Etiqueta: engaño

  • Porque REBELARSE va escrito … en nuestro ADN!!!

    Ese dicho de la juventud rebelde, como si fuera un defecto del hecho de ser joven, solo lo pueden decir adultos, que ya han fracasado en su intento de renovar la sociedad anquilosada, y mudarla por una más justa. O puede que ya ni lo intentasen.

    La juventud, incluida la infancia, no es rebelde, en su concepción social, simplemente es regeneradora socialmente. Tiene en su ADN la capacidad (y la obligación biológica) de renovar los aspectos obsoletos de la sociedad adulta dominante, que es su ecosistema naturoartificial donde le tocó vivir (y adaptarse, adaptándolo a su vez). Todo aquello que fue quedando algo oxidado, debido a la gran inercia que provoca el Poder establecido en los que ya son adultos, con o sin poder.

    Los delegados del Poder suelen ir derivando en una dejadez social muy clara, incluso de forma involuntaria. La comodidad de seguir la tradición milenaria también tiene mucho que decir en esta tendencia a la no renovación de la sociedad, tal como ha llegado a establecerse el ecosistema global… la historia del Imperio Romano, y todos los imperios en general, es una lección excelente para ilustrar este tipo de decadencia social.

    Porque, si naturalmente el ecosistema es cambiante, por estructura, ¿por qué el ecosistema social debe ser inmutable (o solo mudable para mal)? El adulto anquilosado es incapaz de promover cambio sociales POSITIVOS… esa es una función principal del adolescente… no solo descubrir su sexualidad!!!

    Porque una cría humana no muerde si no se le provoca… y como los demás animales morderán si se sienten amenazados. Se llama instinto de supervivencia y es un claro gen biológico, que la SAD puede aminorar o reforzar.

  • El poder no quiere prisioneros… quiere ZOMBIS!!!

    Ya lo decía don Vito, el enemigo lo más cerca posible… y mejor bien atado. Porque en la lucha por el Poder solo se gana o se pierde.

    En esa lucha no hay amigos, solo aliados. Y los aliados son por definición, tremendamente indecisos y demasiado mudables.

    Y el poder es totalmente neutro, no tiene predilección por nadie… solo por aquel o aquella que mejor lo alimente.

    No es un ogro medieval ni un clásico Zeus, pero funciona como una mente humana, que se haya disparado tanto racional como emocionalmente. Algo que no tenga ningún tipo de control… eso lo hace a la perfección.

    Y en esta serie de Juego de Tronos, esa característica del Poder, se muestra con bastante clarividencia. Igual que la del zombi, real, no de cine, con el caso extremo de Theon Greyjoy

  • Hasta el mismo DIABLO… es su SIERVO!!!

    Por mucho que presuma de tener en sus manos el Poder de hacer lo que quiera, el mismo Diablo es su prisionero… solo hará lo que el Poder quiera que haga… y no, por el hecho de ser el poder algo que tenga conciencia propia, sino por ser capaz de anular tu conciencia, haciendo que le pertenezca.

    Porque el Poder, como la Naturaleza no sabemos lo que es , pero podemos comprobar en el día a día todos sus efectos, especialmente los negativos. Esos efectos que muestran su existencia, aunque no podamos ver al causante. Pasa con los efectos de la Naturaleza, con los terremotos, o con las enfermedades muy graves, que son mucho más fáciles de comprobar, que los efectos beneficiosos de las mutaciones naturales positivas. Son tan enormes, como para que aparezca un ser vivo muy diferente, de otro ser vivo del que procede por mutación natural. Pero son más observables. Y eso nos dice bien claro que la Naturaleza está ahí.

    Un diablo que se vanagloria y disfruta haciendo el Mal, no deja de ser un adicto al Poder, que lo controla, impidiendo que tenga un criterio propio de actuación, por mucho que de él presuma.

    Como bien explica el Milton de El abogado del diablo, la vanidad de ganar o, incluso, la vanidad de actuar justamente, nos puede hacer caer en la trampa del Poder. Aunque Milton no sabe nada de sociogenética.

    Al final, sea lo que sea que hagamos, vamos a hacer lo que nos obligan a hacer. Solo que creeremos que lo hacemos voluntariamente. Pero esa es la esencia de nuestra adaptación final (negativa) a ese Poder que nos manipula, sin darnos cuenta, para colmo.

