
… muy bien disimulados.
Y así nos hacen pensar que, eses muros filtro, son más fácilmente traspasables. O, al contrario, más difíciles de lo que realmente son. Eso hace que sea mayor el trabajo de observación del muro al que nos enfrentamos.
Nunca debemos olvidar, que el muro puede ser incluso un disfraz. Que parezca fácil o difícil, como con los humanos, no deja de ser relativo : el muro más fácil puede ser el más difícil. Simplemente porque es el adecuado a nuestra forma de actuar: ya nos conoce las mañas y nos tiene bien preparadas «sus respuestas».
Para ver detrás del muro se necesita mucha práctica. Porque no es lo mismo atravesar un muro de piedra que un muro vegetal. Pero…
Es más difícil saber lo que hay detrás de unos muros, que lo que hay detrás de otros. Pero el problema esencial sigue siendo, no fijarse tanto en lo que hay detrás, que nos puede despistar, como en la composición del propio muro.
A veces llega con separar las hojas del árbol, que tapan las vistas, para poder vislumbrar con cierta comprensión lo que hay detrás. Saber trabajar con un muro filtro tiene mucho de arte.
¡Anímate!