Etiqueta: engaño

  • ¿Es posible que… se HEREDEN?

    Y aquí tenemos un gran problema… algo que nos hace entrar en la sociogenética, porque ya no nos llegan los avances analíticos, que se dan por el camino de la genética (herencia biológica), ni de la sociología (influencia ambiental), y menos aún por el de la psicología (posibles traumas mentales).

    No sabemos si en algún momento se puede hablar de que la personalidad es heredable, más allá de meros apuntes sobre la transmisión de caracteres genéticos determinados… o incluso de la influencia familiar en la educación/domesticación de la cría humana, más allá de los padres…

    Aquí hablamos de transmitir una idea (ver páginas cartesianas del blog), que un ser humano, simple cabeza de familia o poderoso rey, tiene en su mente, creada por él o recibida de otro ser humano anterior, en la cadena del Poder… que dejará sus huellas en la mente de los hijos, y de los hijos de esos hijos.

    Hablamos de una herencia tan clara como la biológica, aunque resida en ideas que anidan en la mente y sean elementos ideológicos, mucho más influenciables que los genes biológicos, que seguro son más reacios a sufrir mutaciones naturales.

    Pero, nos debe quedar claro que, ese prejuicio dado, en este caso de tipo machista, se transmite hereditariamente, por vía social, de generación en generación. Así de simple.

  • Y de frustraciones traumáticas… AFECTIVAS

    Y sí, como no, aquí topamos de nuevo tal que quijotes del XXI, con otros gigantes que nos quieren hacer la vida imposible… y no son tampoco molinos de viento, no… son auténticas estructuras sociales encadenantes, en especial para atrapar mentes humanas… son las religiones.

    Todas las religiones, pero en esencia las que viven de vender el pecado. O más bien de la redención de eses pecados.

    Estamos hablando de los edificios descomunales que esas religiones han ido construyendo a lo largo del tiempo y del planeta, las llamadas iglesias…y de ellas las tres fundamentales y más fundamentalistas : las abrahámicas.

    Ellas instauraron el negocio del pecado, que viene a ser una forma de simbolizar lo que aquí llamamos gen social negativo, por excelencia. La fe. El más antiguo y mortífero, mentalmente, de los genes sociales negativos posibles. Hasta puede infectar, como fe en la ciencia, a mentes que se consideran científicas.

    Y sí, aunque parezcamos algo lost, observando la imagen que nos acompaña… estamos hablando del instrumento perfecto para ser delincuente sin saberlo. Y además, con el valor añadido de que suele acompañarlo la posibilidad de hacerlo perdonar rápidamente (bulas). Está ideado para pecar creyendo precisamente, que si no hacemos algo tan grave como matar al prójimo (por mandato divino), es cuando estamos pecando. Hasta matar deja de ser pecado si matamos a otro ser humano, al que consideramos el pecador «de verdad». Porque en este asunto todo el problema está en eso : ¿quién tiene la VERDAD?

  • Incluso de buscar… el SUEÑO IMPOSIBLE

    Y el no va más de la búsqueda humana : conseguir el sueño imposible. Cuando estamos reñidos con nuestra propia existencia, porque alguien muy poderoso nos la quiere negar. Con lo que volvemos a nuestro Segismundo… porque Calderón tiene mucho que decir sobre el problema de la existencia. Más que gran cantidad, muy profunda.

    Aunque más que sueño imposible, en este caso, tendremos que dilucidar si soñamos o no soñamos. Si podemos llamarle vida al sueño, o si el soñar no es precisamente vivir.

    Como también le pasa a nuestro entrañable Quijote… ¿hasta que punto vive sus aventuras o simplemente las sueña?

    Y es que los grandes literatos de todos los tiempos, siempre gustaron de hacer frases sobre lo difícil que es vivir. Y, sobre todo, saber que (y qué) se vive.

    Porque Goya, acorde con la imagen colgada de nuestro gran De Niro/ Nodless, también reflexionaba sobre los monstruos que produce la mente humana, en especial cuando está durmiendo. O bajo el efecto de las drogas… incluida la tremenda droga del odio (o de la envidia).

  • Porque ya nos pueden matar antes… siendo ADOLESCENTES !!!

