Etiqueta: engaño

  • Un princesa que evoluciona…

    Un caso paradigmático el de Daenerys, vale para hacer un estudio sociogenético de su comportamiento. Permite observar tanto la actuación de los biógenes como la de los sociógenes.

    Ya por ser Targaryen soporta una genética muy difícil, llegando a arrastrar algún biogén que le favorece llegar a la locura. Aunque, en principio, parece no verse afectada por ella.

    Pero cuando el ambiente la va presionando, hacia una adición al poder (algo que sí puede ser genético), se va notando como evoluciona hacia un tipo de actuación, que la va alejando de la empatía y solidaridad iniciales. Llevándola hacia territorios de desprecio por la vida de los demás, y una adicción al poder, que la va convirtiendo en otra persona.

    La rompedora de cadenas s ehacee una tirana, inclcusos sanaaguinaria, a la que suss podeers ssobrenataaurales la haaceen sentirse emuy susperior aatodods slos shuamanso cocncoccidos.

    Incluso haciendo que desprecie el hecho claro de que su amado John Snow lleva la genética Targaryen y, por lo tanto, será incapaz de seguir siendo un sumiso adorador.

  • A no mirar o mirar mal también se APRENDE…

    Porque, si no miramos no vemos, pero si nos enseñan a mirar sin ver mucho mejor, ya que así aprendemos a disimular.

    Ya que así parece que estamos viendo lo que miramos, pero realmente no nos sentimos mal si estamos mirando una fea realidad : por ejemplo crías humanas hambrientas o maltratadas.

    Y eso se aprende muy bien con los sacerdotes, de cualquier iglesia. Aunque los católicos son auténticos expertos en el arte del disimulo.

    Ellos lo hacen mucho mejor que la escuela, porque saben disfrazar la sumisión de liberación(en un Más Allá) y mudar las creencias no científicas en verdades «auténticas»…

    No importa si la Biblia Abrahámica está llena de mentiras… un «buen» sacerdote católico hará que las creas a pies juntillas, bien arrodillado y, sobre todo, será capaz de mandarte a la guerra para que luches por esas mentiras… matando, si es preciso, a otros seres humanos que son exactamente iguales a ti. Porque eso vienen demostrando, desde que le dieron la vuelta a la tortilla romana y empezaron a masacrar a los paganos.

  • Pero siempre hay un castigo…

    … aunque no te lo hayas merecido.

    Porque el mismo hecho de haber nacido (sin quererlo) ya es castigo suficiente… y, como dijimos ayer, ni serás capaz de averiguar que hay otras crías que pueden tener un futuro adulto, como seres humanos.

    Es decir, llegarán a ser personas, no quedarán mutilados como adultos incompletos… tu casi seguro futuro.

    Porque, si vieras lo bueno que hacen con los otros, podrías reclamar que lo hagan contigo, pero eso no le conviene a la SAD.

    Y por eso es tan importante que, el adn social negativo, lleve consigo la conciencia falseada de que no hay otra alternativa… que lo tradicional, lo natural, es que los pobres sigan siendo pobres… y, como dicen los curas cristianos (la mayoría), serás más feliz en la Tierra si evitas reclamar otro tipo de vida más justa. Porque ya serás premiado en el Cielo. Y eso también lo dice el Islam…

  • ¿CREEMOS en los cuentos de hadas?

    Porque hay mucha gente que cree que la felicidad existe. Y que, para más inri, no se necesita más que un poco de esfuerzo para conseguirla.

    Es gente que odia las matemáticas y nunca quiso aprender el concepto de límite.

    Ni tampoco el concepto de horizonte , ni el de libertad… y por eso sufre cuando le han comido el coco sobre que puede ser libre y feliz.. aunque no se atreva con poder pasar del horizonte.

    Y no quiere saber que, ir hacia el horizonte, supone el tremendo esfuerzo de caminar hacia él, aunque sea en un vehículo muy rápido… Pero es que alcanzar la libertad (total), además de imposible, resulta mucho más trabajoso.

    Incluso ser feliz, tiene mucho de construir una playa, aportando grano a grano de arena… NO se puede alcanzar nunca el objetivo final, pero SÍ se puede disfrutar haciendo el trabajo y cumplir con las etapas del camino.

  • Porque… al final, ¿Qué PASA?

