
Porque en el núcleo familiar es donde empieza todo el proceso de reacomodación de esa necesidad de regenerar lo que ha quedado obsoleto, socialmente, para construirlo con otra nueva perspectiva… que no deja de ser la original, del cuando salió a la luz nuestra mutación como homo sapiens.
Nada nuevo bajo el sol. Solo la presión social dominante que trata de impedir nuestra capacidad biológica renovadora de la sociedad.
Y sí en la Ley de la calle, hacen que un hermano se sacrifique para salvar a otro… en La lengua de las mariposas, podemos ver como influye una madre en su hijo. Todo para que se salve él, condenando a su maestro, tal como hacen los demás. Aunque, para él, fuera un importante educador, ya que le ayudó mucho a madurar como persona.
En esa potentísima escena final, vemos como el gen social negativo de la madre (tendencia a conformarse con lo que le dan… una antiEva) se refuerza totalmente, haciendo que le transfiera su hijo el gen negativo del odio, para colmo para denigrar a quien había sido un maestro y un amigo.
Es el profundo injerto de un gen social, que le va a quedar bien fijado en la mente del chaval, hasta que consiga neutralizarlo (si puede).
¡Anímate!