    No es ninguna exageración decir que podemos morir antes de amar o ser amados. Así de sencillo… y de tremendo fraude. No nos dejarán ser ni Jack ni Rose, ni Julieta ni Romeo.

    Porque no es la vida, ni la frialdad del mar, lo que mata nuestro amor. Son los adultos, que tienen el poder, los que nos pueden hacer imposible nuestra debida historia de amor. Porque nacemos para amar, no para lo contrario.

    Y no se necesita precisamente mucho poder. Puede ser un adulto o un adolescente adultificado prematuramente) el que promueva una acción determinada, que nos robe esa posibilidad de amar. Que, repito, es una deuda que tiene la naturaleza con nosotros, simplemente por el hecho de haber nacido.

    Disfrutar del amor de otro ser humano es una claúsula esencial en el contrato que firmamos con la naturaleza. Cuando ella decidió que debíamos salir al mundo de los seres humanos, a partir de la fecundación correspondiente. Y la relación previa necesaria.

    Y luego nos puso a vivir en el ecosistema progenitor, donde los adultos debían ser nuestros tutores, para ayudarnos a madurar de forma natural y libre.

  • Como, en cierto modo, somos «esclavos» de… NUESTRA vida

    … lo mismo que estar al principio… ¿no vamos a ir marcha atrás ?

    Porque esa forma de vivir puede que no sea precisamente nuestra. Puede que sea un modo de vida impuesto por la SAD (sociedad adulta dominante).

    Y puede que nos demos cuenta de ello, cuando ya estamos al final del camino… O antes, como le pasó al Cifra de Matrix, que escogió sentir que comía buenos filetes de ternera, en vez de comer un amasijo de productos químicos más o menos sofisticados…

    O como el Gollum de ayer, capaz de sobrevivir en cualquier abismo terrenal, antes que perder su tesoro. En el fondo nadie está contento con la vida que le tocó vivir.

    Si nos fijamos, en Gollum se condensa la doble personalidad del Dr. Jekyll y la obsesión enfermiza por «su» tesoro del cocinero Long John Silver, en la misma novela que nos ha dejado ese gran aventurero que fue Stevenson.

  • Todos los demás predicadores son… meros VENDEDORES

    No venden lavadoras, pero venden una fe que es algo semejante. Una máquina de lavar el cerebro, haciendo además que dé muchas muchas vueltas, para que se pierda observando la realidad, hasta que se conforma con una parcela de ella : la que le permite ver su fe.

    Despuçes de un buene centriguado releeigiosos ya anao quieres receeonocere ni aatus amaigos sy faamailaiaraaes. A todos lsos verá a taravés del filtrrod etu fe. ese que ta aha cocmcido ele cococ, hasaat dejarte convereteido ene euana especie de zombi, paara misa y cocmunión didaria… y, sossbre tood, apaar salir corrienedoe ene la apróximaa cruzdaa que tu iglesia dcida ameepzar.

    Es algo que transmite muy bien la gran película del Laughton, su Noche del cazador.

    Un Robert Mitchum de cemento armado que solo quiere vengarse del mundo, usando el subterfugio de la fe cristiana.

    ¿Cuántos Mitchum no hay, vestidos de sotana o con traje de domingo, carcomiendo la materia gris de las crías humanas del planeta? Aunque no sean matones ni violadores. Aunque solo presuman de pastores (comecocos).

  • Porque lo maligno del poder no está en él… si no en su SOMBRA.

    Como cuenta Salgari en uno de sus relatos, hay un árbol en Borneo, que te adormece bajo su sombra, para que vayas languideciendo poco a poco. Así actúa la sombra del dictador.

    En la imagen vemos como la sombra de Iván el Terrible, en versión cinematográfica del gran Eisenstein, se proyecta sobre todo el territorio ruso. Entrando incluso en las casas del pueblo, mediante su terrorífica agencia estatal, llamada Oprichnina. Pues, para algo, dicha agencia gubernamental era un brazo armado clandestino para instaurar el Gran Estado Ruso. La «agencia» precursora de la KGB soviética.

    Porque, no nos engañemos, toda agencia estatal, como la CIA estadounidense, es la sombra maléfica del poder establecido. Aunque este poder diga que es democrático.