    Se establece una lucha, a veces muy dura, entre tus ganas de ser TÚ y las pretensiones de la SAD, para que seas una variante de ti. Para que llegues a disfrazarte de pieza básica del «mecano social»… alguien que ayuda mantener la maquinaria social en movimiento, no solo ejerciendo la fuerza precisa, sino ayudando a regular a otros seres humanos, para que se acomoden como piezas eficaces de esa maquinaria… De hecho hasta puedes hacer de policía o de maestro… además de padre y, como no, de abuelo..

    Tú, con toda la razón natural (es tu ADN) le pides un proceso de maduración natural y libre. Que te sirva de tutor (el adulto) para hacer de ti una pieza social con funcionamiento libre, alguien capaz de decidir si mueves la maquinaria social, en un sentido o en el otro. Capaz, incluso, de introducir mejoras en el funcionamiento social existente, para que la maquinaria haga un trabajo más eficiente…

    Y, sobre todo, más justo. Para que los beneficios del trabajo de todos sean recogidos por todos, no por unos pocos (los que tienen el poder en ese momento).

    De nada te vale ser bonita, que te creas bonita, porque la belleza en absoluto no existe (diga lo que diga Platón)… y, además, si te cuidas mucho para «ser bonita», no te cuidas tanto para evitar que te manipulen ya de adulta. Al revés, te vas introduciendo en la red mental que ha tejido la SAD a tu alrededor.

    En este caso el gen social no es gratis, supone un buen gasto en potingues varios, incluso cirugías, para que seas la mujer objeto (o el hombre), que siga tirando del carro opresor. Incluso siendo negra o amarilla…

  • De buenas INTENCIONES está el cementerio…

    Acaso, cuando tu estimada abuelita, te repite por enésima vez lo bonita que eres, ¿no te va a quedar esa idea/meme bien retenida en tu mente?

    Y, ¿por qué se le dice mucho más, ese tipo de memes, a una bebé que a un bebé?

    No esstá reelacicocnada coccn ele cuento d elas sprincesas y loss príncicpes. de alaagauaan forma es metere un poocc ene un cuento de hadas.

    Si toda tu épeeoca de ebebe´ecuchas esaa idea, que eveienee como asr elee priemr meem d etu vida… ¿cómo vas araeacciona rcunadod algún amaigo te ddiga que eneoee res staan guapa… e incluso se rían de ti?

    Adema´s debeemos teneer een cuenta, quee desde eeluego tu abauela anao te estsá amaintiendo, ya que «para ella», como para tus padres, serás un bebé precioso.

  • Y quizás disfrazado de CURA…

    Pero los hipis, como los docentes y los policías, no son los peores simuladores, aparte de que no todos ellos van disfrazados de ayudantes samaritanos… porque hay una variedad de personas, que son verdaderos vividores del cuento.

    Ellos se visten como pastores de sus ovejas, pero realmente son un lobo para ellas.

    Y sí, hablamos de los religiosos. Especialmente si se visten como tales , los llamados sacerdotes. Y da igual que se vistan de talares que de seglares, los llamados cristianos o satánicos fanáticos evangélicos son los peores.

    Porque ningún otro tipo de manipulador, de la mente humana, tiene esa desvergüenza de hacer todo lo contrario de lo que dice… al menos el profe, el poli o el hipi, trata de explicar un poco de matemáticas, de poner algo de orden a tu alrededor, o de mejorar la convivencia entre un grupo de amigos (por lo menos, al principio)…

    Pero el cura, puede llegar a mudar de ser el enviado de Cristo a ser el de Lucifer. Por ejemplo violando a las crías humanas, esas que se le entregaron para que las cuidara. Violador de sus ovejas. Y sí, demasiado tenebroso es el asunto de los abusos sexuales en las iglesias del planeta.

  • O disfrazado de LIBERTAD…

    Y hablando de límites y de adultos, tenemos que hablar de disfraces. Porque si bien en la infancia no se sabe aún disimular, el adulto ya puede hacerlo, si en su adolescencia «se dejó» injertar el gen social negativo del disimulo.

    Un infante no sabe mentir, pero lo aprende y muy rápido, gracias a los adultos que lo rodean. Entonces, ¿cómo el adulto controlador no va a aprovechar esa etapa, de perita en dulce, para, precisamente, favorecer su manipulación y hacerlo un buen mentiroso? Un perfeccionista si cabe…

    Y todo eso tendrá repercusiones en su conducta ¿o no?

