
Y con todo esto, ¿qué venimos a decir aquí?
Hablamos de todo lo que puede influir en las modificaciones genéticas , que no son mutaciones naturales de los genes biológicos previas a la fecundación, sino mutaciones naturales postfecundación : estas que ahora estamos llamando epigenéticas. Para luego seguir hablando, una vez efectuada la fecundación, o el mecanismo reproductor que se decida, empiece el bombardeo social. Ya en el útero materno (o de un Matrix analógico)!!!
Algo que ya nos insinuaba una novela distópica como es Un mundo feliz (A. Huxley), donde se preparaba a los embriones «fabricados», para recibir diversas normas de vida social, ya antes de nacer.
O sea que la adaptación natural debe competir contra la adaptación social… y esto solo te dejan dos opciones : o ser una cría humana que madura natural y libremente, o ser una cría humana que madura manipulada socialmente, total o parcialmente.
Lo más fácil es ser la pieza de la maquinaria social, que le dejan respirar un poco, para que se sienta algo libre… o la misma pieza de esa maquinaria, pero que ni puede ser consciente de que no es libre. Llegarían a ser las crías humanas de Un Mundo Feliz, que se consideran felices, tomando las migajas que los adultos poderosos les dejan.
¡Anímate!