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  • ¿Nos llegará con ser UN solo yo?

    Pero este problema de querer cambiar de sexo… y a partir de ese mismo momento (o poco después) ya uno se considere una (o al revés) y, lo más importante, comience a mostrar al mundo un nuevo comportamiento humano… eso, tiene demasiadas capas… al menos si queremos darle un enfoque científico.

    Ya dijimos en otro lado, hablando sobre el enorme problema de la construcción del yo, que es un proceso muy largo y muy complejo. Con una sociedad adulta que pondrá un montón de obstáculos, para influir en el yo definitivo. Y ahora se trata de desmontara un yo, que costó más o menos desarrollar, para construir otro (u otros). Aunque es cierto que, algunos yos ,ya vienen con contrabando desde que se es una cría humana muy nueva.

    Y ya sabemos, por otro lado, de las dificultades que plantea el problema teórico de la deconstrucción… y solo en el campo del lenguaje, ya no digamos globalmente (un ser humano). No se soluciona siendo Woody Allen, haciendo una mejor o peor peli.

    El universo mental es algo demasiado complicado, mucho más que un simple puzzle. Y si costó tanto montarlo…¿Qué podemos esperar de desmontarlo, para montarlo otra vez?

    Ni el yo ni el ello de un tal Freud se acercaron bastante a la complejidad de la mente humana. La neurociencia aún estaba en pañales.Aún ahora ni siquiera conocemos bien el cerebro, que es su complicadísimo soporte. ¿Un 10% quizás?

  • Y, si optan por vivir, se hace casi imposible…

    El yo es la identidad y tu identidad eres tú. No puedes dejar que te lo roben, pero ese es precisamente el objetivo del acosador, especialmente en la edad temprana.

    Se trata de evitar esa construcción del yo, de la que hablamos en otro lado, para que seas una pieza más de la maquinaria social, y acabes pensando como te mandan los propietarios de esa maquinaria (los adultos poderosos).

    Se trata de hacer que funciones como un ser humano teledirigido. Tendrás invadida la mente, que existe en tu cerebro, por las ideas de la SAD, en vez de usar las ideas que serían las propias de tu mente, si pudiera funcionar libremente. Serás un simple zombi, aunque tu aspecto exterior no sea el de las pelis, en tu caso irás vestido de gala y te ganarás el aplauso de la muchedumbre..

    Pero, si no quieres ser un zombi del montón, aunque no depende de ti, puedes adaptarte a vivir la vida que te dejan como pieza de la maquinaria social, para lo que debes mendigar día tras día el permiso de los poderosos.

    ¿A qué anima el futuro?

  • Porque le quitan su identidad!!!

    Y si no te suicidas, lo tienes claro : sigues viva, pero has perdido tu identidad… o la que ibas consiguiendo si te dejaran madurar natural y libremente.En cierto modo pasas a ser una zombi.

    En otro lado, reflexionamos sobre la construcción de ese YO que te hace diferente a los demás, y al mismo tiempo te asegura, te da raíces, para sentir que eres un ser humano, al que le falta por completarse, pero ya puede iniciar su lucha por la libertad.

    Una libertad que los adultos te van a negar ya de principio, desde que has nacido. Y de hecho ya te tratan de controlar, a través de tu madre biológica, mucho antes de nacer.

    Ese yo que que determina tu identidad como ser humano. Y cuando sientes que ya puedes pensar como un yo diferente de los otros yos, ya tienes tus propias ideas, entonces ya no puedes dejar que te quiten esa sensación de libertad, de ser tú mismo y no otro.. Incluso aunque racionalmente no hayas asumido de forma total ese cambio que ya estás intuyendo.

    Ese yo del que hablamos es lo que determina tu identidad… y nadie más la puede tener… y nadie te la puede quitar. Como decimos siempre, incluso con las mayores torturas imaginables por una mente humana.

  • Y el pensar es preguntar(se)…

    … y responder(se). Porque ya no somos niños o niñas y queremos saber… ESO es madurar.

    Necesitamos la libertad para hacer (nos) preguntas… y también necesitamos aprender a interactuar con las mentiras… porque los adultos son expertos en mentir. De hecho ellos intentan que aprendamos a mentir nosotros, ya desde muy pequeños. Aunque, como buenos hipócritas, luego nos castiguen si les mentimos a ellos.

    Para conseguir algo, sea un premio o evitar un castigo, vamos aprendiendo a mentir. El mundo adulto es un artista de la mentira en la relación humana… decir mentiras o decir medias verdades, es una auténtica adicción.

    Y eso es lo que les pasa a todos los que son como Antoine, que necesitan mentir para sobrevivir en esta SAD que les ha tocado sufrir.

    Las verdades que molestan a los adultos, o no se creen o se castigan… nada que no se aprenda rápidamente al pillar los diez añitos. Y vale hasta para los descubrimientos científicos, cuando ya seas un adulto y quieras afirmar que has descubierto lo que no has descubierto.

  • Pero el ser humano sí que puede…

    Y por eso se da cuenta que algo se despierta en nosotros, y no es precisamente el hambre de comida.

    Llegada la preadolescencia sentimos que «algo» (?) dentro de nuestro cuerpo se revoluciona , algo más intenso que una simple rebelión… y empieza a ponernos contra las cuerdas de la «rara» maduración mental.

    No sabemos bien el porqué, pero sí notamos que ya no podemos dejar de preguntarnos ¿qué pasa?… y, sobre todo, sentimos que necesitamos respuestas a esa pregunta, tanto o más que el aire respirado.

    En la infancia podíamos tener preguntas, pero si no había respuestas nos fastidiábamos y punto. No había esta sensación de que son demasiado importantes para que no las contesten…y por eso ya nos podemos enfadar… y mucho!!!

