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  • Pero, eso sí, acabas enterrada en ella…

    Y cuando decimos que la SAD puede hacer lo imposible, para que en vez de ser tú, seas una versión empeorada, menos libre, de ti mismo, no estamos usando lo del entierro solo como metáfora (enterrar en vida), sino que puedes acabar en una fosa real. Siempre que la versión de homo sapiens, que intentan modelar desde el poder no les salga bien.

    Porque todo proceso artificial puede salir mal. Y, al final, sigues siendo demasiado parecido al ser humano que tu ADN tenía planificado.

    Y por mucho que digan lo de que el alma abandona el cuerpo, está claro que tú Yo se va contigo a habitar bajo tierra. De forma que ya no es todo tu Yo, lo que queda en la superficie.

    Porque podrás dejar algo tuyo en los seres queridos, e incluso en algún enemigo magnánimo, pero el mundo real solo recordará de ti , aquello que le interese recordar.

    De tu Yo o conciencia humana, solo permanecerán unas migajas virtuales, y siempre que el poder terrenal las quiera dejar vivas.

  • Porque, al final, la propiedad no es tuya…

    Porque el proceso de maduración, para que la fruta (el Yo) sea realmente tuya, necesita ser controlado por ti en todo momento. De nada te va vale el Yo que salga al final, si fue trabajado mal : sobre todo mutilado por sustancias contaminantes.

    Que en el caso del Yo, serían las ideas ajenas que te fueron injertando en la mente. Eso que llevamos llamando todo el tiempo genes sociales negativos.

    Porque dejando las metáforas de los vegetales y de los animales irracionales , el problema se resume en que tus ideas sean tuyas o sean de alguien que te quiere controlar : familia, escuela, secta, partido político, fuerzas armadas, gobierno…

    Todos intentarán atraparte bajo una cúpula mental ajena, como si la tierra te hubiera tragado al querer crecer una vez sembrado.

    De ti sale una planta madura, pero que nada tiene que ver de forma natural contigo… con tu ADN. Solo es una versión social de ti, que va a controlar la SAD. Así de simple. Podíamos llamarla una planta transgénica. Y volvemos a tocar el asunto del adn social.

  • Siempre es más fácil si tienes algo de libertad…

    Es difícil madurar muy pegado al terreno. Es una forma de echar raíces, lo que nos hace que poco amigos de los cambios.

    Pero todo es relativo, aunque en un mundo macroscópico no lo sea (no se pueda medir), y el hecho de estar cambiando constantemente de sitio, aunque sean temporadas largas, te deja un poco el culo inquieto. No te favorece en nada, para instalar aquellas partes de ti, que deban ser más permanentes.

    La vida nómada te puede producir un Yo principal algo nómada. Que sea difícil de estabilizar en una mente. Sobre todo si no tiene preparadas las riendas (los filtros propios) necesarios.

    El Yo se adocena pegado a tierra, pero se desequilibra montado a caballo.

    Si en algún momento de nuestra vida se necesita trabajar mucho el concepto de equilibrio, es cuando jugamos con el par «situación estática/situación dinámica». ¿A qué sí? Es cuando barajamos lo que debe quedarse con nosotros y lo que debemos soltar.

  • Aunque le cueste mucho madurar…

    Hasta la fructificación del Yo, hay varios pasos intermedios. Todos ellos van a influir en que el resultado final sea lo mejor posible.

    Y por ese motivo se repite tanto el mantra de que es importante (muy) la llamada adolescencia. Porque será en esa etapa cuando este aspecto de sembrar y abonar, es crucial para una buena fructificación. Y, no cumplir todos los requisitos que este proceso precisa, es causa de un Yo muy descompuesto. Un Yo muy poco operativo.

    Un Yo bastante inútil, sobre todo cuando más necesario será : en la etapa de adulto.

    Viendo la imagen de la planta es como si ella se quedara en los puntos 4, 5 o 6, ya que, en ese caso, no serían plantas completas, incluso si acababan pareciéndolo.

    Es lo que le pasa a un feto inmaduro, que le va a costar concluir su proceso de nacimiento.

