Etiqueta: aprendizaje

  • Pero… ¡vamos a lo fundamental!

    Primero vamos al cine para indicar el meollo de la cuestión : ¿Qué define nuestro comportamiento, como ser humano (IH)… o (avancemos algo) como cíborg, IA «del futuro»…

    ¿Qué puede diferenciar a un T-800 «bueno» de un T-800 «malo»… en un caso viene del futuro para matar y, en otro caso, viene del mismo futuro, para defender.

    Tenemos el cuerpo/soporte de un cerebro electrónico con IA, llamado T-800, cuya meta es asesinar a Sarah Connors, la madre de Jonh Connors, para que este no pueda nacer… pero, lo que es la ciencia, no la magia, el propio JC (adulto del futuro) le injerta al T-800 un nuevo cerebro que le hace cambiar de idea ; ahora su meta es defender al hijo de SC, ya nacido, para que pueda derrotar a la Skynet del futuro…

    Pero, lo más importante, para nosotros, simples aprendices de sociogenéticos, no es esa parte inicial (la primera peli), sino la segunda parte del proceso, cuando en el presente el joven John, debe enseñar al T-800, para que comprenda como funciona la sociedad terrestre de su momento… Se trata evidentemente de injertar un adn social positivo, para que el cerebro del terminator, piense en positivo humanamente… Porque si tuviera otro enseñante diferente, aquí está la esencia, de proceso de injerto, el adn social del terminator sería negativo…

    Sería el mismo cuerpo, el mismo cerebro, pero funcionando (“pensando”) de forma diferente a como pensaba el joven John Connors… y, en consecuencia, el viejo John Connors, principal enemigo de Skaynet en el futuro… lo que nos lleva al papel tan importante de su madre Sarah, influyendo con sociogenes positivos en la forma de pensar/actuar del joven/adulto John… Ambas cosas totalmente peliculeras, en como sucedió todo, ya que una cosa es intentar influir en una mente ajena y otra , muy diferente, es conseguir cambios reales en su forma de pensar… El ADN y algunas influencias ambientales son un obstáculo que suele impedir las buenas o malas intenciones del adulto injertante…

  • Algún día seremos así…

    O puede que no. Puede que nos hayamos extinguido… O puede que se recuperara algo el uso de la inteligencia… y siguieramos evolucionando hacia un futuro más positivo paar la humanidad (y el planeta).

    Lo cual dudamos mucho, incluso mi Yo más optimista (que alguno tengo, para las horas más bajas).

    Y lo dudamos tanto(todos mis Yos, repito), porque no damos aprendido algo que se lleva dando en este planeta desde que apareció el primer homo sapiens… no queremos ver lo que miramos.

    ¿A qué ya no parece tan tonto hacer hincapié en la enorme diferencia entre mirar y ver.

    Porque todo el que miraba al Has de Alien, el octavo pasajero, juraría (y perjuraría) que era un ser humano como los demás. Igual, incluso, que Ripley, aunque fuera macho y eso no es precisamente un buen aval. Pero claro, ¿quién iba observar el diferente comportamiento de Has y de Ripley,? Y sin tener en cuenta su sexo. ¿Quién se iba a fijar en la forma de comportarse, cara a la misión, de uno y de otro? Eso no se enseña en las escuelas. Eso se lleva en el ADN (biogén curiosidad)… y, luego, se tiene que ir madurando poco a poco (somos humanos).

  • Sin ir tan lejos…

    Porque no necesitamos viajar hasta el futuro de la IA, cuando tenemos ya presente la conformación real de un cíborg.

    O sea, que un ser humano con determinada deficiencia (visual por ejemplo) o unas ganas tremendas de ser original y avanzar en la escala posthumana, suponiendo que exista esa posibilidad, decide incorporar a su cuerpo un elemento electrónico, que le permita supera esa deficiencia.

    Estamos hablando de un avance posthumano que no suponga un cambio de especie. Es decir, una simple evolución, a la versión en que al homo sapiens le toca hacer de neardental.

    Nada que no parezca posible, viendo (no mirando) simplemente lo que supuso el proceso de evolución natural, hasta ahora. Y puede que con cierta aceleración artificial en los últimos siglos de historia humana.

    A fin de cuentas la extinción puede estar a la vuelta de la esquina, pero no es la única alternativa.

  • O una fraternal colaboradora…

    Porque sí, cabe la posibilidad de que exista otro tipo de IA, más del tipo de Inteligencia Alien (natural en su mundo), más que del tipo que conocemos como I. Artificial terrestre.

    Y, lo mejor de todo, que no sea tan estática como las vistas en el siglo XX, siendo, además, amables y solidarias… ¿Nos suenan los biogenes que provocan empatía y solidaridad en los seres humanos? ¡A estas alturas del blog debían!

    ¿Qué tienen los programadores humanos, en su IH, para que eliminen tales biogenes, en su programación de una IA? Lo hacen de forma consciente, producto de un determinado adn social negativo, debido a ese proceso de apantallamiento social previo en la IH programadora, o es una eliminación involuntaria, por simple dejadez profesional (influenciada por la silicona básica del siglo XXI, que podemos llamar dinero muskiano)? Por que d forma totalmente natural, uno no se hace adicto al oro californiano.

