Etiqueta: machismo

  • O puede ser una cruel amputación…

    … que deja a la hembra humana, sin un órgano fundamental para su función vital de relación. La cambia corporalmente, al despojarla de su sexualidad (la parte básica), pero, aún mucho peor, le destroza su sexualidad mental. Aquí tampoco hay disimulo, lo que hay es maltrato.

    La convierte en una eunuca… y todo basado en una asquerosa tradición, es decir, un determinado adn social negativo, totalmente feminicida.

    Y , si comparamos con el proceso de intervención «homólogo» masculino, podemos calibrar muy bien el profundo toque machista de esta mutilación ejercida sobre el cuerpo de la mujer. Más machista aún si consideramos que la violencia es ejercida por mujeres (adultas) sobre otras mujeres (crías). El colmo del machismo… y un claro ejemplo del Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino, que sufre la mujer y que tanto denunciamos en el blog.

    En este caso no existe la excusa de la limpieza…y además, se está ejerciendo una violencia mutiladora, la extirpación de un órgano sexual, para evitar que la mujer pueda ejercer su capacidad genética (biológica) de sentir placer, cuando tiene relaciones sexuales. La convierten en una especie de máquina, para quedar embarazada, sin que pueda disfrutar del acto sexual, de una forma plena.

    Lo que convierte a toda relación sexual entre hombre y mujer en un acto de violación, sea con bendición eclesiástica o sin ella. Y hace que la hembra sufra (no viva) el acto sexual, como si fuera un simple agujero inerte.

  • En la MENTE… del joven

    Analizando la forma de pensar del joven fotógrafo, seducido o seductor, vemos como algunos genes biológicos, relacionados con la capacidad para adaptarse al medio, como son el de sentir afecto por otros componentes del ecosistema (importante para esa adaptación) y, en este caso concreto, una buena capacidad creativa, para adornar sus acercamiento a los otros, son precisamente una ayuda esencial en el proceso de atraer a la mujer protagonista… una mujer no muy madura y con más interrogantes de los necesarios sobre su vida marital.

    Eso es lo que podemos ver que viene de fábrica. Al nacer. Pero a eso hay que añadir las capacidades artificiales, que el sujeto va incorporando a lo largo de su proceso de maduración, sobre todo como adolescente. Y que es el famoso injerto mental (adn) del que tanto hablamos aquí, que la SAD realiza en las crías humanas.

    En este caso, estas capacidades sociales, ligadas a las anteriores, suponen una potente readaptación, que puede hacer que de ser un chico adaptado a una sociedad de forma natural y libre, se convierta en un inadaptado social… debido, por ejemplo, al enorme plus de egoísmo ,que esa misma SAD le fue injertando como gen social negativo. Sus sucesivos «triunfos» amorosos con las mujeres, por ejemplo. En vez de fomentar el gen social positivo , que le ayudara en su maduración afectiva y creativa.

    Con lo cual, tenemos a un joven capaz de mostrar una disposición «casi natural» (aunque sea artificial), para destruir todo lo que toca. Primero amarga su novia, abandonándola cuando quiere «ir de ligue/caza». Y luego entra a saco en la relación con la protagonista, provocando en ella una serie de reacciones malsanas, como es la de que lo deje ahogar, para poder sentirse liberada de su mezquina opresión.

    Porque sí, parece que al final no es el joven desvalido, que nos pintaba su madre en la novela de su vida, sino un activo y maduro maltratador de las mujeres. Lo que se puede ver, cuando miramos como es debido.

  • Porque, luego, uno ya se… ACOSTUMBRA

    Porque una vez injertado un gen social, sobre todo si es negativo, en la mente de una cría humana, luego ya las propias normas y costumbres sociales hacen el resto : disfrazan de natural algo que ha sido impuesto socialmeete.

    Como en el machismo (en la imagen Gerad Depardieu), cuando se dice que siempre fue así. Que esa cosa son naturales, vienen de siempre… e, incluso, pueden atreverse a decir que «viene en nuestro ADN»… en este caso el de los machos (o de hembras machistas). Como cuando las mujeres ya mayores (aún ahora, en el XXI) osan decir que las necesidades sexuales de los machos son diferentes. Y hasta justifican que el Depardieu le toque el culo a una mujer, porque «no es tan grave».

    ¿Qué más pruebas queremos, de que existe este tipo de genes, los que hacen considerar algo normal, incluso natural, ese hecho de acosar a la hembra… cuando no, creer que es algo que «en el fondo» le gusta a la mujer… y que son ideas que se van transmitiendo de generación en generación? Masculina y femenina!!!

    Algo a lo que le podamos llamar simplemente personalidad machista, ¿o necesitaremos buscar algo más profundo, para determinar lo que significa tener una mente machista?

