
Realmente, lo que es «tu vida» no empieza al nacer, ya antes en el útero también vivías. Que fueras un simple feto en vez de un ser humano ya completo, y menos aún una persona jurídica… no impide que tuvieras ya, en cierto grado, un tipo de vida muy diferente a la vida de otros fetos animales, que no tienen el mismo tipo de ADN… ellos no se tenían que preparar para lo que debías prepararte tú.
En esencia, su proceso de maduración es mucho más simple que lo será el tuyo, así que deberás intentas aprender mucho más que cualquier otro animal irracional… para algo te dieron inteligencia. O las inteligencias, si diferenciamos entre el modo racional de actuar y el modo emocional.
Y por eso se tiene que aprender tantas cosas, por ejemplo a valorar el tiempo de vida como lo que es. Igual que hacia Momo, que no lo valoraba porque tenía un valor monetario, ya que podían venderlo a su vez los hombres grises. Algo así como los certificados de producción verde, en la política ambiental europea. Aunque en la novela lo usaban para fumarlo en hojas de tiempo.
Lo que contaba para Momo era que, al vivir, va pasando el tiempo, de forma que lo importante es la forma de vivir esa vida, no de contar cómo pasa el tiempo, mientras la vives.
Así que cuida muy bien de tu tiempo (es vida), nunca dejes que otros lo midan por ti. Tú debes de ser tu propio reloj (sin agujas).
¡Anímate!