Etiqueta: solidaridad

  • … al que pierde!!!

    Y pareceremos pesados, pero es que la cuestión es demasiado importante. Maraca un antes y un después, entre la inocencia del juego entre amigos y el juego entre enemigos .

    Y eso de adultos es más fácil … el injerto de los sociogenes negativos correspondientes , pero en una mente infantil , pasara de lo que dictamina el ADN (empatía , solidaridad…), a todo lo contrario, es un proceso de derribo de lo construido y construcción de lo contrario… pero de este tipo entrenamientos se sale tarado mentalmente.

    Porque una cosa es jugar contra otro equipo, hecho de crías como nosotros, pero que forma una determinada entidad deportiva, y otra, muy diferente, es jugar contra los que lo componen… es decir, jugar a ganarle a sus jugadores, como individuos que son, unos simples humanos, que están jugando en otro equipo.

    Jugar contra el equipo, es competir con inteligencia humana, racional y emocional, para ganarle a ese equipo como conjunto, independientemente de quien forme el equipo.

    En cambio, jugar contra los individuos que lo componen, es puro instinto animal… de no saber diferenciar entre estar en el otro equipo o en el tuyo (actual). Que es temporalmente, ya que puedes estar tú otro día, en el otro equipo y querer alegrarte por su victoria. No puedes decirles a los componentes del equipo perdedor, que son unos inútiles. ¿Cómo se puede ir a tomar un refresco juntos, después del partido?

  • Y aprender a ganar cooperando…

    En la naturaleza es vital el trabajo cooperativo. Pero en los demás seres vivos esa cooperación, incluso intensiva como en la abeja, no puede hacerse con otras especies, ya que la supervivencia depende de cazar y defenderse, y un animal no inteligente es incapaz de adaptarse a convivir con otro de distinta especie.

    Pero los humanos somos muy diferentes. Estamos obligados a cooperar, no solo con la especie humana, sino con otras varias especies animales y vegetales, siempre que el ecosistema donde vivimos lo necesite… un incendio , por ejemplo. Por eso la naturaleza nos dotó de la inteligencia necesaria, para efectuar adaptaciones algo forzadas.

    Y la socialización, trabajo cooperativo en equipo, no está reñida con la competencia, al revés supone un plus de empatía y solidaridad, al suponer un reparto de alegría entre los ganadores… Porque, además, ganar no es despreciar al que pierde y por ello considerarse mejor persona que él/ellos… Es precisamente al revés, se necesita aprender a compartir la alegría de ganar con los perdedores, y eso supone no pasarle la victoria por la cara, y sí dar muestras de solidaridad, animándolos a que la próxima pueden ganar ellos.

    Saber ganar es aprender a ser comprensivo con el que pierde. Aprender a normalizar la pérdida, para, sobre todo, que no nos amargue, cuando nos toque perder a nosotros.

    Tal como la muerte y las enfermedades, el perder es algo que caracteriza al fenómeno de la vida… Por lo que, ese proceso de normalización, es vital, para evitar la depresión y la entrada de los sociogenes negativos de todo tipo… especialmente aquellos que fomentan el egoísmo insolidario, o la ira que nos impedirá construir amistades…

  • Y por eso la familia es … tan IMPORTANTE

    Porque en el núcleo familiar es donde empieza todo el proceso de reacomodación de esa necesidad de regenerar lo que ha quedado obsoleto, socialmente, para construirlo con otra nueva perspectiva… que no deja de ser la original, del cuando salió a la luz nuestra mutación como homo sapiens.

    Nada nuevo bajo el sol. Solo la presión social dominante que trata de impedir nuestra capacidad biológica renovadora de la sociedad.

    Y sí en la Ley de la calle, hacen que un hermano se sacrifique para salvar a otro… en La lengua de las mariposas, podemos ver como influye una madre en su hijo. Todo para que se salve él, condenando a su maestro, tal como hacen los demás. Aunque, para él, fuera un importante educador, ya que le ayudó mucho a madurar como persona.

    En esa potentísima escena final, vemos como el gen social negativo de la madre (tendencia a conformarse con lo que le dan… una antiEva) se refuerza totalmente, haciendo que le transfiera su hijo el gen negativo del odio, para colmo para denigrar a quien había sido un maestro y un amigo.

    Es el profundo injerto de un gen social, que le va a quedar bien fijado en la mente del chaval, hasta que consiga neutralizarlo (si puede).

  • O ser más complejo… alguien que se cree un REVOLUCIONARIO

    Porque en un mundo donde reina la violencia, debido a ser masivo el gen social negativo de la insolidaridad y la lucha por el poder, para oprimir a los demás, no resulta fácil buscar un método NO violento, para cambiar la mala organización social.

    Y ahí tenemos un problema, un gran problema.

    Y, lo peor, no ha aparecido aún el gran matemático revolucionario, que pueda plantear siquiera la ecuación que lo resuelva.

    Solo hay atisbos. Pero todos ellos, incluida la primera gran ecuación, la Revolución Francesa, se han quedado a las puertas de una posible meta.

    Y aún mucho peor, teniendo en cuenta la imposibilidad real de alcanzar una meta, ya que , como buen ejemplo práctico de límite, no puede llegar, por definición, a tener existencia real. Lógicamente, no hablamos de metas parciales, tipo las que existen en las carreras deportivas. Esas sí se pueden conseguir. Porque, no olvidemos que, la única meta final posible, de toda carrera deportiva es la muerte del deportista.

