
Cuando hablamos del ser como un yo determinado, no podemos olvidar la importancia del tiempo. Porque la existencia de un tiempo, que según la física relativista no existe, es lo que permite ir viendo los cambios del yo.
Empezamos (la vida, el día…) siendo de una forma y acabamos siendo de otra. Y por eso es tan complejo acercarse al estudio del comportamiento humano… porque, ¿a cuál yo corresponde determinada conducta?
Y es que la forma de entender el yo va a depender de la normas sociales, de las costumbres que rijan en según que determinada época. Porque las modas influyen en el comportamiento humano de forma considerable. Y lo que se toma como normal en una época puede ya no serlo para otra.
Y por eso es tan importante que usemos instrumental científico, para analizar los movimientos sociales. No se actúa en su interior, por razones meramente ideológicas (sean políticas o religiosas).
Por ejemplo, la forma de entender el sexo y la sexualidad que de él deriva, puede ir cambiando a lo largo del tiempo. Esto nos pone en el camino de analizar el problema de ser mujer o sentirse mujer.



