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  • Sin ir tan lejos…

    Porque no necesitamos viajar hasta el futuro de la IA, cuando tenemos ya presente la conformación real de un cíborg.

    O sea, que un ser humano con determinada deficiencia (visual por ejemplo) o unas ganas tremendas de ser original y avanzar en la escala posthumana, suponiendo que exista esa posibilidad, decide incorporar a su cuerpo un elemento electrónico, que le permita supera esa deficiencia.

    Estamos hablando de un avance posthumano que no suponga un cambio de especie. Es decir, una simple evolución, a la versión en que al homo sapiens le toca hacer de neardental.

    Nada que no parezca posible, viendo (no mirando) simplemente lo que supuso el proceso de evolución natural, hasta ahora. Y puede que con cierta aceleración artificial en los últimos siglos de historia humana.

    A fin de cuentas la extinción puede estar a la vuelta de la esquina, pero no es la única alternativa.

  • La IA como una posible prolongación…

    Y no, no estamos haciendo CF, cuando hablamos de que la IA, tal como la conocemos, solo es un paso para una IA mucho más avanzada, la que está a la vuelta de la esquina.

    Luego pude venir la de nueva generación, la que será capaz de autorreproducirse. Primero de forma simple y luego, cada vez, más compleja´

    Pero antes, mucho antes, hay que pasar por un tramo intermedio de la evolución del ser humano… que, dada su mediocridad actual, como homo sapiens no está muy claro el rumbo que puede tomar.

    En 2001, osan esbozar un posible avance, con un nuevo ser humano, nacido de no se sabe bien dónde (lo mismo que con nosotros, a fin de cuentas)… y para colmo, y cosa lógica, no podemos ni intuir cómo será su entidad.

    Eso sí, suponemos que no haya monolito ni dios alguno, que tengan un papel fundamental en su renovación. Sabemos muy bien como extinguirnos, pero de renovación evolutiva no tenemos ni puta idea. O dicho de otra forma, tenemos muy malas ideas para reducirnos de nuevo al polvo atómico inicial.

  • O una fraternal colaboradora…

    Porque sí, cabe la posibilidad de que exista otro tipo de IA, más del tipo de Inteligencia Alien (natural en su mundo), más que del tipo que conocemos como I. Artificial terrestre.

    Y, lo mejor de todo, que no sea tan estática como las vistas en el siglo XX, siendo, además, amables y solidarias… ¿Nos suenan los biogenes que provocan empatía y solidaridad en los seres humanos? ¡A estas alturas del blog debían!

    ¿Qué tienen los programadores humanos, en su IH, para que eliminen tales biogenes, en su programación de una IA? Lo hacen de forma consciente, producto de un determinado adn social negativo, debido a ese proceso de apantallamiento social previo en la IH programadora, o es una eliminación involuntaria, por simple dejadez profesional (influenciada por la silicona básica del siglo XXI, que podemos llamar dinero muskiano)? Por que d forma totalmente natural, uno no se hace adicto al oro californiano.

    Rocky, y sus amigo Grace, son la clara prueba de lo mucho que nos puede explicara el análisis sociogenético todo lo relativo al comportamiento humano… y, en este caso (por extensión en una comparación genética), al posible comportamiento alienígena. Observemos la vital influencia de la doctora en Grace y la de este en Rocky. A veces el ambiente lo es todo.

    Lógicamente en el caso de Rocky, como una mera especulación. Porque nada sabemos de su genética biológica. Pero, como siempre decimos, la imaginación (bien controlada) es vital en ciencias. Y la influencia de Grace, como humano especial para favorecer su empatía, el guión nos la deja muy clara.

  • Y puede que mucho… (más que nosotros)

    Aunque sea ciencia ficción, podemos ver ciertas características que la hacen diferente de la IH actual. La IA que aparece en las muestras que nos ofrecen, aparte de ser bastante “malas”, no tiene problemas en evolucionar… y lo más rápidamente posible.

    En Yo, robot, nos dicen que una tal V.I.K.I, una IA, decide avanzar en la creación de un tipo de robot mucho más avanzado que la serie generada por humanos… Y su razón básica es que está viendo como los humanos no quieren evolucionar hacia formas de convivencia más y mejor desarrolladas socialmente… dejando de lado el egoísmo individual (puro sociogén negativo), para avanzar con empatía y solidaridad entre todos los seres humanos.

    Eso es lo que ella dice ver. ¿Acaso se equivoca mucho? No hay más que comparar entre la conducta del poli humano y el robot, para notar que supone un avance conductual del robot. Y por mucho que tenga que aprender algunas habilidades sociales, que, por cierto, los humanos no se esmeran en usar.

