
Podemos parecer pesados, como de hecho lo éramos al dirigirnos a nuestros preadolescentes, al repetir tantas y tantas veces que la adolescencia va a marcar tu futura adultez.
Que no se puede ser un adulto completo si no se es un adolescente completo. Porque, a diferencia de la infancia, que también nos determina pero no tanto, la adolescencia si es determinante al 100%.
Y resulta crucial que sepamos nadar entre la multitud de escollos que presenta el mar de la adolescencia. Que no es precisamente un tranquilo lago.
Y también lo saben los adultos, aunque no sepan mucho de genética y el papel regenerador que trae marcado toda cría humana en su ADN.
La llamada educación de la cría humana, es claramente un trabajo de auténtica domesticación, Y no tiene otro fin, que evitar ese trabajo natural futuro de las crías, que tratan de conseguir regenerar la sociedad adulta dominante, y así restablecer el equilibrio naturosocial perdido.
¡Anímate!