Porque siempre hay uno que quiere más (Poder)…

Sí, aunque tengan mucho pelo y poco rabo, ya tienen un cerebro mínimo para tener deseos, sensaciones (que serán sentimientos según maduren). Y una de las primeras sensaciones es la de sentir placer. Sea por comida o sexo. Y, como no, de rabia. Basta que se produzca algún pequeño cambio en su ecosistema, relacionarse con otros animales por ejemplo, para que le apetezca aprender a usar cosas que, hasta ese momento le pasaban desapercibidas. No puede aún pensar, pero sí aprender a modificar su entorno, para adaptarse mejor a él.

Y todo eso es lo que lo convertirá en un auténtico rabudo. Un homínido evolucionando. Y para mal. Basta con tener algo potente el gen de competencia, y tener bajos los de empatía y solidaridad, para que un humano se sienta muy atraído por el poder. Para que se haga un perfecto egoísta social.

Porque verá, además, que otros humanos tienen tendencia a dejarse llevar por aquel humano que muestre más arrojo (y le llamarán valentía, mejor cuánto menos precaución ponga)… sea en la caza para comer o sea para conquistar pareja… porque una de las primeras situaciones, que le darán sensación de pode a un ser humano macho, es ver como una mujer se sienta tan atraída por él, que llega a dejarse ir (hasta anular su Yo), sin protestar, incluso cuando se dé algún maltrato circunstancial o permanente.

Lo que empieza como un sentirse diferente del resto, se convierte en una necesidad imperiosa el hecho de obligar a los demás a que se sientan diferentes de él. Pero diferentes en negativo, por ser menos poderosos.El homínido poderoso necesita que los demás reconozcan su poder, para lo cual deberán aprender a arrodillarse ante él.

Ha nacido (se ha hecho a sí mismo) el que manda… ha nacido un determinado tipo de Yo… ha nacido en tu mente la conciencia de que los demás son inferiores a ti. Y no habrá vuelta atrás, durante mucho, mucho(mucho), tiempo. Y para adentrarse, en ese Yo que se está formando, hay unas páginas adecuadas.

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