    Es muy lógico, que al dar saltos evolutivos sin la precaución típica de la naturaleza (sea lo que eso sea), será más fácil caer en errores, que impliquen un uso de las inteligencias racional y emocional, totalmente diferentes de los esperados, si fuera dirigida la evolución por un ADN biológico, superfiltrado a lo largo de millones de años.

    No se entra en un laboratorio, a decir “hágase la luz”… y todo funciona a la perfección. Y menos si el laboratorio es dirigido por una IH o por una IA sin complejidad suficiente. Además, lo peor es que se suele olvidar que la perfección no existe.

  • Porque la IA evoluciona…

    Y es que lo que llamamos ahora IA, no deja de ser un algoritmo, más o menos complejo, incapaz aún de pensar por sí misma y, sobre todo, reproducirse en otras máquinas como ella.

    Hasta ahora son productos de la Ciencia Ficción, que van dejando claros ejemplos en buenas películas hollywoodenses de gran presupuesto.

    Y, eso sí, hasta ahora todas son ejemplos de IA a la que se le va la olla, tal que si fuera una  IH, y acaba volviéndose contra su creador. Y, lo que tiene más gracia, lo hace para protegerlo de sí mismo. Aunque eso, viendo la NO evolución de la IH, ya no es tan raro. Realmente necesitamos protección.

    Lo que sí podemos notar es que su progreso infectante no para… empieza por darte un brazo biónico y acabará reemplazando tu mente biológica, producida por un ADN, por una mente electrónica, basada en el adn social , que la propia IA injerta en el cerebro de estos nuevos seres posthumanos. Como nos muestra la serie de Terminator.

    Y, por ese motivo, seguimos diciendo que la sociogenética tiene mucho que decir a la hora de hablar del comportamiento de la IA. Ya no digamos cuando parte de cero, para llenar la mente de un nuevo robot. Será igual, o más fácil que en una mente humana, ya que no hay ADN al que neutralizar, para moldear con unas ideas previas, la mente del nuevo robot. Unas ideas que la IA fue reconsiderando, a partir de la imprimación (impronta) inicial por parte del programador humano. Porque, si una IA es capaz de pensar,como su programador (o mejor), ¿por qué le va a ser imposible injertarse en otro robot? Y si no necesita la fotocopiadora de una célula, para reproducirse, ¿por qué va a ser más lenta que un virus?

  • ¿Por qué nos comportamos “así”?

    Se trata de un proceso de aprendizaje (aprendizaje positivo o negativo), por el cual se nos hace difícil tener otro tipo de comportamiento, que no sea el estipulado.

    Si nos dejan salvajes, acabamos con una conducta de animal irracional. Porque no hay ningún adulto que nos pueda ayudar a tomar decisiones inteligentes. La loba puede ser una madre excelente (animal), pero no puede actuar inteligentemente.

    Si tenemos la suerte de vivir en un ecosistema social con bastante libertad, podemos ir madurando de forma más natural y libre. Por lo que nos iremos adaptando a operar con cierta dosis de libertad.

    Si caemos en un ecosistema social sin libertades sociales básicas, acabaremos por rompernos la cabeza contra un muro (real o virtual) o seremos una pieza más de la maquinaria social que controla ese ecosistema. Lo que nos convierte en un esclavo peón o capataz… o cualquier otro tipo de delegado del Poder, por ejemplo, policía o soldado. Pudiendo, eso sí, llegar a la cúspide del poder, si nos esmeramos mucho en ello.

    No es muy difícil, se trata de elegir un camino,¿no?

  • Influencia genética en nuestra mente…

    Si nos dejáramos guiar por el ADN biológico, en una situación de esclavitud lucharíamos a muerte por nuestra libertad y la de nuestra familia (ver Espartaco). Pero para algo está el gran invento de la SAD : el adn social negativo.

    En vez de dejar actuar al adn social positivo, que es el que sirve para reforzar la maduración (positiva) del ADN, se han sacado de la manga un sistema operativo de domesticación, que aquí llamamos adn social negativo.

    En esencia se trata de usar sociogenes negativos en vez de sociogenes positivos. Y en la imagen tenemos un ejemplo muy claro…

    La cría esclava, como era Espartaco, tendría la tendencia natural a rebelarse contra su esclavitud. Porque, ya lo hemos dicho varias veces, a  nuestra inteligencia le repele la falta de libertad.

    Pero para algo está el látigo usado por el capataz, negro para más inri, como si fuera un libro especial en la escuela de la vida (para esclavos). Él servirá para injertar en la mente de la cría humana, que no vale la pena luchar por la libertad, porque serás castigada con saña. Así que será mejor que asumas tu situación de esclava y dar gracias al amo de que te deja vivir. ¿Qué más puedes pedir? Hoy en día la lección es mucho más suave, aunque parecida.

