Etiqueta: engaño

  • Y no es cosa exclusiva del Rusty James…

    … mirarse en los otros, porque todos nos miramos…

    … allí, dónde ya no estamos… o, lo que es mucho peor, ya nunca podremos estar (otra vez). Como les pasa a estos dos niños, que piden ser mimados de nuevo, como cuando eran bebés. Uno por las tetas de una mamá, biológica o adoptiva. Y el otro por la caricia artificial de un jodido biberón. Porque es mejor eso, que la caricia inexistente.

    Venga de donde venga la caricia, lo más importante es sentirla. Y precisamente por ese motivo somos, de niños, tan fácilmente manipulables. Cualquier depredador, que se disfrace de cariñoso, ya nos tiene ganados en un primer paso. Sobre todo si nuestros padres nos niegan esas caricias.

    Ya le pasaba al Rusty James, abandonado por una madre y un padre, que necesita redimirse en el colo de su hermano : el gran líder!!!

    Y el que no tiene hermano mayor, ¿a quién recurre?

    Lógicamente, a la SAD (sociedad adulta dominante). Esa sociedad que le promete protección de todo mal, como dicen muchos padres, aunque luego realmente lo van a maltratar como si fuera un animal cazado en la selva.

  • Y es que el espejo puede ser…

    … tu hermano mayor!!!

    Ese hermano al que idolatras, como si fuera el dios de la tribu y que, para mayor inri, lo inflas de silicona como si fuera real todo lo que le metes dentro de su imagen. Haces de él el dios al que ya no quieres adorar.

    Y te marcas como tu meta vital, el seguir su puta estela.

    Para ti es el modelo de sociedad que se opone a la sociedad adulta que tanto desprecias.

    Sin darte cuenta que, precisamente, él es el producto más sofisticado posible de esa misma sociedad que desprecias. Lo han convertido en claro ejemplo de lo que esperan de ti : que sigas su camino, para alimentar la necesidad social de orden y castigo, que tiene esa SAD en la que estáis inmersos, lo queráis o no.

    Somos muy amigos de ayudar a reproducir el sistema al que combatimos, por querer usar sus mismas armas. Que ya están demasiado contaminadas de poder y violencia. Por eso toda pandilla es realmente un modelo de SAD en pequeñito. En ella aprendemos a escoger el papel que mejor se adapta a nuestra forma de ser (que no existe aún!). Es lo que podemos llamar ir derivando un adn social positivo en uno negativo.

  • Verse o no verse, que nos vean o no…

    … esa es la cuestión!!!

    Nos pueden hacer invisibles, para que no nos vean, incluso no nos veamos nosotros mismos, si nos miramos a un espejo (entonces seremos como fantasmas). Habrá que tomar MEDIDAS. Mejor dicho sería decir, que debemos tomar CONTRAmedidas.

    Pero antes que hablar de las medidas sociales a tomar, para hacernos visibles de nuevo, podemos reflexionar un poco sobre tomar las medidas necesarias, para comprobar lo que de real tiene ese cacho de realidad, que nos hace invisibles : medidas dimensionales, medidas para amplificar nuestra visión (y la de los otros), medidas para analizar correctamente el contenido de ese cacho de realidad, que se nos quiere negar (por ejemplo un filtro propio que nos ayude a ver)…

    Si nos situamos en la era colonial (aún no cerrada del todo), ¿qué motivos había para que fueran invisibles (casi) la mayoría de la humanidad? Con los ojos, coloniales e hipócritas , de Europa no existían prácticamente (como seres humanos)los habitantes del resto del planeta. Sólo valían para ser esclavos.

    Ni la máxima délfica y socrática del «conócete a ti mismo» (y a los demás)… ni la tan famosa como manida frase del Descartes, «Cogito, ergo sum», fueron usadas por los europeos del siglo XIX. Ni con la Ilustración ni con la RF… la cosa era masacrar pueblos rebeldes, porque no se dejaban robar, y colonizarlos tal cual hacían los «civilizados» romanos. La llamada Ilustración Europea nunca salió de Europa.

    No avanzamos (humanamente) nada!!!

  • Incluso hay normas (muy duras), para…

    … la gente «muy perdida» (socialmente).

    Pero nunca tan duras y crueles como las que rigen en un espacio tiempo doméstico, donde Hollywood nos colocó muy felices a las llamadas amas de casa. Aunque, las que las sufren, suelen decir que «no es para tanto». Incluso se consideran liberadas, por tener chachas y muchos regalos de sus adorados maridos.