    ¿Acaso el hacerse hipi te quitaba la tendencia a ser un adulto controlador?Sobre todo si eres macho. Es que rodearte de flores y proclamas pacifistas, ¿ya te hacía un enemigo del control social y te avergonzabas de él? Acaso eras tan ingenuo, como para creer (no pensar) que escapar del profe y del poli, te permitía escapar también del adulto que seguías siendo… vestido de flores e ideas pacifistas?

    O más bien mudabas el tipo de manipulación, para pasar de tener hijos adaptados a una sociedad urbana megacontrolada, a una sociedad rural falsamente pacífica y, sobre todo, falsamente no manipulada? Como adulto hipi, ¿cómo habrías conseguido deshacerte de tus genes sociales negativos (egoísmo, control, instintivismo… ), para así liberar de ellos a tus crías, en la educación que reciban? ¿Acaso basta, simplemente, con dejarlas libres por el bosque, para que se «educaran» solos, en una falsa libertad como si fueran animales irracionales? Y, para colmo, luego llegar a la casa hogar comunitaria y sufrir las irracionalidades que los adultos racionales iban dejando tras de sí. Ese enorme cáncer que es la incoherencia adulta. De la que bebían en la comuna, día sí y día también, especialmente con las manías y enfados de los adultos de la comuna.

  • Y provoca CAMBIOS (graves o no)…

    Cada vez está más claro (en este blog) que hay un mecanismo de intervención genética, que empieza a funcionar ya desde el momento de la concepción… cuando una célula sexual masculina se funde con una femenina, para dar una célula nueva, que lleva tanto el ADN materno como el paterno.

    Lógicamente estamos hablando de una fecundación natural. Otra cosa diferente puede ser si la fecundación es in vitro o mediante una clonación, por ejemplo. Aunque el mecanismo epigenético seguiría siendo una explicación válida para las posibles (y muy probables) modificaciones genéticas que sufra el embrión una vez iniciada su generación. Sea por el método de fertilización que sea.

    En la imagen tenemos la producción de un fenómeno epigenético, causada por la interacción de un grupo metilo (-CH3) al pegarse a la cola de una histona… lo que hace que el enrolle del ADN sobre esa histona, y las cercanas se haga irregular (como si taponara partes del ADN , al juntar varias histonas), haciendo que se quede una porción de gen o de genes totalmente inactivos… que no puedan mandar lo que tienen escrito.

    Así tenemos a un gen biológico inactivo, por la acción de una sustancia química que «anda por ahí». Algo totalmente natural, pero que nos lleva a esta pregunta : ¿Por qué no puede pasar algo parecido, con la interacción de ideas sociales con las ideas naturales y libres, que surgen de tu mente?

    Sobre todo en la etapa de maduración, como crías humanas… y sin que determinemos ya, que esa interacción es negativa o positiva… es decir, que consiga apantallar totalmente la idea original (e incluso cambiarla por otra)… o bien refuerce la idea original, dándole más poder de acción (que la idea promocionada por tu gen biológico pase a acto). ¿Por qué no tirar por ahí?

  • ¿Interviene la sociedad en la conducta humana?

    E interviene mucho más que la naturaleza (sea lo que eso sea)…

    Ya lo dijimos ayer, la plasticidad de nuestra mente y la no plasticidad de la influencia social, entendida como una permanencia del gen social que influye negativamente (que además son más numerosos), favorecen que el injerto mental se esté reforzando de una forma casi constante (familia, amigos, TV, escuela, libros y prensa…).

    Porque se habla mucho de la influencia ambiental (educativa se le llama a veces), al analizar la maduración de una cría humana. En especial en relación a su comportamiento social. Pero no es la naturaleza la enemiga de la cría humana, puesto que ella siempre tiene una influencia positiva, salvo que te diera por correr delante de un león. El problema grave radica en como la sociedad adulta dominante (SAD) trata de encauzar la forma de pensar de esa cría, especialmente en relación a la renovación o no de esa sociedad adulta manifiestamente mejorable.

    Porque ,negando su capacidad regeneradora, es como la interacción de la sociedad, a través de sus individuos controlados, hace fracasar esa función tan importante de las crías humanas, que , lo repetimos por enésima vez, consiste en regenerar la sociedad en la que han nacido.

    Así que sí, más del 90% de nuestra conducta cotidiana, queda fijada por los adultos que nos rodean, que, podemos decir, nos tienen encadenados… camino de ser esas piezas fundamentales en la maquinaria social establecida. Para que esa sociedad adulta se mantenga igual, o peor…