir.. por algo nació. Es ley de vida.También debíamos saber, sin estudiar los evangelios cristianos, que son inocentes. Y no necesitan ser santos, solo humanos (naturales y libres).

    Sí necesitan protección durante años… hasta los 10, a tope… y hasta los 17/18 muy cerca… Para lo cual, están los llamados adultos, que luego no lo son tanto.

    Y necesitan saber que la felicidad no existe, pero que se puede (y se debe) luchar por ella. Siempre que esa felicidad abarque, como mínimo, a los demás seres humanos que lo rodean…

    Y no lo saben al nacer, pero todo esto que necesita una cría, tal como lo decimos, no es una idea salida de nuestra mente… solo es algo que va escrito en su ADN.

    El Gran Problema es que eso también lo sabe la SAD (sociedad adulta dominante), que tiene como cometido principal el intentar desarmar, a los humanos recién nacidos, de las herramientas que la naturaleza le tiene preparadas. Esas que vienen en el ADN y que deben ser reforzadas (con sociogenes positivos), por los adultos que las acogen. Pero, a cambio, la SAD querrá convertirlas en piezas bien dispuestas en la maquinaria social, que tienen ya montada los adultos poderosos. Esos que son contrarios a todo tipo de regeneración social. Que es precisamente una de las capacidades elementales de toda cría humana, según su ADN. Recordad lo que siempre decimos sobre el papel que debe jugar la adolescencia, si la dejan actuar de forma natural y libre.

  • Unos hijos que nacen TOTALMENTE inocentes!!!

    Así que volvamos a nuestras crías humanas, porque aún estamos en el estudio de las primeras fases de su vida. Tenemos mucho que ver aún sobre los caminos que llevan a ese futuro. Que es la meta de todo ser humano, que ha nacido y quiere seguir para delante.

    Y una meta muy ansiada suele ser la de llegar a ser un humano feliz, aunque no se sepa nada de lo que eso significa (el recién nacido). El problema, para los adultos también, es que la felicidad no existe, por mucho que nos pongamos en modo Sócrates a discernir lo que es la Felicidad, para los seres humanos, paseando por cualquier Academia Filosófica.

    Lo único que puede existir, si es que nos lo fijamos mentalmente, es la meta de llegada a esa Felicidad… pero como buena meta límite, es una meta inalcanzable… como en la vuelta a Ítaca, la meta no existe realmente (solo en la cabeza de Homero), lo que sí existe, es el viaje.

    Así que podemos hacer de Odiseo e intentar llegar, aunque la Ítaca inicial haya desaparecido… o nos quedemos por el camino a merced de Circes y Lestrigones, pero sin la ayuda esencial de una Atenea. Aunque lo que sí existe, es algo a lo que podemos llamar INOCENCIA, que no es una meta, sino un punto de salida. 

    Y, en el viaje de vuelta, será dónde podemos perderla, esa inocencia, en pequeña o en gran cantidad. Decimos “de vuelta”, porque, a diferencia de Odiseo, nuestra Troya está en la adolescencia, una auténtica batalla vital, mientras que nuestra adultez será el viaje de vuelta. Y sí, llegamos a completarla… entonces, podemos decir que logramos ser uno mismo.

  • Se trata de lucir un uniforme…

    Y da igual que seas una cría humana o un adulto humano, se te va «metiendo en la sangre» (en la mente) que el uniforme te da varias cosas, chulería para ligar, poder para castigar, incluso respeto, aunque más que eso dé miedo. Te convences de que el uniforme te hace un hombre, además muy macho(te).

    Hablaremos más adelante del «efecto escaparate», pero es fácil notar que el uniforme te hace a ti, nunca tú harás al uniforme.

    Y, lógicamente, el arma forma parte del uniforme… será lo más valioso, lo que mejor te determina.

    De hecho, cuando está desarmado, un «buen» soldado dirá que se siente desnudo.

    Y no es difícil entender que un fusil de asalto, en las manos de un macho, es como tener un miembro viril de gran calibre. Y no hay exageración, pues para algo hicimos la mili (y algún Yo en franco cabreo). ¿Qué se puede esperar de una cría humana obligada a ser soldado?

  • Al final, hasta la guerra es un espectáculo…

    Y no exageramos nada. Una sociedad como la USA, que convierte en un espectáculo la desgracia de que varios mineros queden enterrados en una mina, ¿cómo no van a hacer que la guerra sea también un espectáculo?

    Porque ya no es el espectáculo del cumpleaños o de los mineros atrapados… se trata realmente de dar una versión de la guerra que no coincide con la realidad. Así de simple y de manipulador.

    Porque es en este campo, el bélico, en el que más ideas erróneas o sociogenes negativos se van insertando en la mente de los terrestres.

    Y da igual que sea de un bando o de otro, en los dos sobra el injerto de ideas equivocadas sobre los intereses que andan en juego, e incluso en los números de bajas, militares y civiles que se dan en cualquier tipo de guerra.

    Incluso en las actuales, con drones y alta tecnología, estas que ya los altos mandos se las toman como auténticos videojuegos, donde las muertes reales son simples números. Y números que se pueden remplazar fácilmente por otros. Porque para algo están las mujeres del planeta. Para hacer lo que les manden los poderosos… dicen ellos… no dejan de ser soldados civiles. Aunque ahora ya le facilitan también, ser soldados militares. Todo sea por el bien del capitalismo…

  • Y cuando se hace mayor… ya es un profesional del acoso!!!

