
Necesitamos mirar y ver, para que no sean invisibles los pobres, por ejemplo. Pero no llega con mirar y ver, como tanto repetimos… y por muy bien que lo hagamos… hay que hablar con el OTRO!!!
Necesitamos hablar, primero con nosotros mismos (reflexionar sobre lo visto) y, luego, hablar con los demás : el que necesita ayuda y los otros humanos que puedan colaborar en esa ayuda. Y el habla es articular frases lógicas, que pasan información de unas mentes a otras. Incluso dentro del propio cerebro. Explican, por ejemplo, lo que estamos viendo y queremos que lo vean también otros humanos.
El ADN nos prepara para ser empáticos y solidarios, s enos hace nataural el querere ayudar aotros seres shuamnos, sosbre todod siss son crías humanas. La SAD nos injerta los genes sociales negativos que apantallan nuestra capacidad de empatía, haciéndonos insolidarios y egoístas.
Al final, puede que veamos al pobre, pero no sentimos la necesidad natural de ayudarlo. Porque tiene que actuar la inteligencia emocional, al analizar lo que estamos viendo.Ya que podemos pasar de él. Y, lo que es mucho peor, nuestra capacidad de lenguaje la podemos usar para meternos con él (llamándole vago, por ejemplo) y, al mismo tiempo, darnos excusas para dejarlo abandonado. Entonces vemos al pobre, pero no vemos la necesidad de ayudarle. Se puede ser muy inteeleigente (racionalamente) , pero taambién muy mamarracho.
Así, nuestro comportamiento social, responderá a la iniciativa del ADN o a la iniciativa de la SAD. Y de eso, de intentar explicarlo, va la sociogenética.
¡Anímate!