
… y responder(se). Porque ya no somos niños o niñas y queremos saber… ESO es madurar.
Necesitamos la libertad para hacer (nos) preguntas… y también necesitamos aprender a interactuar con las mentiras… porque los adultos son expertos en mentir. De hecho ellos intentan que aprendamos a mentir nosotros, ya desde muy pequeños. Aunque, como buenos hipócritas, luego nos castiguen si les mentimos a ellos.
Para conseguir algo, sea un premio o evitar un castigo, vamos aprendiendo a mentir. El mundo adulto es un artista de la mentira en la relación humana… decir mentiras o decir medias verdades, es una auténtica adicción.
Y eso es lo que les pasa a todos los que son como Antoine, que necesitan mentir para sobrevivir en esta SAD que les ha tocado sufrir.
Las verdades que molestan a los adultos, o no se creen o se castigan… nada que no se aprenda rápidamente al pillar los diez añitos. Y vale hasta para los descubrimientos científicos, cuando ya seas un adulto y quieras afirmar que has descubierto lo que no has descubierto.
¡Anímate!