
Porque la sociedad patriarcal está sustentada en dos pilares básicos, por un lado el poder mantener a la mujer oprimida per se, pero, por el otro, es fundamental que la mujer se autoconsidere inválida para muchas tareas sociales. Sobre todo de gobierno. La política, como la filosofía y la ciencia, si puede ser, es cosa de HOMBRES.
Y no solo es que suene a «de hombre», en sentido griego genérico (HOMO), no. Suena realmente a MACHOS con poder para ejercerlo, porque los que tienen pluma son como machos de otra especie humana. Son los homosexuales, que no merecen sentarse en la mesa redonda de los Caballeros Machos… al menos en opinión de esos mismos machos caballeros.
Porque ya hablaremos de eso, de la orientación sexual y de su posible relación con el adn social, pero por ahora nos la dejamos en el cajón. Porque estamos tratando de analizar lo que nos dice la sociogenética del comportamiento humano, solo teniendo en cuenta su dimorfismo sexual de partida.
No sabemos muy bien lo que tenía proyectado la naturaleza (sea lo que eso sea) para desarrollar el proceso de reproducción sexual que había descubierto. Puede que no tuviera mucho tiempo para divagar sobre las posibles derivaciones de su diseño original. Por ahora, nos centraremos en la dualidad natural que mejor conocemos del género homo : hombre y mujer.
Lo que sí pensamos por aquí, es que ya llegó el momento de vernos, cara a cara con una amplia tipología machuna, donde estudiar su adn social negativo. Y positivo, en el caso de haberlo. ¡Que haberlo hailo! Habrá que empezar a reflexionar sobre los genes sociales que pululan por el mundo masculino.
¡Anímate!