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  • Y enseñar lo que pasa, si te opones…

    Y luego está lo más importante. Mucho más que descubrir el uso como arma de un simple hueso, para robarle la charca a la tribu enemiga.

    Se necesita enseñar a la s crías humanas de la tribu, como deben hacer, para seguir siendo los amos de la charca.

    Nace la educación, aunque mejor será hablar de domesticación. Porque educar es una cosa y domesticar otra muy diferente (antagónica). Hablando de animales irracionales, se pueden confundir ambos conceptos. Pero el hecho de tener inteligencia, racional y emocional, en vez de instinto, los hace muy diferentes : se domestica la parte irracional de la mente humana. Un resto del animal que somos. Pero se educa la parte racional/emocional de esa misma mente.

    Y por eso se domestica a la cría humana esclava, para que aprenda a diferenciar entre ser el esclavo privilegiado, el alfa o capataz, o bien ser el esclavo desprotegido, el beta o simple peón. Eso no se puede educar, porque no hay inteligencia racional o emocional que lo admita voluntariamente. Y, para «aprender» eso (más bien sentirlo) no necesita libros ni explicaciones, le basta con ver como el capataz castiga al esclavo que no obra, tal como manda el amo.

    Y, además, tengamos en cuenta que, el esclavo humano, para el amo, es simplemente una bestia de carga. Eso ayuda a que la cría humana pueda intuir lo que debe escoger, para cuando sea adulta : ser la bestia o montarla. Para ser capataz no se educa, se domestica.

  • Pero puede aún ser mucho peor…

    Cuando a un desposeído, en este caso un esclavo, se le concede un poquito de poder (delegado por el amo), ya tenemos dentro de la clase social de desposeídos (subclase social esclavos) un tipo de trabajador (capataz), que va a ser el intermediario entre el amo y los desheredados. Su conducta ya no será la del esclavo «normal».

    Es decir, será ahora un colchón, que reciba las las protestas de los trabajadores, y pueda ser recambiado con entera facilidad.

    E igual pasará en la fábrica, donde el llamado proletariado tendrá asimismo un capataz, que vele por el orden y la producción. Que sea los ojos (y el brazo, con la ayuda policial) del amo. En este caso con la participación de otro sector intermedio, que irá creciendo, según se complique la organización de la fábrica. Serán los ejecutivos de la empresa. En general aprendices de burgués, que acabarán englosando la clase superior del estamento trabajador. Y que irán acercando su conducta, cada vez más, a los amos burgueses.

    Y este proceso de generar un estadio intermedio entre la clase burguesa y el proletariado/campesino, es el que dará lugar a la formación de la pequeña burguesía. Lo que será crucial, para que la lucha de los trabajadores se diluya en ese colchón de mediadores del pode, cada vez más grande. Es como si fuera un gran colchón de agua, que ayudase a sofocar los conflictos laborales. Las necesarias reivindicaciones obreras. Porque no solo para esas protestas de forma pasiva, sino que puede ponerse en contra, neutralizándolas de mucha formas posibles. Y siempre con el apoyo de los amos burgueses.

    Dicho en plata, porque en el siglo XX ya se arrancaron (no los concedieron) ya los derechos laborales, de los que habla la imagen. Pero esta capa intermedia de mando, que proliferará en el siglo XX, ayudará a diluir la reivindicación obrera, al favorecer que muchos obreros prefieran besar las botas del amo, para subir en la escala de empleos, a ser despedidos por sus protestas… ¿Por qué?… porque exactamente igual que el capataz de la imagen, no le importa tanto hacerse un burgués, como mantenerse más alto y poderoso que el simple obrero. Quiere mejorar su estatus social y eso le hace claudicar en sus protestas.Le han injertado en su mente, ahora que es adulto, lo que podemos llamar un gen social negativo de «ser mejor que otros«. Ser merecedor de mejor trato y defensor de las decisiones empresariales por encima de todo. Cree que es su nueva conciencia. Él sí merece ascender, los otros no. El biogén de la empatía se ha quedado neutralizado por el sociogén de la insolidaridad.

  • Porque siempre hay uno que quiere más (Poder)…

    Sí, aunque tengan mucho pelo y poco rabo, ya tienen un cerebro mínimo para tener deseos, sensaciones (que serán sentimientos según maduren). Y una de las primeras sensaciones es la de sentir placer. Sea por comida o sexo. Y, como no, de rabia. Basta que se produzca algún pequeño cambio en su ecosistema, relacionarse con otros animales por ejemplo, para que le apetezca aprender a usar cosas que, hasta ese momento le pasaban desapercibidas. No puede aún pensar, pero sí aprender a modificar su entorno, para adaptarse mejor a él.

    Y todo eso es lo que lo convertirá en un auténtico rabudo. Un homínido evolucionando. Y para mal. Basta con tener algo potente el gen de competencia, y tener bajos los de empatía y solidaridad, para que un humano se sienta muy atraído por el poder. Para que se haga un perfecto egoísta social.