  • Porque ser rebelde… es muy jodido

    Y, si no tienes cuidado, o eres muy radical en tu denuncia, puede llevarte a algún tipo de cruz.

    O acaso ¿hay algún ejemplo, en la historia de la humanidad, donde la lucha por la libertad de pueblo ha llevado a algún sitio que no fuera mortal?

    Incluso cuando esa lucha se limita a defender la libertad espiritual de los pobres. Y de los ricos, si querían hacer penitencia.

    No sabemos hasta donde podía llegar el gen biológico solidario de Jesús, porque su naturaleza no está del todo clara. Pero el que porta todo ser humano solo le vale para adaptarse al ecosistema y sus cambios. No dice nada de luchar por la justicia. Porque el concepto de justicia es un constructo social, no genético. Portamos los genes biológicos de la empatía y la solidaridad, pero no el que permite discernir cuando es injusta nuestra insolidaridad. Ese es un gen social positivo. El que nos permite solidarizarnos con Gaza, si lo poseemos.

    Porque el adn social del ser humano se va complementando, en su proceso de maduración, con la capacidad/necesidad de solidarizarse con los que padecen injusticia, ya que ella es incompatible con el ejercicio libre de la inteligencia. Tanto racional como emocional. Así que el amigo Jesús bien pudo aprender todo lo que sabía. Pero la solidaridad ya le venía de fábrica, por el simple hecho de tener parte humana.

  • Incluso con la panorámica bien definida…

    … cuesta trabajo observar lo que buscamos.

    Porque no conviene que la imagen que se forma en el cerebro, tenga demasiados elementos a discernir, en un momento inicial de nuestra visión. O de nuestra escucha, tacto, sabor u olfato. Sobre todo si no tenemos la experiencia necesaria para almacenar las grabaciones, que vayamos haciendo, de una forma ordenada. Siendo completada con otras grabaciones que puedan ser sacadas de la ROM/MOR a la RAM/MONR, cada vez que las necesitemos para completar la visión que estamos teniendo.

    Porque la eficiencia en la observación de lo visto, siempre dependerá de ese paso temporal de la ROM a la RAM, tal como pasa en una computadora artificial. En cierto modo de es alatencia «de paso», av a adeepnder la eficiencia en la ainterepretación de lo visto.

    En la imagen de una protesta campesina (Novecento) tenemos a un protagonista en primer plano y a otro al fondo. Pero lo esencial no son ellos dos, son una serie de rostros anónimos (el pueblo), haciendo hincapié en el de alguna cría humana. O el de alguna mujer ya mayor. Ellas son los verdaderos protagonistas de la escena reivindicativa.

    La unión de toda esas edades en la protesta contra el patrón explotador. Esa es SU fuerza. Y, para leer eso en la imagen, se necesita subir de la ROM algo sobre nociones históricas, acerca de esa explotación de unos poderosos, sobre un pueblo oprimido. Sin eses datos tan preciosos, puede que ni «veamos» que son campesinas protestando.

    Porque eso, el pueblo unido reivindicando sus dignidad, es lo que nos intenta decir la imagen. Por lo tanto será, lo que nosotros debemos ver, si es que la sabemos leer.

  • Ellos no tienen un sistema nervioso…

    … tan complejo como el nuestro.

    Por lo que no tienen capacidad para sentir las sensaciones más complejas que acompañan a los cinco sentidos clásicos del ser vivo. No tienen capacidad genética para sentir sensaciones que son propiamente humanas, como es la soledad. No tienen necesidad de compañía, no pueden sentirse solos, porque los programadores no le metieron esa «necesidad» en su CPU.

    Porque la fuerte necesidad de socializarse que tiene el ser humano, debido a su empatía genética, es en su caso, como robots, una simple necesidad artificial, de complementar el trabajo de una máquina con otra, de la forma más eficiente posible.

    Si los mandan tirarse por un barranco lo van hacer, sin puta sensación de miedo o de displacer. Y mucho menos tendrán la sensación de no haber conseguido su meta en la vida, ya que sus metas están programadas de antemano y en ninguna de ellas está marcada algo así como «debes hacer algo por los demás» (aunque no te lo pida). Ni siquiera van a ser capaces de sentir una necesidad más simple, como es la de robar el bolso a una anciana. ¡No son humanos!

    Lo que hace un robot, lo hace y basta. No recibirá ninguna recompensa mental por el hecho de ayudar en una tarea. Incluso si es tan importante como la antes indicada : el robo a una anciana, que tanto le molesta al poli Spoon. El ser humano si que tiene marcada es capacidad, tanto para sentirse bien si la tarea está bien hecha, como sentirse mal si la tarea está mal hecha. Se llama instinto, realmente capacidad genética, de superación. Y a los robots solo el mago Asimov les dio la capacidad de pensar por si mismos. Por ahora sigue siendo ciencia ficción.

    Y nunca significará superar a los demás, para «joderlos», solo superarse a si mismo, y siempre en colaboración con el prójimo. Esto pasará siempre claro, si es que madura en sentido positivo, en relación con su adn social. Porque los humanos somos animales solidarios, queramos o no. Otra cosa es como nos socializaron en el ecosistema donde vivimos, si en modo individualista o en modo colectivo. Va a depender del adn social adquirido. El llamado comunismo no es realmente un invento marxiano, es el resultado de millones de años de evolución. Algo que, a la llamada SAD, no le gusta demasiado.