
Porque al machismo le encanta obligar a la mujer a ser muda en situación «normal» (habitual). Pero más le gusta que sea muda una vez que la maltraten. Si antes era casi invisible, una vez violada tiene que jugar el papel de desaparecida o de ser la causante del desastre.
La mujer tiene prohibido socialmente ser, simplemente, una víctima de maltrato.
Porque si no calla, toda su vida saldrá a la luz pública, para desprestigiarla e intentar demostrar que no es una víctima inocente. Incluso que ni es una víctima.La sociedad patriarcal tiene muy bien elaborada la defensa del depredador macho, sobre todo cuando ve que la realidad se lo pone muy difícil. Caso muy actual este año con la violación consecutiva y múltiple del pueblo de Mazan (Francia).
En nuestra imagen está otra heroína de la defensa de la mujer en una sociedad machista hasta la médula. Y, lo más grave, en un medio cultural donde los políticos dicen estar, para colaborar en la mejora del género humano. Hipocresía a la quinta potencia. Hipocresía muy diseminada por las mentes creyentes del pueblo dónde se dio el continuado acoso.
Ambos casos son una clara muestra de como funciona esto que aquí llamamos el adn social negativo. Porque tanto en un caso como el otro, los violadores muestran un gen social negativo. Teniendo en cuenta que en el caso de Nevenka se trató de una violación más mental que física. Pero en ambos casos los habitantes del pueblo se solidarizaron con los acosadores. Y, en el caso de los franceses incluso este año, durante el juicio, hicieron piña con los violadores.
¡Anímate!