    Ya lo dijimos ayer. Toda esta segunda fase es una preparación para conseguir un tipo de cría humana, al que se pueda preparar en su adolescencia para ser un ser humano natural y libre. Sería el camino positivo. O, por el contrario, lo preparen, para ser un fiel ejecutor de las normas que la SAD tiene implantadas. Lo que supone el camino negativo.

    Y cada uno en su estilo.

    Los naturales y libres, tratarán, mejor o peor, tratarán de hacer cumplir el mandato biogenético de ser regeneradores sociales. Los adaptados al sistema social impuesto por la SAD, al contrario, acabarán siendo meros ejecutores de sus planes sociales ya establecidos, evitando, sobre todo, la regeneración social que pretenden desarrollar los anteriores.

    Los que llamamos naturales y libres, con adn social positivo, tendrán que luchar constantemente contra los impedimentos (sociogenes negativos y represión físicomental «a la fuerza»), que la SAD les irá poniendo en el camino.

    Los delegados del poder establecido, contarán con los medios necesarios, para ejercer toda la represión que antes indicamos, Son la mano ejecutora de la SAD.

  • Y todo esto va en el adn social negativo… de un acosador de 7 añitos.

    Ayer tratamos de hacer un paralelismo entre el comportamiento del acosador y del acosado, aunque lógicamente sean cosas muy diferentes. Pero se trataba de buscar los puntos de unión que la sociogenética puede establecer.

    Ahora nos centramos en el acosador, ya que su comportamiento es tan paradigmático, que nos vale para ilustrar incluso el de un soldado (o de un criminal…).

    Puede que en la imagen nos saliera un depredador algo mayor de siete años, pero realmente en este asunto del acoso infantil, no cambia mucho hasta entrar en la preadolescencia. Porque es, en ese momento madurativo tan vital, cuando se agravan mucho las características sociogenéticonegativas del acosador. Y sí, llegan siete años para tener fabricado un acosador casi profesional… le faltará poco.

    Para empezar podemos fijarnos en las cuatro que hemos indicado en la imagen… Con la no empatía, se le ha introducido la idea de que lo diferente es despreciable, que el humano diferente tiene tiene menor calidad humana. Además de acompañarlo con una idea de que su ego es fundamental, fuera de serie, y que eso se traduce en que su inteligencia es superior… aunque sea un imbécil no declarado. Todo eso acompañado por una falta de correctivos, que le hacen sentirse superior a lo demás porque no merece castigos (véase Juego de Tronos), y, para colmo, le dan algunas parcelas de poder, que le permite aumentar su ego y desprecio por los diferentes… incluso aún siendo más inteligentes que él. A esos los mira aún peor.

    Han fabricado a un conato de mandón, que solo le falta pasar por una adolescencia que le permita reforzar esas características… y quedar ya preparado para ser un soldado, un policía o un político de mierda. Si, además, pasa por una universidad tipo Liga Y en USA, tenemos a un futuro gobernante, con las neuronas mínimas para apretar un botón rojo.

  • ¿Pero qué significa ser diferente en la escuela?

    Una palabra muy importante.

    La diferencia, además de significar el resultado de una operación, restar el sustraendo al minuendo, puede usarse para hacer notar lo que distingue a un ser humano de otro. Así, cuando se dice : este niño (o niña), es diferente de este otro (u otra).

    Y ahí empieza uno de los mayores problemas que debe afrontar una cría humana, dejando ya de lado el maltrato infantil , que puede sufrir en casa, con padres biológicos o adoptivos.

    Como receptores de derechos civiles no deberíamos ser diferentes. Aunque luego, los adultos, hacen que realmente sí lo seamos.

    Pero, como receptores del llamado acoso escolar, sí somos muy diferentes… y esa diferencia no siempre es palpable. La llamada SAD, se encarga con esmero, de ir mudando las reglas de convivencia social, para que pasen desapercibidos esos cambios, que aumentan las diferencias de trato, por parte de los adultos dominantes. Y tan metido está en la mente del niño «diferente», que ya se considera debe mantener una postura diferente (estará aislado, por ejemplo), cuando podría estar jugando con las demás crías… pero ya le han metido en la mente que él «no puede». Un sociogén (idea) destroza futuros.

  • ¿Y el derecho a aburrirse?

    Y aunque pueda parecer raro , tenemos que reivindicar el derecho a aburrirse. Porque su negación es la mejor forma de evitar que uses tu derecho de expresión … ¿Qué más clara expresión de descontento que manifestar de forma pacífica, el hecho de que te estás aburriendo en clase?

    ¿Qué profesional tienes enfrente, con la obligación de hacer que bebas los conocimientos, en vez de masticarlos y vomitar, que ni siquiera es capaz de, al menos, mantenerte quieto en el sitio, haciendo que atiendes? Aunque sea con disimulo…

    Hay que ser muy mal profesional… Y el problema es que existen (y en cantidad manifiesta… aunque no se quieren ver).

    Es otra forma más de escapar de la realidad, en este caso en un aula, haciendo que acabe siendo, el alumno aburrido, el chivo expiatorio de todo lo malo que sucede en ese espacio tiempo de aprendizaje.

    Y lo peor es que los adultos, sean profes o no, fomentan ese oscuro discurso.