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  • Y descubrimos las MENTIRAS de mamá…

    Y una de las razones principales de que los adolescentes se rebelen, es que llegó el momento en que ya tienen capacidad para afrontar lo que le oyen a sus padres y compararlo con la realidad que ellos empiezan a comprender (o lo intentan)… Y, claro, no les salen las cuentas… sus padres mienten casi tanto como respiran (muchos)… y los que dicen las cosas a medias, para el adolescente, es como si mintieran… no están aún preparados para comprender el difícil papel de ser tutores de una cría humana.

    Eso también pasa con los padres humanos… y duele más que mucho!!!

    Pero la cuestión es que , donde había montado un muro de confianza, se va resquebrajando, y puede llegar a desaparecer… o, lo que es mucho peor, puede montarse en su lugar, otro muro, que impida toda comunicación natural y libre.

    Y lo malo de las mentiras de la familia, es que van a poner en total cuarentena cualquier información que pretenda darle un adulto a esa cría humana desconfiada.

    Con el consiguiente problema de que abrirá más los oídos y los ojos a lo que le digan sus iguales, por muy mala intención que pongan en ello… siempre le parecerá más atractivo que lo dicho por un adulto. Y ya sabemos donde bebe la mayoría de los adolescentes, una vez que empiezan a rebelarse… y no miran por donde navegan.

  • Y además SEGUIMOS madurando…

    Y cuánto más maduramos, por algo somos humanos, más notamos las diferencias. Porque notaremos nuestras ansias de libertad, que crecen al ir madurando, y chocarán de frente con la forma de vivir de un robot. Que no las tiene y, por lo tanto, no las puede entender. Da igual lo que tenga en su ROM sobre la libertad, es inútil… porque no puede sentirla. Toda posible conexión afectiva y racional, establecida hasta ahora, se va diluyendo al comprobar las enormes diferencias entre mamá robot y su cría humana.

    Y ya no digamos en el cambio crucial de la adolescencia. Si nos parece abismal, en ese momento de explosión, la diferencia entre nuestros padres humanos y nosotros, ¿qué se puede esperar de la relación entre una mamá robot y su cría humana adolescente?

    Solo si han conseguido robotizarte un poco, se podría pensar en un cierto arraigo afectivo con la robot… pero ¿qué te puede dar a cambio? , cuando necesitas conjugar la necesidad del afecto materno con la incipiente independencia que se va formando en tu mente…Porque madurar es pensar (más), pero siempre es pensar en libertad… incluida la separación del segundo útero (la casa familiar)… no hay otra forma de pensar.

    Y es por ese motivo, que, en la peli, empiezan a aparecer las discrepancias naturales entre la cría y su mamá.

    Pero si las mamás humanas no suelen estar preparadas para atender las reclamaciones adolescentes, ¿qué pueden hacer las mamás robóticas, que ni siquiera entienden lo que es la libertad?

  • ¿Un yo o un NOSOTROS?

    Ya lo dejamos bien claro, ¿no? Por qué motivo , una vez pensado que en la mente se forma un yo, ese yo principal, que se supone va a definir tu manera de ser (tu comportamiento), no puede suceder que, en algún momento se genere otro yo? Poco a poco, e incluso sin que tú tomes medidas directas?

    Viene a ser como una reacción en cadena, que, una vez empezada, ya será imposible pararla… hasta que algo permita detener el proceso ya iniciado. Entre otras cosas, hablando de nuestra mente una buena maduración del yo principal. ¿No parece razonable?

    Pensemos que estamos hablando de la etapa infantil, o, como mucho, de la preadolescencia… cuando la maduración mental, si se hace bien, puede darnos herramientas de defensa y ataque de enorme eficiencia.

    Dijimos antes «si se hace bien». Y solemos decir que madurar tiene mucho de arte… incluso hablamos de algo a lo que llamamos la «pérdida de la adolescencia»… Y es que la adolescencia está para algo y no se puede perder. La naturaleza nos obliga a tener una adolescencia muy larga, nada hay igual en la maduración de otros seres vivos, y es precisamente para que tengamos tiempo de fabricara las herramientas precisas para defendernos del mundo adulto. Por ejemplo, ir montando los muy comentados filtros mentales personales.

    ¿Seguimos sin querer entender , que es prioritario cuidar la adolescencia? La nuestra, si aún estamos a tiempo… y, si no, la de nuestros hijos, cuando llegue ese momento vital. Y la de sus amigos!!!

  • Pero el ser humano sí que puede…

    Y por eso se da cuenta que algo se despierta en nosotros, y no es precisamente el hambre de comida.

    Llegada la preadolescencia sentimos que «algo» (?) dentro de nuestro cuerpo se revoluciona , algo más intenso que una simple rebelión… y empieza a ponernos contra las cuerdas de la «rara» maduración mental.

