
Así que el parto no es precisamente un camino de rosas, aunque una minoría de mujeres lo pueden sufrir con total normalidad.
Pero a la sociedad actual , que ya no trata humanamente a la mujer, tiene a bien despreciar totalmente (o casi) todo aquello que rodea a su embarazo… sobre todo en su fase final de parturienta.
Y no lo hace mejor con las criaturas recién nacidas, a las que abandona , totalmente, en manos de sus padres… los cuales no son precisamente buenos padres. La sociedad se desentiende de ellas. No las tutoriza como debe ser, y así no se consigue el equilibrio de libertades, que debe tener la convivencia entre crías humanas y adultos.
Esa es una de las características que define muy bien a la SAD : desentenderse de las crías humanas nacientes, salvo para convertirlas en piezas bien controladas de la maquinaria social dominante.
Y, aunque los componentes de la SAD, son IH mediocres, eso sí que lo hacen bastante bien.
¡Anímate!