    Acabamos de tomar contacto con la realidad social, que nos permitirá empezar a saborear eso que se llama libertad. De la que tanto presumen los adultos. Y , por eso, si nos responden sentiremos una sensación de placer y libertad. Pero , si no nos las contestan, empezaremos a sentir la opresión social de los adultos. La SAD comienza a poner obstáculos ene nuestra marcha por la adolescencia. La carrera en liso se ha convertido en un campo a través.

  • Nuestra mente también debe crecer!!!

    Porque, ¿cómo saber lo que queremos (en la vida), si no sabemos que existe la posibilidad de querer?

    Porque la posibilidad de querer está íntimamente ligada a la posibilidad de escoger. Para querer algo necesitamos tener la posibilidad de elegir… entre una cosa y otra… aunque sea la simple comida.

    Porque esa capacidad para elegir es la esencia de lo que se llama libertad. Así como su imposibilidad se llama opresión.

    Y cuando malvivimos con mucha hambre, no hay posibilidad de. elección, por lo que no tenemos libertad. Ni siquiera para comer.

    Por ese motivo decimos que el chaval de la imagen no tiene ni siquiera capacidad para elegir. No puede ser libre. Por eso no puede saber lo que es querer : querer una cosa, querer a una persona… y, lo que es mucho peor, no puede querer ser libre!!! Porque la libertad es algo abstracto, que no puede ser concebido como idea, en una mente infantil. No puede querer y menos reivindicar algo que, para él, aún no existe.

  • Ya no llega con los nutrientes materiales…

    En la infancia notamos la falta de alimentos. Y por eso nos quejamos y pedimos comida… llorando, gritando o incluso con una buena pelea, cuando la comida escasea.

    Pero llega un momento en el que notamos, sentimos, que no nos llega con comer alimentos materiales… hay un momento en nuestra vida que se echa en falta, no solo la falta de afecto, sino el uso racional y emocional de la inteligencia.

    Porque aún no sabemos qué puede ser eso de la inteligencia, pero sí que sufrimos las consecuencias de su mal uso.

    Incluso, cuando no aprendimos a llamar la atención de nuestra madre, para recibir alimento material y emocional (el placer de la compañía adulta).

    Y si no llega con tener comida, que ya es muy importante, ¿qué más nos puede faltar?

  • Entonces se hace adulto!!!

    Es cuando las crías humanas aprenden con fanatismo, lo que le cuentan que dicen los dioses. Usando la religión como medio se refuerzan los genes sociales negativos, en este casos religiosos, que hacen imposible leer los genes biológicos que tenemos en el cerebro, porque los han tapado con esos nuevos genes sociales negativos, fomentadores del odio irracional hacia otros seres humanos.

    Los que debían, de forma natural y libre, ser considerados aliados en la evolución, natural y libre, pasan a ser enemigos a los que se debe aniquilar : y da igual que sean judíos o palestinos…

    Porque las mentes nazis veían a los judíos como enemigos y las mentes sionistas ven a los palestinos como enemigos.

    Es la misma forma de mirar, aunque el objetivo mirado sea diferente… y lo que los convierte en fanáticos es que no quieren ver lo que miran.

    Se trata de matar (al otro)!!! Porque se prefiere tener otro punto de vista sobre la realidad…

  • La existencia del odio hacia “los otros”…

    El problema de los otros… un gran problema. Que no le gusta tanto a los amantes de la CF, cuando se refiere a «los otros terrestres». Pero que le suena más importante cuando los otros son «simples» alienígenas.

    Solo que aquí nos interesan sobremanera, los otros terrícolas… esos seres humanos que se parecen tanto a nosotros y que habitan, sobre todo, zonas declaradas como de pobreza inmensa e, incluso, de guerras casi continúas.

    Esos seres humanos, casi siempre pobres, los desheredados de la Tierras (en fino), son los que se matan como si fueran simples animales de caza… se llega a masacrarlos en cantidades tales, que bien se puede hablar de genocidio.

    Y son ellos también, los que normalmente reciben más traiciones a lo largo de su miserable vida.

    Y para más inri, la sociedad autollamada civilizada es la que más veces traiciona a este tipo de población humana. Porque si en algún momento les toca soportar a un tirano, que los va matando poco a poco, es gracias a que cuenta con la bendición de esa sociedad civilizada que indicamos antes. Por ejemplo la Gran Hipócrita Europa…

  • Y una auténtica INFECCIÓN social…

    Y ya no es solo la pederastia, el abuso sexual de un menor, también se llega a considerar como normal el maltrato y la explotación de las crías humanas, sea en tiempo de guerra o en tiempo de paz.

    Como dice el ejemplo de la imagen, tan mal escrito, se inculca en las nuevas crías humanas la cultura del maltrato generalizado, hacia otros seres humanos, simplemente por no ser de la misma raza/religión o nación.

    Y desde muy pequeños se es imbuye para que sean violentos, en vez de dialogantes, atacando a todos los otros ,que su religión o ideología política considera enemigos. Como bien se está mostrando en la práctica de los adolescentes israelíes , que abrazan el sionismo como si en ello les fuera su vida. Dejando bien claro el papel de lavaderos de cerebro que fueron los famosos kibutz. Sobre todo al pasar de su concepción «socialista» a la capitalista.

    Actualmente muchos adolescentes sionistas viven deseando matar a los otros, sean por ser simples palestinos, o por ser amigos de los palestinos.

    Si eso no es un gen social negativo específico de la ideología sionista, que venga un Yahvé y nos lo diga. A ver si osa.