    Rocky, y sus amigo Grace, son la clara prueba de lo mucho que nos puede explicara el análisis sociogenético todo lo relativo al comportamiento humano… y, en este caso (por extensión en una comparación genética), al posible comportamiento alienígena. Observemos la vital influencia de la doctora en Grace y la de este en Rocky. A veces el ambiente lo es todo.

    Lógicamente en el caso de Rocky, como una mera especulación. Porque nada sabemos de su genética biológica. Pero, como siempre decimos, la imaginación (bien controlada) es vital en ciencias. Y la influencia de Grace, como humano especial para favorecer su empatía, el guión nos la deja muy clara.

  • Y puede que mucho… (más que nosotros)

    Aunque sea ciencia ficción, podemos ver ciertas características que la hacen diferente de la IH actual. La IA que aparece en las muestras que nos ofrecen, aparte de ser bastante “malas”, no tiene problemas en evolucionar… y lo más rápidamente posible.

    En Yo, robot, nos dicen que una tal V.I.K.I, una IA, decide avanzar en la creación de un tipo de robot mucho más avanzado que la serie generada por humanos… Y su razón básica es que está viendo como los humanos no quieren evolucionar hacia formas de convivencia más y mejor desarrolladas socialmente… dejando de lado el egoísmo individual (puro sociogén negativo), para avanzar con empatía y solidaridad entre todos los seres humanos.

    Eso es lo que ella dice ver. ¿Acaso se equivoca mucho? No hay más que comparar entre la conducta del poli humano y el robot, para notar que supone un avance conductual del robot. Y por mucho que tenga que aprender algunas habilidades sociales, que, por cierto, los humanos no se esmeran en usar.

    Es muy lógico, que al dar saltos evolutivos sin la precaución típica de la naturaleza (sea lo que eso sea), será más fácil caer en errores, que impliquen un uso de las inteligencias racional y emocional, totalmente diferentes de los esperados, si fuera dirigida la evolución por un ADN biológico, superfiltrado a lo largo de millones de años.

    No se entra en un laboratorio, a decir “hágase la luz”… y todo funciona a la perfección. Y menos si el laboratorio es dirigido por una IH o por una IA sin complejidad suficiente. Además, lo peor es que se suele olvidar que la perfección no existe.

  • Porque la IA evoluciona…

    Y es que lo que llamamos ahora IA, no deja de ser un algoritmo, más o menos complejo, incapaz aún de pensar por sí misma y, sobre todo, reproducirse en otras máquinas como ella.

    Hasta ahora son productos de la Ciencia Ficción, que van dejando claros ejemplos en buenas películas hollywoodenses de gran presupuesto.

    Y, eso sí, hasta ahora todas son ejemplos de IA a la que se le va la olla, tal que si fuera una  IH, y acaba volviéndose contra su creador. Y, lo que tiene más gracia, lo hace para protegerlo de sí mismo. Aunque eso, viendo la NO evolución de la IH, ya no es tan raro. Realmente necesitamos protección.

    Lo que sí podemos notar es que su progreso infectante no para… empieza por darte un brazo biónico y acabará reemplazando tu mente biológica, producida por un ADN, por una mente electrónica, basada en el adn social , que la propia IA injerta en el cerebro de estos nuevos seres posthumanos. Como nos muestra la serie de Terminator.

    Y, por ese motivo, seguimos diciendo que la sociogenética tiene mucho que decir a la hora de hablar del comportamiento de la IA. Ya no digamos cuando parte de cero, para llenar la mente de un nuevo robot. Será igual, o más fácil que en una mente humana, ya que no hay ADN al que neutralizar, para moldear con unas ideas previas, la mente del nuevo robot. Unas ideas que la IA fue reconsiderando, a partir de la imprimación (impronta) inicial por parte del programador humano. Porque, si una IA es capaz de pensar,como su programador (o mejor), ¿por qué le va a ser imposible injertarse en otro robot? Y si no necesita la fotocopiadora de una célula, para reproducirse, ¿por qué va a ser más lenta que un virus?

  • ¿Por qué nos comportamos “así”?

    Se trata de un proceso de aprendizaje (aprendizaje positivo o negativo), por el cual se nos hace difícil tener otro tipo de comportamiento, que no sea el estipulado.

    Si nos dejan salvajes, acabamos con una conducta de animal irracional. Porque no hay ningún adulto que nos pueda ayudar a tomar decisiones inteligentes. La loba puede ser una madre excelente (animal), pero no puede actuar inteligentemente.

    Si tenemos la suerte de vivir en un ecosistema social con bastante libertad, podemos ir madurando de forma más natural y libre. Por lo que nos iremos adaptando a operar con cierta dosis de libertad.

    Si caemos en un ecosistema social sin libertades sociales básicas, acabaremos por rompernos la cabeza contra un muro (real o virtual) o seremos una pieza más de la maquinaria social que controla ese ecosistema. Lo que nos convierte en un esclavo peón o capataz… o cualquier otro tipo de delegado del Poder, por ejemplo, policía o soldado. Pudiendo, eso sí, llegar a la cúspide del poder, si nos esmeramos mucho en ello.

