
Volvamos de nuevo al príncipe. Oberyn Martell tiene los biógenes típicos de la casa Martell, que reina en el territorio de los Siete Reinos llamado Dorne. Eso lo hace intrépido e inteligente.
Y eso es lo que sintetizamos en esa frase de «neutros», ya que lo hacen el típico Príncipe, un humano que aún no sufrió los problemas derivados de la típica endogamia de las casas reales. Tan extendida en la casa Targaryen. O, en un caso más concreto, de los Lannister. Y que pertenece al campo de las influencias sociales.
Pero también posee un sociogén que lo hace un pelín irreflexivo, sobre todo cuando lo junta con el que lo hace muy vengativo. Ambos favorecerán su muerte. Y esta influencia ambiental es propia de cualquier casa real de los 7 Reinos, ya que se trata de un comportamiento típicamente medieval.
Lo mismo pasa con la práctica de la traición y la venganza, aunque sea algo tan poco querido por el ADN humano . Ser traicionero y vengativo es antagónico con el uso de la inteligencia racional. Incluso con una inteligencia emocional, controlada por la racional.
En la casilla social (adn +/-) hemos puesto justo e injusto, porque, en el casos de reyes, resulta de primordial importancia, permitir el uso de las capacidades de justicia, que marca nuestro ADN. Y que deben ser reforzadas por un sociogén, idéntico al biogén pero positivo! Evitando totalmente que la idea de injusticia, marcada por un sociogén negativo se pueda hacer con el control de la acción mental definitiva.
¡Anímate!