Y ya no digamos …

… usando un móvil!!!

Donde tenemos muy «cerca», a veces demasiado, muchos datos de lo que estamos viendo. La pantalla de cualquier dispsoisstivo nos puede taragar la acaapciadada de edisceernir los detalles concreteos delo que vemos. Nos da demasiada información, lo que nos impide concretar la visión con cierta calidad.

No ayuda el exceso de pixeles (artificiales) a ver mejor la imagen obtenida.

Porque el ruido de fondo, sea visual o auditivo, como si se trata del gusto o del tacto, no ayuda a concretar las imágenes. Las puede incluso oscurecer.

Y no es un problema de la IA, ni mucho menos. Varias cabezas con IH nos pueden desvirtuar tanto lo percibido por alguno de los sentidos, que quizás no haya peor ruido que ese. El de las IH. Sobre todo si se consideran amigos y nos creemos que, lo que nos digan, puede ir a misa.

Nada como un mal consejo «amigo», para tener que darse de bruces contra la jodida realidad.

Comentarios

Una respuesta a «Y ya no digamos …»

  1. Avatar de xaqun

    El teléfono inteligente, es la manzana que el Diablo le hace comer a Eva, en la mitología abrahámica (La Biblia)… para las autoridades académicas españolas… son arrojados fuera de los centros escolares, sean manzanas de Apple o del Tío Google… o de cualquier pariente asiático… llevan en ellos, dicen los que saben, el maleficio del conocimiento, favorecen adentrarse en el mundo de lo conocido, aunque sea mentira, pero evitar la oscuridad del desconocimiento humano es muy malo para el poder… y por ese motivo son expulsados del paraíso educativo/domesticador por excelencia : la escuela formal… y son perseguidos, porque algo bueno deben tener, para combatir esa domesticación que favorece la sociedad adulta dominante (SAD)…

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