    No sabemos bien el porqué, pero sí notamos que ya no podemos dejar de preguntarnos ¿qué pasa?… y, sobre todo, sentimos que necesitamos respuestas a esa pregunta, tanto o más que el aire respirado.

    En la infancia podíamos tener preguntas, pero si no había respuestas nos fastidiábamos y punto. No había esta sensación de que son demasiado importantes para que no las contesten…y por eso ya nos podemos enfadar… y mucho!!!

    Acabamos de tomar contacto con la realidad social, que nos permitirá empezar a saborear eso que se llama libertad. De la que tanto presumen los adultos. Y , por eso, si nos responden sentiremos una sensación de placer y libertad. Pero , si no nos las contestan, empezaremos a sentir la opresión social de los adultos. La SAD comienza a poner obstáculos ene nuestra marcha por la adolescencia. La carrera en liso se ha convertido en un campo a través.

  • ¿Dónde estamos ahora?

    Llegados a este punto del recorrido sociogenético, necesitamos olvidara un poco esa etapa infantil, con mucha guerra y muy poca paz, para empezar a fijarnos en la etapa de maduración, donde la cría humana se hace mayor y tropieza, a veces brutalmente, con un concepto básico para el ser humano. Para cualquier tipo de ser humano, si quiere seguir llamándose homo sapiens.

    Tenemos que salir de las zonas de guerra y de sus guerreros, para ubicarnos en las partes del planeta que, según parece, si uno no se fija mucho, están en paz. Por ejemplo las calles de cualquier terreno urbanizado, al modo capitalista (sea burgués o soviético). Y sea en lugares occidentales o en lugares orientales. Asimismo en lugares con un nivel de vida rico, o pobre, muy pobre e incluso de simple supervivencia (como pueden ser la zona del Sahel africano o las típicas favelas brasileñas… dónde no parece haber guerra declarada alguna).

    Esto quiere decir que debemos pegar el salto final, en la evolución de una cría humana : ya esté en su preadolescencia, ya esé en plena adolescencia o incluso esté en su primera fase de adulto humano.

    Entramos en ese terreno donde la personalidad, que marca la conducta… , o como decimos aquí, el adn social (positivo o negativo), que se lleva injertado/adherido a la mente, está en fase de alcanzar un grado de maduración, ya casi irreversible. Maduración que condicionará la forma de pensar del ser humano que lo porta (el adn social), independientemente del ADN que tenga de partida… aunque, como solemos decir, nunca está totalmente cerrado el camino para la recuperación casi total de una mente perdida… Si bien también decimos, nunca será total esa recuperación. Porque no es posible recuperar en un 100% una mente, que ha sido malograda a lo largo de la infancia y adolescencia.

    Y, como no, lo primero a observar, en esta nueva fase reflexiva, es la conducta de un ser humano, en relación a la libertad del poseedor de una mente que no para de pensar.

  • Y otra que el tiempo TE mida a TI…

    Porque entonces no lo vives (TU tiempo), solo lo sufres… es decir, vives en función del tiempo, de forma muy apresurada, en vez de vivir el tiempo que te queda de vida. Madurando ese proceso de forma natural y libre.

    No puedes dejar que el tiempo te consuma a ti, cuando eres tú la que debes consumir el tiempo.

    Pero eso, como con todo , se tiene que aprender… a manejar el tiempo. Que no sean los adultos poderosos los que te manejen a ti.

    Es vital que en la infancia y la adolescencia, sobre todo en la segunda etapa, tomes muy en serio este control del tiempo… porque en la adolescencia se tiende a vivir mirando para el adulto, y para «su» reloj, en vez de mirar para sí misma y aprovechar ese tiempo de grandes cambios, que necesitan ser integrados, para que no nos hagan perder el tiempo de maduración.

    Porque una cosa es creer que ganamos tiempo en la discoteca, haciendo cosas que nos dicen son fabulosas, para sentirse bien, cuando realmente estamos tomando senderos que solo llevan a ir perdiendo adolescencia, poco a poco, hasta acabar con ella mutilada… o, si no nos gusta eso de la mutilación (mental), podemos hablar de no llenar la mochila de la adolescencia de forma adecuada, para afrontar la dureza de ser adulto… evitando ese consumo tan inhumano del tiempo que nunca dejan de proponernos.

  • Y llamarle presentación social a… una «VENTA»!!!

    Porque la típica presentación de las muchachas de 18 años, en épocas más de nobleza monárquica, adelantada ahora a los 15 años en la gente rica (de bien), típicas de la sociedad americana (del Norte o del Sur), no tiene otra función que exponer el ganado humano que se pone «a la venta» esa temporada.

    Y algunos seguirán negando, que estamos ante claros ejemplos de incorporar genes sociales negativos a las crías humanas del planeta.

    Y es que ser adolescente es muy complicado. Ya lo decía el Serrat en una canción, aunque en este caso no hablaba de venta. Era «solo» la marcha de la casa paterna. Que es una forma de hacerse mayor, ante un mundo adulto, que la querrá manipular de principio a fin del día.

