
… o es el cine como la realidad.
Pero dejemos la estructura de la materia para otro momento. Porque en ese territorio no llegan los ojos del ser humano, y se necesitan mucho esfuerzo neuronal para solo acercarse un poco a «ver algo que es posible». Incluso un instrumental muy complejo (y caro).
Volvamos a nuestro ecosistema visible, lo que se suele llamar el entorno próximo. Donde vivimos.
En la imagen intentamos resumir el problema de los «planos de visión». Usando un cacho de realidad macroscópica, llamada playa de Benidorm.
Un primer plano. Un plano medio, o más bien, varios. Y finalmente un plano de fondo.
Si tenemos buena vista (ya hablaremos de «ver» con otros sentidos), toca esforzarse por observar lo que se pueda observar en cada uno de los planos. Tanto lo que sea real, como aquello que nos parece real, aunque pueda ser solo una engañosa apariencia. Algo así com acercarse a una persona, para intentar ver todas las capas (Shrek) que la forman.
¡Anímate!