    El poderío teórico que les concede su semiesclavitud de casadas, es solo la burbuja de jabón, que el patriarcado ha hinchado, para mantener más fácilmente el Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino. Algo que indicamos por aquí, como un pilar de la opresión de más de la mitad de los habitantes del planeta.

    No hay demasiada diferencia entre un burdel y una casa burguesa. Aunque parezca lo contrario.Con el agravante de que el burdel «profesional» viene a ser una vía de escape, que ayuda sobremanera en el mantenimiento del burdel doméstico unipersonal.

    Porque, hacer la calle es muy duro, pero hacer la cocina, el salón… y, sobre todo, la cama, y lo que ella conlleva, puede resultar algo mucho más duro. En cierto modo, viene a ser una variante de aquello contra lo que tanto luchó un tal Espartaco.

    Y sí, llamadme exagerado, que, por suerte, nací macho y ya me enrolaron en las legiones romanas, para luchar desde el lado de los amos. Y en este aspecto, curiosamente, todos mis yos estamos de acuerdo.

  • Pero… es que normas sociales las tiene…

    …hasta la gente que no es «de bien».

    Todo ser humano, en versión media o mejorada de homo sapiens, tiene sus normas. Incluso si cree que no las tiene. Porque, ¿acaso no es una norma (y muy dura) el hecho preciso de «no tenerlas»?

    Porque desde el momento que uno se ha pensado a si mismo, para existir, lo hiciera consciente o inconscientemente (que también se puede), ya ha establecido una norma : él dirige su proceso de existencia. Aunque al llegar a la infancia, o a su adolescencia, decida (o le obliguen) a seguir las normas sociales de una SAD determinada.

    Y, es más, podemos decir que, cuanto menos normativo parece un individuo o un colectivo, es cuanto más normalizado está. Basta con observar a los punks o a los góticos. Nada como un individualismo feroz, para ser implacable con la libertad del resto de los individuos. Nada como el típico ácrata, para imponer un modo de ser y pensar que no admite réplica alguna. Y por mucho, sobre todo el segundo caso, que disimule su intenso normativismo con ínfulas de ir por libre al máximo. Es el jodido libertario de boquilla.

    ¿Qué peor estado que la obsesión por evitar cualquier tipo de estado, aunque no se haya visto sus características positivas? Si las tiene. ¿Como calificar lo que no se ha dejado existir, por el simple hecho de haber comprobado el fallo de lo existente?

    No hay peor prostituido que el ser humano convencido (fanático) de que está libre de culpa. Los fariseos del Evangelio cristiano son el mejor ejemplo de tal tipo de espécimen humano. Y sus sucesores evangelistas fanáticos, que invadieron Norteamérica son otra prueba de que segundas partes siempre son peores.

  • Si hasta respiramos, demasiado ansiosos,…

    … con el jodido móvil!!!

    Incrustamos los ojos en su pantalla.

    Y vemos todo lo que nos presenta, sin más filtros que los que trae de origen.

    Somos incapaces de contraponer datos propios.

    Alérgicos a interactuar con gente, que tenga una visión diferente.

    Es decir, inhalamos un adn social negativo, como si fuera oxígeno.

  • En qué rama evolutiva está, por ejemplo…

    … esta influencer???

    Y no estamos hablando de que se volviera simiesca. No, sigue siendo humana. Muy humana. Pero es una versión de homo sapiens tan tan deteriorada, que resulta fácil ponerla al nivel evolutivo de un chimpancé.

    ¿Por qué le mola hacerse un postureo instagrámico, ante el símbolo de la inhumanidad más terrible ( Austchwiz), antes del sionismo actual israelí? ¿Es posible tal nivel de desneuronamiento parcial en un ser humano? Y todo sin estar bajo la tremenda presión de sobrevivir en una trinchera bélica.

    ¿Por qué sus ideas, que va disparando virtualmente por la red segundo a segundo, pueden provocar en tu cerebro ese tipo de infección, que provocan? Al mejor estilo TLOU. Que no solo te parece bien, lo que hace, sino que aprendes a necesitarlo tanto, como si fuera una droga sintética, tipo crack.