    Porque verá, además, que otros humanos tienen tendencia a dejarse llevar por aquel humano que muestre más arrojo (y le llamarán valentía, mejor cuánto menos precaución ponga)… sea en la caza para comer o sea para conquistar pareja… porque una de las primeras situaciones, que le darán sensación de pode a un ser humano macho, es ver como una mujer se sienta tan atraída por él, que llega a dejarse ir (hasta anular su Yo), sin protestar, incluso cuando se dé algún maltrato circunstancial o permanente.

    Lo que empieza como un sentirse diferente del resto, se convierte en una necesidad imperiosa el hecho de obligar a los demás a que se sientan diferentes de él. Pero diferentes en negativo, por ser menos poderosos.El homínido poderoso necesita que los demás reconozcan su poder, para lo cual deberán aprender a arrodillarse ante él.

    Ha nacido (se ha hecho a sí mismo) el que manda… ha nacido un determinado tipo de Yo… ha nacido en tu mente la conciencia de que los demás son inferiores a ti. Y no habrá vuelta atrás, durante mucho, mucho(mucho), tiempo. Y para adentrarse, en ese Yo que se está formando, hay unas páginas adecuadas.

  • Porque, una vez muertos, ¿qué nos pasa?

    De tal forma desaparece el Yo humano que te has generado en tu mente, que si pasaras a ser un zombi, en el caso de que existan, tampoco podría permanecer tu Yo(s) en lo que aún te queda de cerebro.

    Es lógico que un cerebro puramente mecánico no pueda albergar una mente humana, que sea operativa como tal.

    O sea que los dos que acompañan a Michone (WD), en la imagen, son solo cuerpos andantes. Incluso llamarle vivos es bastante exagerado.

    Y hablando de Michone, podemos tener en cuenta que, si ella no está muerta, vale decir que está muy próxima a estarlo.

    Porque la conciencia de Michone ya no tiene nada que ver con la que tenía MIchone antes de empezar esta terrible etapa , con zombis por todos lados. La lucha constante contra ellos le habrá minimizado el espacio mental dedicado a pensar (en otras cosas). Su mente está colonizada al operar únicamente en la lucha por su supervivencia.

    No puede existir otro mundo racional y emotivo, para Michone, que el de sobrevivir hasta el día siguiente. Eso no es un futuro par pensar en él, es un presente ilimitado y horroroso, pero con fecha de caducidad movible.

  • E incluso con mucho esfuerzo…

    Trabajar la tierra para sementar, algo así supone el irse haciendo con un Yo propio. No valen imitaciones baratas de bazar «chino» o complejas construcciones ajenas (amigos, secta, partido político, gobierno de turno…). Se necesita un modelo propio y con buena capacidad para renovarse constantemente, ante los cambios del ecosistema.

    Viene a ser como la adaptación biológica, marcada por el ADN, cambiar solo en lo que beneficie nuestra evolución positiva. No vale confundir evolución con regresión.

    Y es que el Yo se va arando poco a poco. Y es necesario hacer el surco correctamente, porque en caso contrario el abono y la simiente no estarán bien guardados, hasta que germine la planta (el Yo)… que debe ir brotando sin parar, pero teniendo cuidado con los pasos que se van dando.

    Construir un Yo es muy trabajoso y complicado… a diferencia del surco de siembra, esta construcción es más un asunto d e albaliñería… hay todo un edificio por construir.

    Y lo peor vine al final : hay que rellenar la planta de buenas ideas inteligentes, racionales y emocionales. De ello va a depender la plenitud del edificio llamado Yo. Porque nosotros no somos un simple vegetal, con órganos conductores y poco más.

  • Y hay gente que ni deseos puede tener…

    Y por ese mismo motivo, ni puede hacerse un yo. Irá creciendo, que no madurando, sin poder construirse ese yo, que va a ser imprescindible en su etapa de adulto.

    O sea, que hay niños a los que no dejan llegar a adultos, por mucho que vayan cumpliendo años.

    Porque no es lo mismo ser un adulto completo, que un adulto mutilado… y no, precisamente, en su cuerpo físico. Lo que tiene son mutilaciones mentales.

    Como va a esforzarse en tener un YO bien completito, cuando el 90% de su tiempo vital tiene que ser dedicado a buscar comida, para sobrevivir. En la supervivencia no hay Yo individual posible. Todos los supervivientes tienen un Yo principal casi idéntico… no puede haber matices importantes que los diferencien.

    Si hemos de ser sinceros, la extrema pobreza de un superviviente, no te deja usar energía para hacerte preguntas filosóficas. Tal como le pasa al niño de la imagen. En vez de buscarse un Yo, bastante tiene con buscar alimentos. Sócrates se podía hacer muchas preguntas, porque no era esclavo y comía todos los días.

  • Hay deseos que no se pueden cumplir…

    Para ser más exactos son deseos que no los dejan cumplir…. ¿Quiénes? Los de siempre, los que tienen el poder, los adultos que han tomado el mando de la sociedad.

    Salvo, como dijimos, que nazcas de familia rica… allí dónde sea, incluso un ecosistema social muy pobre, porque vendrán los buenos de la peli, para salvarte de la pobreza.