  • E incluso con mucho esfuerzo…

    Trabajar la tierra para sementar, algo así supone el irse haciendo con un Yo propio. No valen imitaciones baratas de bazar «chino» o complejas construcciones ajenas (amigos, secta, partido político, gobierno de turno…). Se necesita un modelo propio y con buena capacidad para renovarse constantemente, ante los cambios del ecosistema.

    Viene a ser como la adaptación biológica, marcada por el ADN, cambiar solo en lo que beneficie nuestra evolución positiva. No vale confundir evolución con regresión.

    Y es que el Yo se va arando poco a poco. Y es necesario hacer el surco correctamente, porque en caso contrario el abono y la simiente no estarán bien guardados, hasta que germine la planta (el Yo)… que debe ir brotando sin parar, pero teniendo cuidado con los pasos que se van dando.

    Construir un Yo es muy trabajoso y complicado… a diferencia del surco de siembra, esta construcción es más un asunto d e albaliñería… hay todo un edificio por construir.

    Y lo peor vine al final : hay que rellenar la planta de buenas ideas inteligentes, racionales y emocionales. De ello va a depender la plenitud del edificio llamado Yo. Porque nosotros no somos un simple vegetal, con órganos conductores y poco más.

  • Y aún así, el Yo se va construyendo…

    Y aún así, en el explotador y el explotado, a trancas y barrancas, la construcción del Yo sigue su curso.

    Pero debemos dejarnos llevar por la base filosófica de este blog, para entender que, igual que nos queda fijada una determinada característica en nuestro Yo (Parménides), siempre será posible que la tendencia natural al cambio (Heráclito) no deje que sea definitiva esa característica (sea positiva o negativa, porque la naturaleza no entiende de ética, ni de justicia humana).

    Esa es la gran ventaja de la genética (biológica), que todo permanece si es positivo, pero también todo cambia si es negativo, es decir, lo que convenga evolutivamente. Porque la naturaleza lo tiene claro, siempre decide en positivo, son los seres humanos los que joroban el proceso.

    Porque hablamos de la tierra (el terreno agrícola) como una metáfora, pero, igual que al hablar del corazón (tan mal usado), la esencia del Yo racional y el Yo emocional están ambas en el cerebro.

    Por mucho que esté de moda resaltar las neuronas del intestino, estamos superseguros de que ese tipo de neuronas no forman circuitos mentales ni por aproximación. El Yo gastrónomo también reside en el cerebro (mente). Conviene no usar medias verdades, como si fueran enteras.

  • ¿Cómo va construyendo su yo un explotador social?

    Es lógico que al construir el yo, en función del soporte material donde/con que estás viviendo, habrá resultados muy diferentes. Un yo pegado a la tierra (inamovible/agricultor) o un yo pegado al animal (movible/nómada).

    Y yendo más allá, podemos pensar en el “cómo” está viviendo el constructor del yo : por ejemplo, de esclavo.

    Un agricultor va a construir su yo en función de vivir apegado a la tierra. El nómada vive apegado a su ganado, la tierra es solo de paso. El esclavo tampoco puede vivir su yo como lo hará su amo (hombre libre).

    El animal transmite vida, creatividad, el terreno solo transmite soporte. Y aún solo con las plantas, la vida es mucho más pobre. Por un momento pensemos, en pleno Far West, en la viveza del vaquero y en la quietud del campesino. Los nativos usamericanos no cultivaban. Eran libres para nomadear.

    Y así cristalizaron dos tipos de cultura muy diferentes : la ideología estática del agricultor y la ideología dinámica del nómada. ¿En cuál de ellas fue cristalizando el concepto de propiedad privada?  En qué se diferencia, la formación del YO, en un explotador de un explotado?

  • Y la misma explotación social hace ricos…

    Porque al hacer a unos humanos pobres , robándole lo que es suyo… automáticamente (los ladrones) se hacen ricos. Ese es el único origen artificial de la riqueza.

    Luego solo queda mantener la explotación, o incluso aumentarla (el rico se hace muy avaro y egoísta), para lo cual se necesita ese tipo de sociogén al que llamaremos adaptador a la explotación humana… el que favorece una ideología, entre pobres y ricos, tal como apuntamos estes días, para hacer natural lo artificial : eres pobre porque no eres capaz de hacerte rico.