    Y, por otro lado, es la visión más o menos edulcorada de la adolescente occidental… nada, por ejemplo, comparable a una adolescente en Gaza.

    Pero en esencia, tenemos (en la canción)el lamento de un adulto, que no ha conseguido comprender a una adolescente… y de ahí, la marcha. La pregunta es , ¿qué tipo de adn social positivo y negativo se lleva en la mochila esa muchacha? ¿Qué tipo de herramientas defensivas te deja forjar esta SAD?

  • La cuestión es… MANIPULAR !!!

    Porque la genética social dominante se basa en eso… en introducir un gen social que apantalle al biológico, para que se refuerce una mirada a la realidad totalmente diferente, artificial, de modo que anule la mirada natural y libre, que debía tener la cría humana.

    Si el gen biológico te exige ser curioso para aprender cosas, pero sin que admitas ningún tipo de dogma, ya que va en contra del gen que marca la evolución permanente… recordemos a Descartes y su MC ¿cómo te vas a amoldar a una creencia religiosa determinada, que trata precisamente de evitar que evoluciones?

    Se trata de un adn social, en este caso negativo, que intenta reconducir lo que debía ser tu comportamiento natural y libre. Al revés, te induce a que seas una pieza de la maquinaria social de una determinada secta religiosa.

    Un adn social que no te deja ser tú, si es negativo… y que, incluso, introduce en tu mente la idea del pecado, para que te sientas mal, cada vez que, de forma natural, has tenido una idea o un acto que contradiga la norma que te han inculcado a fuego en tu mente. Incluyendo períodos de lo que se llama ejercicios espirituales, que realmente son lavados de cerebro para implantar determinadas creencias.

    La religión es un conglomerado de genes sociales negativos, que intenta manipular tu conducta. Y es tan tan contradictoria, en su expresión social, que es capaz, sin dejar de sonreír, de contradecir a su líder espiritual máximo, por ejemplo Cristo en el cristianismo, y hacer, manda carajo, todo lo contrario de lo que Cristo decía. El adn social negativo del cristiano actual, por ejemplo el vaticanista (paulino neoplatónico), resulta terriblemente anticristiano. En este caso el color blanco de la ceremonia es muy irónico. Luego se repetirá en la boda cristiana occidental.

  • Lo que SOMOS y lo que QUEREMOS SER…

    Y llegamos a un punto crucial en estas reflexiones, ya que nos permitirán asumir en parte lo que nos cuenta la sociogenética sobre el comportamiento humano, en una faceta vital y al mismo tiempo muy misteriosa.

    ¿Cómo funciona la mente, a partir de cada ADN que posee un determinado ser humano?… Y, lo importante, relacionándolo con lo que le pasa a dos mentes independientes, ¿qué puede pasar con una sola mente (un solo ADN), que intenta disociarse?

    En la imagen tenemos a un escritor romántico, trasunto de un músico real (Mahler), que sublima en un adolescente ruso lo que él considera es la belleza. Más bien La Belleza, esa sobre la que tanto dialoga el amigo Platón, usando a Sócrates de intermediario. Tadzio viene a representar, en esta historia, La Belleza en estado puro.

    Lógicamente el músico, y el escritor (Mann), como en cierto modo el director de la peli, se sienten atraído por él, sin necesidad de ser un deseo sexual físico. No deja de ser un amor platónico de intensidad extrema. O una atracción profundamente censurada.

    ¿Qué puede ver Tadzio en alguien que lo (ad)mira tanto, aparte de pensar que pueda ser un simple, aunque muy romántico, pedófilo? O decirse, simplemente, «este tío es tonto», si no ha madurado (Tadzio) lo suficiente. La cuestión es que, al final, los dos se preguntan lo mismo : ¿quién es cada uno?

  • No es fácil ser… un adulto COMPLETO!!!

    Podemos parecer pesados, como de hecho lo éramos al dirigirnos a nuestros preadolescentes, al repetir tantas y tantas veces que la adolescencia va a marcar tu futura adultez.

    Que no se puede ser un adulto completo si no se es un adolescente completo. Porque, a diferencia de la infancia, que también nos determina pero no tanto, la adolescencia si es determinante al 100%.

    Y resulta crucial que sepamos nadar entre la multitud de escollos que presenta el mar de la adolescencia. Que no es precisamente un tranquilo lago.

    Y también lo saben los adultos, aunque no sepan mucho de genética y el papel regenerador que trae marcado toda cría humana en su ADN.

    La llamada educación de la cría humana, es claramente un trabajo de auténtica domesticación, Y no tiene otro fin, que evitar ese trabajo natural futuro de las crías, que tratan de conseguir regenerar la sociedad adulta dominante, y así restablecer el equilibrio naturosocial perdido.