Etiqueta: disidencia

  • ¿Y el derecho a aburrirse?

    Y aunque pueda parecer raro , tenemos que reivindicar el derecho a aburrirse. Porque su negación es la mejor forma de evitar que uses tu derecho de expresión … ¿Qué más clara expresión de descontento que manifestar de forma pacífica, el hecho de que te estás aburriendo en clase?

    ¿Qué profesional tienes enfrente, con la obligación de hacer que bebas los conocimientos, en vez de masticarlos y vomitar, que ni siquiera es capaz de, al menos, mantenerte quieto en el sitio, haciendo que atiendes? Aunque sea con disimulo…

    Hay que ser muy mal profesional… Y el problema es que existen (y en cantidad manifiesta… aunque no se quieren ver).

    Es otra forma más de escapar de la realidad, en este caso en un aula, haciendo que acabe siendo, el alumno aburrido, el chivo expiatorio de todo lo malo que sucede en ese espacio tiempo de aprendizaje.

    Y lo peor es que los adultos, sean profes o no, fomentan ese oscuro discurso.

  • Y el pensar es preguntar(se)…

    … y responder(se). Porque ya no somos niños o niñas y queremos saber… ESO es madurar.

    Necesitamos la libertad para hacer (nos) preguntas… y también necesitamos aprender a interactuar con las mentiras… porque los adultos son expertos en mentir. De hecho ellos intentan que aprendamos a mentir nosotros, ya desde muy pequeños. Aunque, como buenos hipócritas, luego nos castiguen si les mentimos a ellos.

    Para conseguir algo, sea un premio o evitar un castigo, vamos aprendiendo a mentir. El mundo adulto es un artista de la mentira en la relación humana… decir mentiras o decir medias verdades, es una auténtica adicción.

    Y eso es lo que les pasa a todos los que son como Antoine, que necesitan mentir para sobrevivir en esta SAD que les ha tocado sufrir.

    Las verdades que molestan a los adultos, o no se creen o se castigan… nada que no se aprenda rápidamente al pillar los diez añitos. Y vale hasta para los descubrimientos científicos, cuando ya seas un adulto y quieras afirmar que has descubierto lo que no has descubierto.

  • Necesitamos una mente que piense…

    Como en las pelis, necesitamos un guión. Pero en este caso no nos vale un guionista que no seamos nosotros… nadie ajeno, ni siquiera nuestros padres, deben escribir el guión de nuestra vida.

    Porque, para pensar, se necesita libertad, sin ella solo podemos barruntar cosas, llenar la mente con ruidos, de sombras y anuncios raros, que nos ha inculcado la sociedad de adultos. Esa que nos quiere oprimir, para hacer lo que nos mande.

    Y pensar es crecer mentalmente, es madurar y empezar a usar las neuronas. Para así llenar nuestro cerebro de circuitos , porque ellos son nuestra mente… una capaz de generar las ideas cartesianas (científicas, no simples creencias). Lo que nos permitirá usar la inteligencia par ser libres, de verdad, no de mentira.

    Nuestro héroe preadolescente de los 400 golpes, busca el mar, en principio, porque quiere ser libre… Pero se da cuenta, una vez en la orilla, que la verdadera libertad no está en el mar… la libertad se conquista robándosela a la sociedad adulta que lo tiene oprimido.

    Ese es el primer pensamiento adolescente de nuestro amigo… y recordemos ahora nuestra obsesión con el esencial carácter regenerador de las crías humanas. Y por ese motivo los adultos las temen.

  • Un MAL EJEMPLO para los laicos…

    Y claro, si los sacerdotes que cuidan del rebaño son pederastas, que otra cosa pueden hacer los muchos laicos que también desean ser pederastas…

    Porque no lo olvidemos, el pederasta no nace, el pederasta se hace… incluso bendecido , no solo por la práctica social de los curas, sino por la teoría y práctica de los pensadores griegos : la filosofía y la pederastía no estaban reñidas en la Grecia Clásica…

    Así que, un ser humano actual, que no ve más allá de sus narices, ¿por qué no va a ser pederasta, como los clásicos griegos?

