
El yo es la identidad y tu identidad eres tú. No puedes dejar que te lo roben, pero ese es precisamente el objetivo del acosador, especialmente en la edad temprana.
Se trata de evitar esa construcción del yo, de la que hablamos en otro lado, para que seas una pieza más de la maquinaria social, y acabes pensando como te mandan los propietarios de esa maquinaria (los adultos poderosos).
Se trata de hacer que funciones como un ser humano teledirigido. Tendrás invadida la mente, que existe en tu cerebro, por las ideas de la SAD, en vez de usar las ideas que serían las propias de tu mente, si pudiera funcionar libremente. Serás un simple zombi, aunque tu aspecto exterior no sea el de las pelis, en tu caso irás vestido de gala y te ganarás el aplauso de la muchedumbre..
Pero, si no quieres ser un zombi del montón, aunque no depende de ti, puedes adaptarte a vivir la vida que te dejan como pieza de la maquinaria social, para lo que debes mendigar día tras día el permiso de los poderosos.
¿A qué anima el futuro?
¡Anímate!