
Y da igual que estés cachonda, y que seas una rubia famosa y la más deseada del planeta Tierra, por lo menos.
Pero tendrás el gen biológico de ser mujer (BQ aparte!) y el gen social de que todo tu futuro lo tiene que escribir un hombre. Incluso aunque no se llame Arthur Miller.
Porque, acompañando al Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino, gen social negativo que tiene injertado toda mujer desde su nacimiento, suele estar asociado el Síndrome de Estocolmo de la Baja Autoestima… otro gen social negativo, que también se le va insertando a la hembra desde su nacimiento. Y ya solo tienen que ir madurando, para combinarse con el gen social negativo del macho (tener la posesión de la hembra, una vez conquistada).
Y, para eso, están las abuelas (y las madres). Con su gen social negativo de favorecer la indefensión de sus nietas e hijas ante el Gran Colono Blanco (o negro, amarillo, cobrizo…). También las puede haber con el gen social positivo, contrario a este, pero escasean mucho.
Así que Marilyn lo tenía claro : o luchar o perecer. Le tocó lo peor.
¡Anímate!