    Porque a fin de cuentas, ese concepto de personalidad, no deja de ser algo que se lleve en el bolsillo, y se pueda guardar cuando uno está en un grupo donde no quieres aparecer como machista. Pero, ¿qué pasa, cuando la situación se pone a tono, y necesitas demostrar (a los demás y a ti) que eres uno más de la manada? Que, lo que llevas dentro (en la mente) es algo que se parece mucho al instinto de un lobo, cuando es requerido por su jefe. Eso es el adn social negativo.

  • Contigo y con TODO… lo que te rodea

    No por ser un cuento tiene menos valor como elemento educativo. A fin de cuentas los de hadas también rebosan fantasía, pero siempre guardan su buena moraleja. Incluso cuando es ambigua.

    ¿Por qué no usar a Juego de Tronos, excelente serie AV, para aprender algo de sociogenética?

    Porque hablamos de que el Poder puede acabar contigo, pero no solo acabará contigo, también con todo lo que te rodea y te da sentido social, aunque sea en un momento lejano. La propia serie sirve para explicarlo perfectamente.

    La colonización mental a través de las ideas (el gen social), por parte del Poder, que te va carcomiendo la mente, no es algo instantáneo… ni que se haga notar en su comienzo. De hecho se irá introduciendo mediante el disfraz que le favorecen otros genes sociales… incluso los biológicos (al principio pueden ayudar), como el de ser solidario… la toma del Poder para el beneficio de la humanidad, por ejemplo.

    Así empezaron muchos dictadores, tipo Julio César, que lo hizo para mejorar la depauperada República Romana. Pero luego se dejó caer por la pendiente del Poder.

  • Haciendo «natural» la existencia de… las MANADAS

    Y decimos natural (su existencia), aunque sea una generación artificial. Porque es un producto meramente social, la existencia de las manadas de machos humanos, que se dedican a ser depredadores con cualquier ser humano diferente a ellos. Pero en especial, si es hembra. Y más si se ve indefensa.

    Pero se puede llamar «natural», en cierto modo, porque a estas alturas ya forma parte del adn social negativo de todos esos machotes , que se siguen considerando amos de la hembra, aunque no hayan salido aún de su armario megamachista. Es el típico fenómeno social, que todo el mundo se empeña en considerar natural.

    Porque existe el armario de los homosexuales, pero hay otros muchos armarios, como el del supremacismo. Sea estrictamente sexual o global. Del que se sale en general, solamente después de haber cometido un acto colectivo de maltrato, mejor si es grave, y del que después se necesita autojustificarse por lo hecho.

    Entonces es cuando declararse supremacista no debe suponer castigo, al contrario se empieza a disfrutar de cometer fechorías de supremacista. Entre otras cosa porque te devuelve a la manada humana, con tus iguales, y suele tener el premio de entregarte a tu macho alfa.

    Porque , en el fondo, todos los armarios de humanos, suelen tener buenos cordones umbilicales, entre unos y otros. Sobre todo si guardan especímenes del mismo tipo de especifidad. Eso sí que es algo natural, ya que a fin de cuentas todos venimos de la misma cepa.

  • Y dando paso, así, a… un MALTRATO permanente

    Permanente, constante y generalizado… y que está enlazado, para más inri, con el maltrato del adulto sobre la cría humana.

    Una vez pasada la adolescencia, los machos pueden ya gozar de un cierto grado de libertad especial… las hembras no.

    Porque el sentido de propiedad del macho no es solo una idea que se le inculcó a determinados machos por educación/domesticación, no… es un gen social negativo que se va transmitiendo, como una herencia, de macho en macho y, lo que peor de macho a hembra. Además no tiene una transmisión hereditaria biológica (de padres a hijos), sino que ese injerto social de un gen negativo se hace de forma independiente de las relaciones biológicas.

    Su transmisión es por mecanismos sociales (familia, amigos, escuela, iglesia, club social…). Y por muy negativos que vayan a ser sus efectos, suelen ser insertados bien rodeados de afecto y respeto intelectual por los injertadores. La confianza es un don humano que se pierde con mucha dificultad.

    ¿Por qué, si no, las personas maltratadas suelen mantener una fijación afectiva (Síndrome de Estocolmo) con sus maltratadores?… «Es que en el fondo me quiere», dicen desconsoladas. Seguras en su interior, para colmo, de que son ellas las culpables, de que la relación de pareja no funcione.

  • Fundándose así, la ESCLAVITUD doméstica de la mujer!!!

    Porque se habla mucho de la domesticación de animales salvajes, pero se pasa de puntillas por la primera domesticación del ser humano… no fue sobre un animal irracional, al que domar… ni un simple caballo salvaje… la primera domesticación de la humanidad, fue la que llevó a cabo el macho humano con la hembra… la que, a partir de ahí, siempre consideró SU hembra… ¿o estaremos exagerando?

