
Decimos «peor», porque, para algo, son los descendientes de los siervos de la gleba. Nada les pertenecía, ni siquiera su vida, pues era todo propiedad del señor feudal.
Si el obrero está proscrito de la realidad social (la que deja hacer cosas)…. el campesino ya no digamos. El obrero nació con la sociedad industrial, sus pinitos como operario los hizo como aprendiz del artesano, en el burgo, pero el campesino viene de mucho antes, desde la noche de los tiempos.
Sigue siendo lo más parecido al esclavo de la antigüedad.
Al campesino ya no hay que proscribirlo, porque, como la mujer, ya viene proscrito desde que nace.
El campesino, por nacimiento, no tiene ni derecho a tumbarse sobre el heno que ha cortado. Podemos decir que, como la misma hierba, sus cuerpos salen del fondo de la tierra.
¡Anímate!