    No es muy difícil, se trata de elegir un camino,¿no?

  • Influencia genética en nuestra mente…

    Si nos dejáramos guiar por el ADN biológico, en una situación de esclavitud lucharíamos a muerte por nuestra libertad y la de nuestra familia (ver Espartaco). Pero para algo está el gran invento de la SAD : el adn social negativo.

    En vez de dejar actuar al adn social positivo, que es el que sirve para reforzar la maduración (positiva) del ADN, se han sacado de la manga un sistema operativo de domesticación, que aquí llamamos adn social negativo.

    En esencia se trata de usar sociogenes negativos en vez de sociogenes positivos. Y en la imagen tenemos un ejemplo muy claro…

    La cría esclava, como era Espartaco, tendría la tendencia natural a rebelarse contra su esclavitud. Porque, ya lo hemos dicho varias veces, a  nuestra inteligencia le repele la falta de libertad.

    Pero para algo está el látigo usado por el capataz, negro para más inri, como si fuera un libro especial en la escuela de la vida (para esclavos). Él servirá para injertar en la mente de la cría humana, que no vale la pena luchar por la libertad, porque serás castigada con saña. Así que será mejor que asumas tu situación de esclava y dar gracias al amo de que te deja vivir. ¿Qué más puedes pedir? Hoy en día la lección es mucho más suave, aunque parecida.

  • ¿Y cómo se fabrica un sociogén negativo?

    Ya dijimos que no se aprende por educación, esto, que vemos en la imagen, es pura y brutal domesticación.

    Y la cría negra, hija de esclava, «aprende» dos cosas bien claras…cada una impulsada por su sociogén negtivo correspondiente.

    Como dijimos el otro día tiene que aprender  a escoger. No le queda otra que optar por ser un esclavo obediente, con lo que eso supone, o ser un esclavo que reivindique de vez en cuando sus derechos… incluso los escasos derechos que puede cederle el amo. Porque, normalmente ni esos, serán efectivos.

    Pero para escoger ser esclavo obediente, o incluso aspirante a capataz, debe tener muy asumido en su mente, lo siguiente : el o ella nacieron esclavos y eso es lo que debe ser natural, siempre serán esclavos. Como capataz o no, será pertenencia del amo. Por lo que este podrá hacer lo que quiera con su cuerpo y alma (mente).

    Así es el funcionamiento en esencia de un gen social negativo, en este caso tiene marcado “la conciencia de pertenecer a otro” (el amo). Algo muy parecido al sociogén que habita la mente de la mujer maltratada, que no ve posibilidad de dejar al maltratador, porque ”lo necesita”. Y si opta por ser capataz, asumirá el injertado sociogén de que «sea natural que unos opriman y otros sean los oprimidos»… el camino ideal para mantener la opresión social, algo que es totalmente artificial, como si fuera un hecho natural… pero que es algo que no viene en nuestro biogén, ya que el ADN nos proporciona uno que habla de la imperiosa necesidad de ser realmente libres.

    Pero, ¿cómo vas a sentir que tienes ese biogén, si has nacido esclavo y nadie te ha enseñado la verdad?

  • Un adn social esclavista

    Podemos enlazar con el final de ayer : no se educa para ser capataz, se domestica. Lo mismo podemos decir para ser esclavo, no hay educación posible, para que te traten como una bestia de carga, se tiene que sufrir una tremenda domesticación, como dijimos, para que tu mente asuma como natural ser una bestia. Porque no hay inteligencia humana, ni racional ni emocional, que pueda admitir la falta de libertad.

    La inteligencia y la esclavitud son incompatibles. Pero un ser humano no puede borrar ni su inteligencia ni la inteligencia de otro ser humano. La libertad es como una contraseña para abrir. la inteligencia, no puede haber una sin la otra. Dicho de otra forma, la inteligencia no puede sobrevivir bajo una tiranía. Pero sería mejor escribirla así : no hay dictadura que pueda sobrevivir, queriendo apagar a la inteligencia humana.

    A veces nos preguntamos, como puede una cría humana creer que la esclavitud es algo natural. Pero es muy simple. Si eres un hijo de Jefferson Davis, ¿qué tipo de ideas pueden habitar tu cabeza. Si tu padre dice que son animales instintivos, que no pueden pensar como los blancos… y menos pensar en la libertad. Y , para colmo, la iglesia que sea lo bendice.

    Y dice que, si quieren ser libres, derraman la sangre de sus santos benefactores… como si los amos no derramaran la sangre de sus esclavos, tal que si fueran venados en la cazadora Gran Bretaña. Humildes pero emotivos, así son los esclavos para este señor presidente… Si la hipocresía fuera un cáncer, que algo tiene de ello, este blanco sureño moriría con un dolor bien merecido : sufriendo como un cerdo en modo matanza.

    Y claro, los hijos de este tipo de fracasos humanos, solo pueden repetir lo mismo que les han enseñado : El esclavo nace esclavo y el pobre nace lo mismo. Hay un sociogén específico  para creer eso. Y es muy muy fuerte.