  • Y tener mucho cuidado, porque el PODER es… una DROGA

    Y el Poder también se elige… aunque no lo parezca. Además, es una droga tan fuerte, que a veces llega con usar la palabra que lo trasmite, para que sea efectivo. Como bien dice el ciudadano Kane. Empieza uno enamorándose del poder, para luego hacerse su esclavo.

    También es cierto que la palabra del Poder debe ir acompañada siempre por un poderoso ejército de soldados y sacerdotes. Para que el efecto de la palabra que los acompaña sea totalmente efectivo. La palabra, sin esos apoyos, solo es fuerte en poesía.

    En cierto modo se puede decir que son esos ejércitos (repetimos : soldados y sacerdotes)los que garantizan, tanto la expansión del poder como su real implantación.

    Porque ese poder implantado vive, se alimenta, de los prejuicios que la religión y el espíritu militar van plantando en la cabeza de toda esa gente, que ya será oprimida de por vida. Especialmente a partir de que asuman la ideología del Poder transmitida por esa vía.

    Dicho de otra forma, más sociogenética, es la fuerza bruta de los militares y la fuerza espiritual de los sacerdotes, la que consigue injertar esos genes sociales negativos, que irán minando la maduración de los genes biológicos de la gente. Especialmente, claro, en sus etapas infantil y adolescente.¿O te parece que no?

  • ¿Es posible que… se HEREDEN?

    Y aquí tenemos un gran problema… algo que nos hace entrar en la sociogenética, porque ya no nos llegan los avances analíticos, que se dan por el camino de la genética (herencia biológica), ni de la sociología (influencia ambiental), y menos aún por el de la psicología (posibles traumas mentales).

    No sabemos si en algún momento se puede hablar de que la personalidad es heredable, más allá de meros apuntes sobre la transmisión de caracteres genéticos determinados… o incluso de la influencia familiar en la educación/domesticación de la cría humana, más allá de los padres…

    Aquí hablamos de transmitir una idea (ver páginas cartesianas del blog), que un ser humano, simple cabeza de familia o poderoso rey, tiene en su mente, creada por él o recibida de otro ser humano anterior, en la cadena del Poder… que dejará sus huellas en la mente de los hijos, y de los hijos de esos hijos.

    Hablamos de una herencia tan clara como la biológica, aunque resida en ideas que anidan en la mente y sean elementos ideológicos, mucho más influenciables que los genes biológicos, que seguro son más reacios a sufrir mutaciones naturales.

    Pero, nos debe quedar claro que, ese prejuicio dado, en este caso de tipo machista, se transmite hereditariamente, por vía social, de generación en generación. Así de simple.

  • Y de frustraciones traumáticas… AFECTIVAS

    Y sí, como no, aquí topamos de nuevo tal que quijotes del XXI, con otros gigantes que nos quieren hacer la vida imposible… y no son tampoco molinos de viento, no… son auténticas estructuras sociales encadenantes, en especial para atrapar mentes humanas… son las religiones.

    Todas las religiones, pero en esencia las que viven de vender el pecado. O más bien de la redención de eses pecados.

    Estamos hablando de los edificios descomunales que esas religiones han ido construyendo a lo largo del tiempo y del planeta, las llamadas iglesias…y de ellas las tres fundamentales y más fundamentalistas : las abrahámicas.

    Ellas instauraron el negocio del pecado, que viene a ser una forma de simbolizar lo que aquí llamamos gen social negativo, por excelencia. La fe. El más antiguo y mortífero, mentalmente, de los genes sociales negativos posibles. Hasta puede infectar, como fe en la ciencia, a mentes que se consideran científicas.

    Y sí, aunque parezcamos algo lost, observando la imagen que nos acompaña… estamos hablando del instrumento perfecto para ser delincuente sin saberlo. Y además, con el valor añadido de que suele acompañarlo la posibilidad de hacerlo perdonar rápidamente (bulas). Está ideado para pecar creyendo precisamente, que si no hacemos algo tan grave como matar al prójimo (por mandato divino), es cuando estamos pecando. Hasta matar deja de ser pecado si matamos a otro ser humano, al que consideramos el pecador «de verdad». Porque en este asunto todo el problema está en eso : ¿quién tiene la VERDAD?

  • Incluso de buscar… el SUEÑO IMPOSIBLE

    Y el no va más de la búsqueda humana : conseguir el sueño imposible. Cuando estamos reñidos con nuestra propia existencia, porque alguien muy poderoso nos la quiere negar. Con lo que volvemos a nuestro Segismundo… porque Calderón tiene mucho que decir sobre el problema de la existencia. Más que gran cantidad, muy profunda.