    Pero ¿qué puedes hacer cuando la pobreza te acosa?… o más bien, te acosan los defensores de la pobreza. Porque es como el acoso en el colegio, hay unos responsables directos del acoso escolar, el alumnado del centro, pero existen unos inductores de ese acoso, que suelen ser todos adultos. Y adultos, más o menos poderosos, del entorno del acosado… desde los familiares y profesores (por acción o inacción)… hasta otros adultos (policías, gobernantes…) que colaboran en ese ambiente que propicia el acoso escolar.

    Y con la pobreza es lo mismo.

    Nadie quiere ser acosado, por la pobreza o por otros seres humanos, pero la pobreza y el acoso a los débiles está instituido por los adultos de la SAD, como un medio que les permite seguir sin cambios sociales, para aumentar la necesaria libertad. Recordemos siempre, la capacidad de regeneración social que traen en sus ADN las crías humanas y el miedo que eso les da a los adultos poderosos.

  • Y por eso, dónde nacemos es un accidente social…

    Es, en cierto modo, un juego, pero un juego en el que siempre pierden los mismos : los pobres.

    Porque ellos nacen dónde les toca y no podrán salir de ahí fácilmente. Por mucho que alguno diga que ya se tienen ganado un cielo. Mientras que los hijos de los ricos si nacen ahí es por accidente… así que siempre tendrán la opción de poder salir de ese ecosistema de pobreza.

    Los pobres vienen de familia pobre, que, para colmo, pueden tener ya asumida su pobreza «como un hecho natural». Los adultos dominantes, con la inestimable ayuda de la iglesia, se esfuerzan mucho en conseguirlo. Para eso se inventaron el Reino de los Cielos, sea en la religión que sea. Pero los ricos, si la familia intercede por ellos, tendrán fácil salir de ese ecosistema pobre, que no les es propio.

    Y , si la familia no los quiere, les tocará ampliar el número de pobres que se acumulan en ese ambiente. Porque la naturaleza no juega con nosotros. Somos nosotros quienes jugamos con la naturaleza. Y por eso la SAD inventó el sociogén, para hacer que unos seres humanos se comporten de una forma y otros de otra, de tal forma que se contradigan con las directrices que les darían sus biogenes. Jugamos a contradecirla, a veces queriendo y otras no.

    ¿Comprendido?

  • Pero…¿Es natural ser pobre?

    Pero dejemos la ficción y volvamos al día a día. Apliquemos el instrumental sociogenético, para analizar la conducta humana, lo que no tiene nada de fácil. A la complejidad de la estructura social que tiene marcada la sociedad humana, partiendo ya de cierta complejidad biológica, se le añade el hecho de que los genes sociales (sociógenes) no son neutros como si lo son los biológicos (biógenes).

    El sociogén que le hace sentir como natural la pobreza al pobre, no es el mismo que le hace parecer natural esa pobreza (del pobre) al humano rico. Y además el humano rico tiene otro sociogén ,que le hace ver como natural su propia riqueza… ¿a  qué resulta complicadillo?

    ¿Cómo contestar, entonces, a la pregunta del título, si acabamos de decir que la pobreza puede ser natural, tanto para el pobre como para el rico. Siempre en relación al pobre, porque sería antinatural para el rico el hecho de considerar natural ser él el pobre. La naturalidad de la pobreza (para el rico) está en que el pobre sea pobre, no en que el rico pueda ser pobre. Los sociógenes negativos están para algo.

    Y para continuar, los sociógenes negativos, que meten en la mente del pobre y del rico esas ideas (y repetimos ambos son negativos), no pueden explicar la situación. Entre otras cosas porque ese no es su cometido.

    Es la sociogenética, combinación de genética y sociología, la que tiene que aportar herramientas para hacer las pertinentes preguntas: si no es natural (es social), ¿cómo se ha construido esa situación (muy desigual por cierto)? ¿En qué nos ayuda saber este tipo de cosas, para mejorar el comportamiento de unos y otros? Y hablamos de plantearse la mejora, no de buscar ya posibles caminos de redención.

  • La pobreza también se «hereda»…

    … y gracias precisamente al llamado (aquí) adn social negativo. Porque el positivo seria el que favorece la desaparición de esa pobreza familiar.

    Tocamos el sociogén que nos hace sentirnos criados (y sentirnos bien incluso)… Luego tomamos a un príncipe de Juego de Tronos (Oberyn Martell), para reflexionar sobre el hecho de que tiene un sociogén que lo hace príncipe y otro que lo hace vengador de su hermana… de ahí su pelea con el llamado Montaña.

    Pero en esa serie sale un barrio característico, por residir en él los humanos más pobres de los Siete Reinos. El Nido de Pulgas… un lugar abandonado de todos, humanos y dioses, que es también donde nace el llamado «caballero de los 7 Reinos». Una serie de TV, de dónde está tomado el fotograma de arriba…

    ¿Qué nos puede decir una ojeada sobre este barrio, a la hora de estudiar el comportamiento futuro de este caballero?

    ¿Qué puede diferenciar al príncipe Martell, de este futuro caballero, que aún no tiene siquiera un nombre.? Es decir, es un ser (existe), pero no tiene un yo propio.