Solo hay que tener Poder para robar lo de otros…

Y es que no se necesita una revolución, para hacerse con el poder necesario para oprimir a otros. Solo escogimos ese caso de la RF, para ver como la separación en clases sociales nuevas, se daba incluso después de un procesos revolucionario, hecho para romper esa división en clases.

Realmente, como ha enseñado la historia (y ya hemos visto muchas veces), la división en clases empieza con descubrir que un hueso te sirve para romper el cráneo de tus enemigos. O amigos, hasta el momento en que decides robarles la charca, que usabáis en común.

Caso típico de la peli 2001, una odisea, como no.

En ese crucial momento histórico, hace millones de años, ya hubo una división del trabajo obligatorio. Los dueños de la charca vivirían del cuento, por ser amos. Y los que perdieron la charca tendrían que pagar por usarla… Puede que haciendo trabajos para los nuevos amos, y así conseguir un salario en forma de agua.

Como dice el título solo hay que tener el suficiente poder, para obligar a trabajar para el poderoso. Y luego viene la organización precisa, para que los trabajadores obligados lo hagan con buen rendimiento… nacen los capataces.

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