    ¿Por qué, representando lo peor del ser humano, su interés por olvidar los malos momentos de la historia y así subirse al carro de un placer constante e infinito (algo imposible, por otro lado) es asumido como propio, por la mayoría de sus videntes?

    ¿Por qué somos adictos a la mierda, no siendo moscas? O a las malas compañías, sean reales o virtuales. Sobre todo cuando se nos dotó de una inteligencia, que fabrica los filtros mentales que nos pueden vacunar contra su mala influencia.

  • Y ya no digamos …

    … usando un móvil!!!

    Donde tenemos muy «cerca», a veces demasiado, muchos datos de lo que estamos viendo. La pantalla de cualquier dispsoisstivo nos puede taragar la acaapciadada de edisceernir los detalles concreteos delo que vemos. Nos da demasiada información, lo que nos impide concretar la visión con cierta calidad.

    No ayuda el exceso de pixeles (artificiales) a ver mejor la imagen obtenida.

    Porque el ruido de fondo, sea visual o auditivo, como si se trata del gusto o del tacto, no ayuda a concretar las imágenes. Las puede incluso oscurecer.

    Y no es un problema de la IA, ni mucho menos. Varias cabezas con IH nos pueden desvirtuar tanto lo percibido por alguno de los sentidos, que quizás no haya peor ruido que ese. El de las IH. Sobre todo si se consideran amigos y nos creemos que, lo que nos digan, puede ir a misa.

    Nada como un mal consejo «amigo», para tener que darse de bruces contra la jodida realidad.

  • Como ya dijimos algún día, incluso…

    … se puede «ver» lo que no existe realmente.

    Cuando hablamos del Bosque Animado, ya reflexionamos sobre esas imágenes que se forman en nuestro cerebro, pero que no tienen correspondencia real enfrente de nuestros ojos. Son imágenes virtuales que se han formado en nuestro cerebro ,a partir de diversas sensaciones de todo tipo, las que estamos viviendo y las que se vienen desde nuestra memoria, para completar huecos que nos resultan vitales. O nos parecen vitales , debido al estrés emocional que estamos a vivir en ese determinado momento de la observación.

    Es una falsa realidad que se puede «ver» estando simplemente dormido, o con algo tan simple como ponerse a mirar para cualquier parte de lo que tenemos enfrente. Sea real o no.

    Algo que podemos provocar fácilmente tomando sustancias químicas, naturales o artificiales, que nos ayudan a «viajar» sin moverse del sitio.

    Porque nada le gusta más a la mente humana, si la dejamos suelta, que viajar y viajar. Navegar por universos paralelos, que nos hagan sentir que vivimos otro tipo de experiencias más placenteras.

    Este tipo de experiencias viajeras, vienen a ser como cabalgar a lomos de un jaco, como ese filete que tanto apreciaba un tal Cifra, o como escuchar a tu influencer favorito, mientras te lame la oreja con su baba publicitaria. Todos te ofrecen un mundo mejor en el peor de los infiernos.

  • Demasiados datos para…

    … tan poco cerebro.

    Incluso teniendo un cerebro estratosférico.

    Porque son muchos datos, bastantes incluso erróneos, pero es muy poca información fiable. Pocos datos operativos para meter en tu memoria ROM/MOR. Poco que valga la pena, o, como dicen popularmente, demasiado hueso para tan poca chicha.

    La información que recibe un gorila en su selva natural (cada vez más pequeña), o en el jodido zoo, no tiene parangón con la cantidad de ella que le llega a un ser humano, en su selva urbana (cada vez más grande). Sobre todo con la omnipresente internet.

    ¿Cómo quedará, entonces, aquel gran problema inicial de «mirar a qué y cómo»? No llega con superar la masa cerebral del gorila, o del chimpancé, se necesita una organización especial de esa masa, para rentabilizar la información (el exceso) que nos llega. Y ahí sí que juegan un papel importante los filtros mentales propios, de los que ya hablamos unas cuantas veces.

    Porque una simple influencer (o uno), por ejemplo, solo es el tentáculo que la SAD (sociedad adulta dominante) dirige hacia nosotros. No deja de ser ese Cortyceps (recuerda TLOU), que se quiere introducir en nuestro cerebro, para hacer un cambio radical en su proyecto de futuro genético, ese con el que nacemos todos. Es una parte de esa sociedad que se injerta en nuestro cerebro, en modo adn social negativo, del que también ya hemos hablado un poco. ¡Y mucho más que hablaremos!