
El medio, todo lo que nos rodea, tanto natural como artificial (el «ambiente» hecho por humanos) influye, y mucho en nuestra forma de vida. Es cierto que el ADN tiene un diseño, para que se vaya desarrollando esa vida humana (que somos), pero no solo él marcará el futuro que seremos.
El ADN nos capacita para adaptarnos al medio, que está en cambio constante (de forma natural o artificial), pero esa adaptación debe moldearse a cada segundo que pasa por esos cambios que sufre el ambiente.
Y tenemos que adaptarnos de la forma más natural posible, a los cambios que la naturaleza condiciona, pero, mucho más (con más esfuerzo), a los cambios artificiales de esa naturaleza. Los que la sociedad nos pone como desafío constante.
No se madura solo de forma natural y libre, se madura en contra de las imposiciones sociales… esas normas y leyes, que tratan de hacernos una pieza más, y cada vez más modélica, de la maquinaria social. Tenemos que dar ejemplo.
Esa maquinaria social, que es controlada por el sector adulto de la sociedad. Eso que aquí llamamos SAD (sociedad adulta dominante). Que no siempre es la misma, pero siempre es adulta y dominante.
¡Anímate!