
… se puede «ver» lo que no existe realmente.
Cuando hablamos del Bosque Animado, ya reflexionamos sobre esas imágenes que se forman en nuestro cerebro, pero que no tienen correspondencia real enfrente de nuestros ojos. Son imágenes virtuales que se han formado en nuestro cerebro ,a partir de diversas sensaciones de todo tipo, las que estamos viviendo y las que se vienen desde nuestra memoria, para completar huecos que nos resultan vitales. O nos parecen vitales , debido al estrés emocional que estamos a vivir en ese determinado momento de la observación.
Es una falsa realidad que se puede «ver» estando simplemente dormido, o con algo tan simple como ponerse a mirar para cualquier parte de lo que tenemos enfrente. Sea real o no.
Algo que podemos provocar fácilmente tomando sustancias químicas, naturales o artificiales, que nos ayudan a «viajar» sin moverse del sitio.
Porque nada le gusta más a la mente humana, si la dejamos suelta, que viajar y viajar. Navegar por universos paralelos, que nos hagan sentir que vivimos otro tipo de experiencias más placenteras.
Este tipo de experiencias viajeras, vienen a ser como cabalgar a lomos de un jaco, como ese filete que tanto apreciaba un tal Cifra, o como escuchar a tu influencer favorito, mientras te lame la oreja con su baba publicitaria. Todos te ofrecen un mundo mejor en el peor de los infiernos.
¡Anímate!