O disfrazado de LIBERTAD…

Y hablando de límites y de adultos, tenemos que hablar de disfraces. Porque si bien en la infancia no se sabe aún disimular, el adulto ya puede hacerlo, si en su adolescencia «se dejó» injertar el gen social negativo del disimulo.

Un infante no sabe mentir, pero lo aprende y muy rápido, gracias a los adultos que lo rodean. Entonces, ¿cómo el adulto controlador no va a aprovechar esa etapa, de perita en dulce, para, precisamente, favorecer su manipulación y hacerlo un buen mentiroso? Un perfeccionista si cabe…

Y todo eso tendrá repercusiones en su conducta ¿o no?

¿Acaso el hacerse hipi te quitaba la tendencia a ser un adulto controlador?Sobre todo si eres macho. Es que rodearte de flores y proclamas pacifistas, ¿ya te hacía un enemigo del control social y te avergonzabas de él? Acaso eras tan ingenuo, como para creer (no pensar) que escapar del profe y del poli, te permitía escapar también del adulto que seguías siendo… vestido de flores e ideas pacifistas?

O más bien mudabas el tipo de manipulación, para pasar de tener hijos adaptados a una sociedad urbana megacontrolada, a una sociedad rural falsamente pacífica y, sobre todo, falsamente no manipulada? Como adulto hipi, ¿cómo habrías conseguido deshacerte de tus genes sociales negativos (egoísmo, control, instintivismo… ), para así liberar de ellos a tus crías, en la educación que reciban? ¿Acaso basta, simplemente, con dejarlas libres por el bosque, para que se «educaran» solos, en una falsa libertad como si fueran animales irracionales? Y, para colmo, luego llegar a la casa hogar comunitaria y sufrir las irracionalidades que los adultos racionales iban dejando tras de sí. Ese enorme cáncer que es la incoherencia adulta. De la que bebían en la comuna, día sí y día también, especialmente con las manías y enfados de los adultos de la comuna.

Comentarios

Una respuesta a «O disfrazado de LIBERTAD…»

  1. Avatar de xaqun

    La vida de hipi, como la vida revolucionaria, tiene su lado oscuro… se pretende ser pacífico y honesto, pero se acaba siendo incoherente y menos pacífico de lo que se presume. Porque el pacifismo no es solo estar contra las guerras, es adaptarse a un nivel de empatía humana, acorde con lo marcado por el ADN.

    En la comuna hipi las crías humanas sufren ataques de incoherencia adulta, que acaban por dejarlos inermes ante la realidad real, que tendrán al enfrentarse a la sociedad dominante.

    Como en la revolución, donde se acaba en un clima coercitivo, haciendo que se construya otra sociedad, realmente contrarrevolucionaria… y ejemplos históricos los hay de sobra.

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