    Y, ya en moderno, tenemos alguna corriente de «pensamiento», que aboga por liberar la relación entre adultos y menores, como se estos fueran mayores de edad y gobierno. Despreciando el avance científico, en relación a la maduración cerebral de una cría humana, que deja como «inocente» a Sócrates, pero no a los actuales pederastas… algunos apoyándose en la teoría queer.

    La pregunta que no se hizo Sócrates sigue en el candelero : ¿Cómo proteger a una cría humana de los adultos que quieren hacerle daño, en vez de ser sus tutores de apoyo?

  • Puede haber DOS MADRES biológicas…

    Y hay más ejemplos… A veces , la limitación (posible!!!) no viene dentro de nosotros, sino que se va formando en nuestro exterior, en nuestro entorno vital.

    Podemos nacer ya con un letrero que va diciendo nuestra diferencia (con la mayoría). Que nacemos contra una norma social establecida. Por ejemplo, la norma de tener papá y mamá.

    Es lo tradicional, se dice, incluso «natural», tener padre y madre… pero, para nada, es «lo natural». Lo único natural (y por ahora, siglo XXI), es que seamos concebidos por la fecundación de un óvulo y de un espermatozoide. Pero la clonación humana está a la vuelta de la esquina. Eso sí, mucha mucha esquina (por lo difícil que debería ser doblarla).

    Pero dejemos los problemas futuros y atendamos a los presentes : ¿Por qué debe ser un estigma social, tener dos madres biológicas o dos padres biológicos?

    Es parecido al hecho de tener padres adoptivos… o vivir en una comuna hipi (no sectaria). Todo recién nacido tiene que tener las mismas garantías para poder crecer de forma natural y en total libertad. La limitaciones posibles, que se puedan tener al nacer, no deben coartar su libertad para madurar como un ser humano global.

  • Y provoca CAMBIOS (graves o no)…

    Cada vez está más claro (en este blog) que hay un mecanismo de intervención genética, que empieza a funcionar ya desde el momento de la concepción… cuando una célula sexual masculina se funde con una femenina, para dar una célula nueva, que lleva tanto el ADN materno como el paterno.

    Lógicamente estamos hablando de una fecundación natural. Otra cosa diferente puede ser si la fecundación es in vitro o mediante una clonación, por ejemplo. Aunque el mecanismo epigenético seguiría siendo una explicación válida para las posibles (y muy probables) modificaciones genéticas que sufra el embrión una vez iniciada su generación. Sea por el método de fertilización que sea.

    En la imagen tenemos la producción de un fenómeno epigenético, causada por la interacción de un grupo metilo (-CH3) al pegarse a la cola de una histona… lo que hace que el enrolle del ADN sobre esa histona, y las cercanas se haga irregular (como si taponara partes del ADN , al juntar varias histonas), haciendo que se quede una porción de gen o de genes totalmente inactivos… que no puedan mandar lo que tienen escrito.

    Así tenemos a un gen biológico inactivo, por la acción de una sustancia química que «anda por ahí». Algo totalmente natural, pero que nos lleva a esta pregunta : ¿Por qué no puede pasar algo parecido, con la interacción de ideas sociales con las ideas naturales y libres, que surgen de tu mente?

    Sobre todo en la etapa de maduración, como crías humanas… y sin que determinemos ya, que esa interacción es negativa o positiva… es decir, que consiga apantallar totalmente la idea original (e incluso cambiarla por otra)… o bien refuerce la idea original, dándole más poder de acción (que la idea promocionada por tu gen biológico pase a acto). ¿Por qué no tirar por ahí?

  • Y así, su comportamiento puede estar… ya ESCRITO!!!

    Ayer hablamos del problema grave que tienen las crías humanas palestinas, a la hora de transformar su rabia acumulada en un acto de liberación. Toda la potencia de la rabia se hace acto disidente, pero puede ser pacífico o violento.

    Y algo parecido pasa con la cría humana israelí.

    En el caso palestino le queda optar por una salida violenta, la más fácil, haciéndose el típico terrorista islámico. Sea del grupo que sea.

