
Y luego está lo más importante. Mucho más que descubrir el uso como arma de un simple hueso, para robarle la charca a la tribu enemiga.
Se necesita enseñar a la s crías humanas de la tribu, como deben hacer, para seguir siendo los amos de la charca.
Nace la educación, aunque mejor será hablar de domesticación. Porque educar es una cosa y domesticar otra muy diferente (antagónica). Hablando de animales irracionales, se pueden confundir ambos conceptos. Pero el hecho de tener inteligencia, racional y emocional, en vez de instinto, los hace muy diferentes : se domestica la parte irracional de la mente humana. Un resto del animal que somos. Pero se educa la parte racional/emocional de esa misma mente.
Y por eso se domestica a la cría humana esclava, para que aprenda a diferenciar entre ser el esclavo privilegiado, el alfa o capataz, o bien ser el esclavo desprotegido, el beta o simple peón. Eso no se puede educar, porque no hay inteligencia racional o emocional que lo admita voluntariamente. Y, para «aprender» eso (más bien sentirlo) no necesita libros ni explicaciones, le basta con ver como el capataz castiga al esclavo que no obra, tal como manda el amo.
Y, además, tengamos en cuenta que, el esclavo humano, para el amo, es simplemente una bestia de carga. Eso ayuda a que la cría humana pueda intuir lo que debe escoger, para cuando sea adulta : ser la bestia o montarla. Para ser capataz no se educa, se domestica.
¡Anímate!