
Cada vez está más claro (en este blog) que hay un mecanismo de intervención genética, que empieza a funcionar ya desde el momento de la concepción… cuando una célula sexual masculina se funde con una femenina, para dar una célula nueva, que lleva tanto el ADN materno como el paterno.
Lógicamente estamos hablando de una fecundación natural. Otra cosa diferente puede ser si la fecundación es in vitro o mediante una clonación, por ejemplo. Aunque el mecanismo epigenético seguiría siendo una explicación válida para las posibles (y muy probables) modificaciones genéticas que sufra el embrión una vez iniciada su generación. Sea por el método de fertilización que sea.
En la imagen tenemos la producción de un fenómeno epigenético, causada por la interacción de un grupo metilo (-CH3) al pegarse a la cola de una histona… lo que hace que el enrolle del ADN sobre esa histona, y las cercanas se haga irregular (como si taponara partes del ADN , al juntar varias histonas), haciendo que se quede una porción de gen o de genes totalmente inactivos… que no puedan mandar lo que tienen escrito.
Así tenemos a un gen biológico inactivo, por la acción de una sustancia química que «anda por ahí». Algo totalmente natural, pero que nos lleva a esta pregunta : ¿Por qué no puede pasar algo parecido, con la interacción de ideas sociales con las ideas naturales y libres, que surgen de tu mente?
Sobre todo en la etapa de maduración, como crías humanas… y sin que determinemos ya, que esa interacción es negativa o positiva… es decir, que consiga apantallar totalmente la idea original (e incluso cambiarla por otra)… o bien refuerce la idea original, dándole más poder de acción (que la idea promocionada por tu gen biológico pase a acto). ¿Por qué no tirar por ahí?
¡Anímate!