    Para eso ha mamado gen social negativo a tope… que le hace mudar empatía en antipatía, que su solidaridad humana biológica se convierta en una parodia de solidaridad exclusiva para los de su religión, su raza, o «lo que sea» (mismo un equipo de fútbol o rugby)… haciendo que la mente humana quede reducida a un reducto de frases hechas, de lemas bélicopatrióticos… ya ni ideas se pueden llamar, son bolsas de rabia acumulada como odio al otro, que hacen buscar siempre al culpable en el otro (nunca en el propio bando)… en fin, es poseer un adn social negativo, que impide otra opción que escoger las armas y tratar de vengarse, aunque se extrapole la venganza con seres humanos totalmente inocentes.

    En este caso la sociogenética poco puede decir de nuevo, que ya no se sepa por otras ciencias, pero sí puede aproximarse mejor una posible solución de los grandes problemas que provoca este tipo de comportamiento. Porque, como decimos siempre, el gen social negativo apantalla al gen biológico, pero no lo puede eliminar.

  • Al soldado (ex NIÑO) lo hacen… poco a poco!!!

    Porque no se nace disidente, el disidente es un producto de los adultos que controlan la sociedad (SAD).

    Es el Poder Establecido quien fabrica los disidentes, contra ese mismo Poder. Si el Poder no fuera tirano, entonces no se necesitaría defenderse uno de él, haciéndose un disidente.

    Y que luego el disidente lo haga con medios más o menos violentos, también es producto de la represión que ejerce ese Poder sobre los disidentes (que ya suelen ser muchos, llegado determinado momento).

    En terrorismo tampoco viene marcado en el ADN como una capacidad natural para defenderse. Si los animales irracionales intentan causar males mínimos cuando pelean, cómo van querer causar mucho más mal (incluso un genocidio) los seres humanos, que tienen (debían) el instinto animal atrofiado.

    La inteligencia humana hace que la disidencia se realice por medios lo más pacíficos posibles. Pero si el Poder Establecido (la SAD) solo sabe reprimir violentamente, entonces es cuando genera a los terroristas. No hay más que ver lo que sucede en Gaza, desde que usaron (y abusaron) la excusa de un ataque terrorista, al final del 2024, por parte de un grupo armado palestino. No fue precisamente inteligencia humana lo que allí se usó (por ambas partes).

  • Porque, en el fondo, se trata de…

    … hacerte a su IMAGEN Y SEMEJANZA!!!

    En el fondo sigue siendo el mandato bíblico : «Y Yahvé hizo a Adán a su imagen y semejanza»… nada nuevo bajo el sol. Si eres un bíblico fanático…

    Y aquí volvemos a un punto muy importante, en todo mi discurso sobre el comportamiento humano. Algo que se dice en este blog, desde que nació : el intento desesperado de la SAD por evitar que las crías humanas desarrollen su gen biológico regeneracionista del ecosistema dónde les toque vivir.

    Siempre dijimos que una cría humana lleva un gen biológico que le obliga a ser regeneradora de las características negativas (para el desarrollo humano, natural y libre), que van apareciendo en toda sociedad adulta. Esa donde los adultos dejan de ser tutores de las crías humanas, para ser sus manipuladores y maltratadores.

    Ahí es cuando lo de la imagen y semejanza de la autoridad «divina» es fundamental, para evitar que los seres humanos evolucionen de forma natural y libre. Y así lleguen a ser la mediocre versión actual de homo sapiens, que estamos siendo los seres humanos terrestres del siglo XXI.

  • O viene a ser la PARODIA de un simple plátano…

    … porque todo depende de como lo quieran ver los espectadores que lo miran.

    Es el mismo problema que tenía la protagonista de Disclaimer : ¿Cómo la querían ver los que miraban para ella : cómo una seductora o como una seducida?

    ¿ Preferían ver a la mujer que llevó a la desgracia a un inocente joven, al que ni quiso ayudar cuando se ahogaba, o como la mujer destrozada por un joven muy poco inocente, al que dejó morir por encontrarse totalmente superada?

    Hamlet, siempre Hamlet… to be or not to be, that is the question.

    Y no hay vuelta atrás, porque una vez que se ve de una forma ya cuesta una barbaridad darle la vuelta. Nada es más difícil, dada nuestra ya flagrante mediocridad mental, que modificar un relato ya conocido. El mal queda hecho, para toda la vida de quien lo sufre….. y, normalmente, para después de su muerte.