    Se habla mucho de la mala organización de los pueblos de la antigüedad, al tener la esclavitud como un hecho social, que no se necesitaba discutir de lo «natural» que era. Ni siquiera el gran Sócrates se dignó preguntarse sobre esa anomalía social humana.

    Y menos se preguntó sobre el papel de la mujer, encadenada a la casa que era propiedad del hombre. Y de hecho considerando a esa mujer como una aparte de las propiedades de ese hombre.

    Sócrates no se asustó. ¿Por qué se iba a asustar el pueblo corriente, la plebe? Era una tradición, había que respetarla.

    Pero las mujeres no se merecen esto. Y los hombres no se merecen (aún) a las mujeres.

  • Porque la DIVISIÓN del trabajo en la familia… no fue nada NATURAL

    Pero, que la condición de ama de casa sea una versión algo mejorada de la monja de clausura, no es un hecho que provenga de la evolución natural de las cosas. Ni siquiera en su versión bíblica abrahámaica, tan machista ella. Y aunque en ese terreno bíblico la mujeres no salgan muy bien paradas.

    La división social del trabajo, tanto doméstico como andar a buscar el alimento, fue un constructo social muy claro. Es decir, responde a una decisión política, que tomó la sociedad adulta dominante (SAD), una vez declarado, por el motivo que fuera, que la mujer no tenía ni voz ni voto. O, por lo menos, no tenía derecho al voto.

    Y así empieza a construirse la sociedad humana androcéntrica. Con el control social del macho humano y teniendo a la hembra bajo su dominio. En cierto modo, como si fuera su propiedad. Y de las hipotéticas amazonas, por ahora, pasamos.

    Pero esa pesada losa la seguimos arrastrando, cuando un marido del siglo XXI sigue diciendo que mató a su esposa o amante, porque era SUYA.

  • Y así poder decidir lo que… ella DEBE HACER

    Ya que, como insinuamos ayer, suele ser la otra, es decir la hembra, la que debe pandar con ser relegada allí donde manda el macho… sea en la casa doméstica o en el lugar de trabajo. De hecho, con la casa, como diría ET, ellos dicen «MI casa».

    El enclaustramiento solo lo padece la hembra. Ya llegaremos a si lo padece también el macho transformado en mujer. En caso de que sea un fenómeno social que perdure (el enclaustramiento).

    Se llega a decir que «la mujer en la cocina… y atada a la mesa si es posible». Y, para algunos (quizás aún demasiados) parecerá un dicho popular algo exagerado.

    La imagen lo dice todo. Representa una familia caciquil franquista, bien guardada por la Guardia Civil a la salida de la misa del domingo… donde, seguro, han comulgado todos… pura parafernalia nacionalcatólica, que durante 40 años tuvimos que sufrir los españoles demócratas.

    Y sí, toda dictadura tiene final, menos la opresión del macho sobre la mujer, que ni su horizonte lejano de liberación se puede atisbar.

  • Sobre todo para desear… la POSESIÓN del otro

    Y a veces se practica la conquista del otro, sobre todo si es otra. Aunque en este caso hay que aclarar un matiz importante . Aunque citamos ayer El graduado, se trata de un gen social negativo característico del macho.

    Algo debe haber en su ADN, proveniente del carácter alfa, que el instinto animal tiene tan desarrollado, que lo hace ser muy influyente, al juntarse con el gen social negativo correspondiente (machismo). Es un carácter genético, que la naturaleza hizo recesivo al seleccionar las mutaciones que dieron lugar a la especie humana, con sus sucesivas mejoras, pero que, como un apéndice intestinal, quedó sumergido entre los demás genes del ADN.. pero algo en su momento le volvió a dar esplendor. Un proceso de retome en el que la SAD juega aun papel importante, con sus implantes de genes sociales negativos.

    Y aquí llegamos a un punto crucial en esta senda del estudio sociogenético del comportamiento humano : la extrema importancia del machismo en una sociedad adulta dominante, controlada por una genética de la herencia social, que el feminismo suele llamar carácter androcéntrico en la evolución social, y que, por supuesto, podemos asumir como muy apropiado en estas reflexiones.

    No sabemos cómo pero en algún momento del proceso histórico, que acompaña al proceso evolutivo del ser humano, hubo una suplantación de roles, a la hora de tomar decisiones que afectaban a la sociedad que se iba generando, y que, natural y lógicamente, iba ganando en complejidad.

    En algún momento hubo que barajar un reparto del poder, y ahí aparecieron las divergencias. Empezando ya por la creación del pensamiento religioso, con sus ideas totalmente machistas. Y no por declarar a Adán como humano preferente, cuando es la versión no mejorada. Más bien, al declarar preferente la condición de macho, para tomar las riendas del sacerdocio, por ejemplo. Paralelamente se tomaría la decisión de enclaustrar a las hembras en el trabajo doméstico y campesino. Eso es una auténtica traición a la especie.