
Porque esas letras que ponemos en las casillas del crucigrama, para formar las palabras que buscamos, requiere un esfuerzo casi titánico para ser aprehendidas en el periodo de aprendizaje pertinente.
Luego ya parece más sencillo, pero nunca lo fue.
Y la inteligencia precisamente es eso. No es la capacidad de hacer chistes o montar frases de exposición pública ante los demás. La inteligencia es la capacidad de recuperar con precisión, los conocimientos que hemos almacenado correctamente (de forma inteligente) en nuestra memoria.
Si nos fijamos bien, la inteligencia tiene mucho más que ver con la entrada del conocimiento que con su salida.
¿De qué nos vale ser inteligentes, para decir lo que queremos decir, si no hemos sido capaces de almacenarlo de forma que su extracción y montaje de sus expresión sea lo más eficiente posible? Nos damos cuenta ahora del completo y profundo significado del concepto comprensión? A que, incluso, hasta les puede sonar mejor la palabra archivo ZIP (comprimido, no comprendido), a los que desprecian las comparaciones del cerebro humano con el cerebro electrónico. O las también famosas redes neuronales. Sin olvidar que están a años luz de distancia, como conglomerados cerebrales.
¡Anímate!