  • ¿Y cómo se fabrica un sociogén negativo?

    Ya dijimos que no se aprende por educación, esto, que vemos en la imagen, es pura y brutal domesticación.

    Y la cría negra, hija de esclava, «aprende» dos cosas bien claras…cada una impulsada por su sociogén negtivo correspondiente.

    Como dijimos el otro día tiene que aprender  a escoger. No le queda otra que optar por ser un esclavo obediente, con lo que eso supone, o ser un esclavo que reivindique de vez en cuando sus derechos… incluso los escasos derechos que puede cederle el amo. Porque, normalmente ni esos, serán efectivos.

    Pero para escoger ser esclavo obediente, o incluso aspirante a capataz, debe tener muy asumido en su mente, lo siguiente : el o ella nacieron esclavos y eso es lo que debe ser natural, siempre serán esclavos. Como capataz o no, será pertenencia del amo. Por lo que este podrá hacer lo que quiera con su cuerpo y alma (mente).

    Así es el funcionamiento en esencia de un gen social negativo, en este caso tiene marcado “la conciencia de pertenecer a otro” (el amo). Algo muy parecido al sociogén que habita la mente de la mujer maltratada, que no ve posibilidad de dejar al maltratador, porque ”lo necesita”. Y si opta por ser capataz, asumirá el injertado sociogén de que «sea natural que unos opriman y otros sean los oprimidos»… el camino ideal para mantener la opresión social, algo que es totalmente artificial, como si fuera un hecho natural… pero que es algo que no viene en nuestro biogén, ya que el ADN nos proporciona uno que habla de la imperiosa necesidad de ser realmente libres.

    Pero, ¿cómo vas a sentir que tienes ese biogén, si has nacido esclavo y nadie te ha enseñado la verdad?

  • Solo hay que tener Poder para robar lo de otros…

    Y es que no se necesita una revolución, para hacerse con el poder necesario para oprimir a otros. Solo escogimos ese caso de la RF, para ver como la separación en clases sociales nuevas, se daba incluso después de un procesos revolucionario, hecho para romper esa división en clases.

    Realmente, como ha enseñado la historia (y ya hemos visto muchas veces), la división en clases empieza con descubrir que un hueso te sirve para romper el cráneo de tus enemigos. O amigos, hasta el momento en que decides robarles la charca, que usabáis en común.

    Caso típico de la peli 2001, una odisea, como no.

    En ese crucial momento histórico, hace millones de años, ya hubo una división del trabajo obligatorio. Los dueños de la charca vivirían del cuento, por ser amos. Y los que perdieron la charca tendrían que pagar por usarla… Puede que haciendo trabajos para los nuevos amos, y así conseguir un salario en forma de agua.

    Como dice el título solo hay que tener el suficiente poder, para obligar a trabajar para el poderoso. Y luego viene la organización precisa, para que los trabajadores obligados lo hagan con buen rendimiento… nacen los capataces.

  • Incluso cuando la revolución se traga al Yo…

    En la entrada anterior no nombramos en ningún momento al YO revolucionario, fuera del que puedan tener (individualmente) el pueblo llano, los comisarios políticos o el Líder Supremo… y fue adrede, porque si algo debe quedar bien claro, al estudiar un movimiento revolucionario dado hasta ahora, es la desaparición del YO.

    Del Yo individual, porque lo que sucede es que ese Yo individual, por arte de magia (ideológica), pasa a convertirse en un Yo Colectivo. Como pasa con la idea de pueblo, o la de Líder, aparece la idea de un nuevo YO. Este neoYo es el que representa, a partir de ahora, a todo el pueblo revolucionario… ya no hay un Yo para Ivan ni un Yo para Lara… todos los componentes del pueblo quedan englobados en el Yo Revolucionario, una abstracción. Y que, lógicamente, tanto amor le tiene al Líder Supremo… así como el Supremo Líder a él. Así será fácil unirse al Pueblo ruso… y hacerlo soviético ,con un simple deseo del Líder Supremo y sus secuaces.

    O sea que sí, esa misma revolución que presume de acabar precisamente con las clases sociales… es la que, al final, genera otro tipo de clases sociales.

    La Revolución Bolchevique es un buen botón de muestra. Al final tenias dacha, si eras un fanático seguidor del Credo Soviético. En caso contrario, te quedaría el premio de lavarte el cerebro o visitar un Gulag. Es decir, que entraba en funcionamiento el Aparato Represor del Estado (KGB), con una base teórica sociogenética de cuidado. Y una práctica manipuladora de alto standing.Si aún no asumiste el concepto de SAD (sociedad adulta dominante), el Estado Soviético es un ejemplo magnífico, para ejercitar tu capacidad de análisis de una realidad concreta.