
Y para eso ponen límites, límites y más límites (fronteras)… Los adultos ponen límites sociales, para que las crías humanas no puedan madurar de forma natural y libre, sino guiadas por las normas sociales, que se han inventado ellos (la SAD). Porque esas normas sociales son las que preservan el poder sobre los demás humanos, y las han conseguido imponer a base de muchas guerras. A veces declaradas, otras semiclandestinas.
Y puede parecer raro, que, como dijimos ayer coincida la violencia de los explotados (la recibida) y la de los explotadores (la emitida). Pero no lo es tanto, si tenemos en cuenta que los responsables de esa doble violencia son los mismos… la violencia del pobre (la recibida, porque la emitida, al liberarse, es harina de otro costal) y la violencia del rico se produce por la influencia directa de los adultos poderosos… Eso que llevamos ya un tiempo llamando SAD (sociedad adulta dominante). Ellos son los que mantienen la explotación, haciendo que lo de arriba sean violentos con los de abajo… lo que llevará, por otro lado, a que los de abajo intenten liberarse con violencia, porque de otra forma no le dejan.
Por qué iban a ser diferentes las formas de expresar esa violencia? Pueden tenr distinto objetivo, pero la forma inhuman de expresión será la misma : violencia puramente instintiva, como si de animales irracionales se tratase.
Lo que debe estar muy claro es que, ninguna de esas violencias («pobre» o «rica»), es algo que venga marcado en nuestro ADN… al contrario, es lo que llamamos un adn social negativo, que ocupó el lugar del ADN en la dirección del comportamiento humano… en este caso centrado en el carácter violento de ese ser humano, que ha ocupado el lugar que ocupaban la empatía y la solidaridad que emanan del ADN.
Y puede que venga bien usar una buena historia de Michael Ende (Momo), para que tengamos a mano un símil muy oportuno, ya que, tener riqueza, es algo que se consigue robando terrenos, oro, agua… y, ¿por qué no, tiempo? Porque, esa cuarta dimensión por donde navegamos en el espacio global, acompañando a las tres dimensiones longitudinales, nos puede ayudar a comprender que la vida humana es en esencia una cuestión de tiempo. Dejemos que Ende, a través de Momo, nos aclare la suma importancia del tiempo en la vida de las personas
¡Anímate!