Pero la EXPERIENCIA también vale…

… Y mucho.

Como bien dice la Montessori, el probelma es la gente (adulta) que dice educar para hacer adultos más maduros, pero al fomentar la competencia y la insolaridad, no solo los hace menos maduros, sino que los hace más inhumanos… realmente serán incapaces hasta de criar a sus futuros hijos de forma natural y libre.

Si la empatía y la solidaridad, las fuentes de la cooperación vienen en el ADN, pero son neutralizados por la SAD, mediante su adn social negativo… ¿a qué le llamamos educación?

Si no hacemos caso de los viejos que hablan de paz, pero sí, a los que hablan de guerra… ¿a qué le llamamos educación?

Si no llevamos a los hijos (y a los nietos) por un camino de amor solidario… ¿a qué le llamamos educación?

Si el adulto no guía en positivo a las crías, quién puede guiarlas?

Comentarios

Una respuesta a «Pero la EXPERIENCIA también vale…»

  1. Avatar de xaqun

    Para tener una experiencia positiva que transmitir a tu descendencia, tienes que haber vivido una adolescencia y adultez con maduración positiva… Si eres un adulto mutilado (mentalmente), ¿que tipo de experiencia puedes transmitir?

    ¿La del virus tóxico, que hizo de tu vida un producto incompleto?

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