    Aunque más que sueño imposible, en este caso, tendremos que dilucidar si soñamos o no soñamos. Si podemos llamarle vida al sueño, o si el soñar no es precisamente vivir.

    Como también le pasa a nuestro entrañable Quijote… ¿hasta que punto vive sus aventuras o simplemente las sueña?

    Y es que los grandes literatos de todos los tiempos, siempre gustaron de hacer frases sobre lo difícil que es vivir. Y, sobre todo, saber que (y qué) se vive.

    Porque Goya, acorde con la imagen colgada de nuestro gran De Niro/ Nodless, también reflexionaba sobre los monstruos que produce la mente humana, en especial cuando está durmiendo. O bajo el efecto de las drogas… incluida la tremenda droga del odio (o de la envidia).

  • Porque ya nos pueden matar antes… siendo ADOLESCENTES !!!

    No es ninguna exageración decir que podemos morir antes de amar o ser amados. Así de sencillo… y de tremendo fraude. No nos dejarán ser ni Jack ni Rose, ni Julieta ni Romeo.

    Porque no es la vida, ni la frialdad del mar, lo que mata nuestro amor. Son los adultos, que tienen el poder, los que nos pueden hacer imposible nuestra debida historia de amor. Porque nacemos para amar, no para lo contrario.

    Y no se necesita precisamente mucho poder. Puede ser un adulto o un adolescente adultificado prematuramente) el que promueva una acción determinada, que nos robe esa posibilidad de amar. Que, repito, es una deuda que tiene la naturaleza con nosotros, simplemente por el hecho de haber nacido.

    Disfrutar del amor de otro ser humano es una claúsula esencial en el contrato que firmamos con la naturaleza. Cuando ella decidió que debíamos salir al mundo de los seres humanos, a partir de la fecundación correspondiente. Y la relación previa necesaria.

    Y luego nos puso a vivir en el ecosistema progenitor, donde los adultos debían ser nuestros tutores, para ayudarnos a madurar de forma natural y libre.

  • Como, en cierto modo, somos «esclavos» de… NUESTRA vida

    … lo mismo que estar al principio… ¿no vamos a ir marcha atrás ?

    Porque esa forma de vivir puede que no sea precisamente nuestra. Puede que sea un modo de vida impuesto por la SAD (sociedad adulta dominante).

    Y puede que nos demos cuenta de ello, cuando ya estamos al final del camino… O antes, como le pasó al Cifra de Matrix, que escogió sentir que comía buenos filetes de ternera, en vez de comer un amasijo de productos químicos más o menos sofisticados…

    O como el Gollum de ayer, capaz de sobrevivir en cualquier abismo terrenal, antes que perder su tesoro. En el fondo nadie está contento con la vida que le tocó vivir.

    Si nos fijamos, en Gollum se condensa la doble personalidad del Dr. Jekyll y la obsesión enfermiza por «su» tesoro del cocinero Long John Silver, en la misma novela que nos ha dejado ese gran aventurero que fue Stevenson.

  • Todos los demás predicadores son… meros VENDEDORES

    No venden lavadoras, pero venden una fe que es algo semejante. Una máquina de lavar el cerebro, haciendo además que dé muchas muchas vueltas, para que se pierda observando la realidad, hasta que se conforma con una parcela de ella : la que le permite ver su fe.

    Despuçes de un buene centriguado releeigiosos ya anao quieres receeonocere ni aatus amaigos sy faamailaiaraaes. A todos lsos verá a taravés del filtrrod etu fe. ese que ta aha cocmcido ele cococ, hasaat dejarte convereteido ene euana especie de zombi, paara misa y cocmunión didaria… y, sossbre tood, apaar salir corrienedoe ene la apróximaa cruzdaa que tu iglesia dcida ameepzar.

    Es algo que transmite muy bien la gran película del Laughton, su Noche del cazador.

    Un Robert Mitchum de cemento armado que solo quiere vengarse del mundo, usando el subterfugio de la fe cristiana.

    ¿Cuántos Mitchum no hay, vestidos de sotana o con traje de domingo, carcomiendo la materia gris de las crías humanas del planeta? Aunque no sean matones ni violadores. Aunque solo presuman de pastores (comecocos).