    Es como el árbol de Salgari, que te va cubriendo mentalmente, hasta apoderarse de tu conciencia. Anulando la presente y reescribiendo otra nueva. Y, a diferencia de él no te mata, solo te convierte en un zombi.

    Es lo que la sociogenética estudia como adn social negativo. Ese entramado mental, de circuitos neuronales, que marca tu comportamiento individual y social. A partir de que el injerto virtual (no digital) efectuado en tu fase de cría humana, haya madurado lo suficiente, para ser independiente de tu yo principal. Eso es algo más que lo que la Psicología estudia como personalidad… y concretamente su especialidad conductista, que habla de la conducta humana.

  • Y cuando la tribu no llega,… el PODER…

    … debe concentrarse. En un núcleo principal que dirige la sociedad adulta dominante (SAD). Y luego debe expandirse muy profundamente, por todo el territorio físico y mental que se quiera conquistar y mantener oprimido.

    Fue el gran invento de Fouché, aunque realmente nació con Iván el Terrible. Comparado con este tipo de aparato estatal, los espías que tenía cualquier César romano eran simples aficionados.

    El espía, en terreno propio o extranjero, se hace indispensable para el poder establecido.

    Y no necesita tanto una buena formación profesional, que la necesita, como un lavado de cerebro tal, que lo haga pieza perfecta de la maquinaria gubernamental (o privada) que lo emplea.

    La conciencia del espía profesional, como en cierto modo la del simple cotilla, proviene de tener injertado un gen social negativo, que ha mudado su empatía y solidaridad hacia el prójimo, capacidades genéticas naturales, en sumisión animal al poder establecido. Por él son capaces de dar su vida, en la consecución de un secreto, que ni saben si es merecedor siquiera de una partícula de su sudor.

  • Porque entonces ya puedes… tener conciencia propia

    Si no la has perdido por el camino (la propia). O puede que no vaya muy bien encaminada. Porque los malos también tienen su conciencia. Y más aún los que no se sienten a gusto con el mundo, pero deciden tirar por el camino de en medio.Porque suponen es el único dónde pueden sobrevivir.

    Y es que existen los Marx, unos hablan de clases sociales, y otros hablan haciendo del absurdo un estilo de vida.

    Luego también están los que «ni fu ni fa», prefieren esconderse en la masa y decir aquello tan manido de : yo no soy político.

    Estos son los que, cuando la masa se pone en movimiento, sobre todo si es buscando un cambio social, empiezan a maniobrar para frenar el movimiento, haciendo incluso de quinta columna… pero afirmando todavía que «ellos no hacen política».

    Son los patriotas de chiringuito. Los que luego serán los primeros en querer llenarse de medallas y de robar las propiedades de los vencidos.¡Esos son los que mejor se autodefinen como apolíticos!

  • Casi es como mamar del biberón… o de la teta

    Sí, no es mucho más difícil. Y por eso es necesario empezar con el injerto del gen social negativo, cuanto antes. Ya siendo un bebé.

    Porque además, al estar en tan temprana infancia, actúan los genes biológicos que nos piden agazaparnos en el colo de mamá. No solo para recibir alimento, sino también cariño.

    Y por ese motivo, los niños soldados, cuanto más infantiles sean, antes se adaptan a la necesidad imperiosa de recibir alimento y cariño, aunque vengan acompañados con las órdenes y sopapos, de un adulto. Es lo que les pasa a los perros abandonados. La naturaleza está ahí para forzarnos en una dirección, aunque no sea la positiva : tenemos que sobrevivir. Es instintivo. Y es en esa bifurcación, precisamente, cuando empezamos a liarnos con lo bueno y lo malo, con lo positivo y negativo… y si tenemos que matar para alimentarnos y recibir el aplauso de los adultos que nos rodean… ¿qué otra cosa podemos hacer?

    No nos engañemos, a todos nos gusta mamar de mamá (o de quién sea , a esa edad) y recibir algo de ánimo, cuando vemos que todo alrededor está en descomposición (no lo entendemos)y estamos llenos de terror.

    Y sí, es muy importante, que no nos engañemos. Ni dejemos que nos engañen!!!