    Lo cuál tiene lógica, ya que, para ser rico, muy rico, como hemos visto, hay que hacerse un explotador, un adicto al poder que da el tener mucho mucho dinero (robado).

    Y , una vez rico el papá, el hijo solo tiene que seguir sus pasos. Y por mucho que presuma de que él no ha robado a nadie.

    Porque no hay sociogén, para adaptarse a la explotación, sin un sociogén hipócrita, que te permita mirarte al espejo, con la idea clara de que no estás haciendo algo malo. O no tan clara, debido a que aún te queda algo marcado por el biogén del remordimiento.

  • Hasta mudar en un nuevo tirano queimador!!!

    ¿Qué no entienden los fanáticos seguidores de la serie GOT?¿No han sabido leer la historia de los 7 Reinos, de forma que se notara el cambio total, sufrido por la Daenerys liberadora a la Daenerys masacradora?

    Si en cualquier revista no específica ,se podía leer esa terrible evolución de la Madre de Dragones (reina de última hora).

    Dudamos que entiendan mejor el cambio que aquí proponemos, para que parezca de nuevo, pero convertida en macho. Siguiendo la teoría queer y la necesidad política de mostrarse como hombre. Para que la teman aún más, podemos hacerle ese guiño machista a la historia : Daenerys pasará de ser una Targaryen a ser un Targaryen. Y totalmente loco, además, como el famoso Rey Loco que la precedió.

    Acaso, ¿podemos pensar que algún tipo de biogén que ya tiene en su ADN, o los sociógenes que se fueron incorporando a su mente, en la escalada brutal por hacerse reina, no lo van a favorecer claramente? Al no tener hijos humanos, es cierto que no tiene los biógenes maternales de Cersei , socialmente sesgados. Pero ¿acaso, ser la madre de dragones, no la tiene ya bastante traumatizada?

    Hemos corrido un tupido velo sobre el final del día anterior : la prevalencia mental a la hora de definir al ser humano… porque necesita aclararse mucho este concepto, ya que actualmente parece que ya se tiene en cuenta, pero la realidad es que necesita mucho debate, para quitar a la sexualidad (incluso llamada «mental») de la ecuación científica que nos define como personas.

  • Y puede que mucho… (si le dejan)!!!

    ¿Y por qué no usar a nuestra admirada Daenerys, como ejemplo de proyección futura, con un avance ficcional que la muestre en sus nueva caracterización de «sentirse hombre». a la hora de vengarse de sus asesinos. Suponiendo que su amado John no la hubiera matado. O que, sus capacidad de reencarnación le permitiera volver a la vida, Aunque el efecto mortal de un puñal, par ella, no debe ser como el del fuego.

    Puede parecer exagerado, pero se trata de hacer ver que su necesidad de tener el poder absoluto (no le llega un trono compartido) podría, en condiciones que la obligaran (una necesidad histórica de ser hombre en la sucesión), para desear el cambio de sexo, antes que perder la corona… y el control de los dragones.

    Aunque su toque sobrenatural se escapa de la tipología esencial de un sociogén, no podemos olvidar que, la locura que puede arrastrar por ser Targaryen, le puede llevar con facilidad por la senda de cambiar la definición de ser mujer a ser hombre. Aunque se supone que los dragones tendrían algo que decir en este paso de tener un padre en vez de una madre.

    De hecho podrá decretar la existencia social de un solo sexo… aduciendo que la morfología se manifiesta como diferente, pero que es un efecto secundario a la hora de definir la esencia de un ser humano. Es una mera cuestión de poder social.

    Cosa, que por otro lado, no va tan descaminada, ya que también científicamente la sexualidad práctica es independiente del hecho claro de ser un ser humano. Lo cuál hace, no cabe duda tampoco, que la diferenciación social se hace muy secundaria, frente al hecho de comportarse como un ser humano (digamos neutro) en un futuro no muy lejano. Siempre que la prevalencia mental, pase a ser lo que realmente defina al individuo humano.