
El hecho de tener dos madres no puede ser una limitación natural, ya que la naturaleza solo ha determinado el emparejamiento sexual, para obtener las dos células que se van a fecundar. Y de hecho no marca, como normal, que sea un emparejamiento permanente. Ese aspecto limitativo ya es una obra humana.
Pero la evolución ha permitido que la inteligencia humana descubriera formas de conseguir esa fecundación, sin usar el cauce natural de tener relaciones sexuales entre un hombre y una mujer. Ni, como hemos dicho, que deba ser siempre con la misma mujer. Hemos avanzado suficientemente, para que las ideas (científicas) del ser humano , en relación a la reproducción, se hayan ya solapado con las directrices naturales.
Para algo nos dieron inteligencia.. ¿o acaso la tenemos de adorno (o solo para inventar armas de guerra y practicar «mejores» torturas)?
Y si son dos padres de diferente color de piel, entonces ya estamos rozando el esperpento científico, si tratamos eso como un problema natural… cuando es absurdamente social.
Y sí, este caso nos vale para observar un típico gen social negativo, que soportan muchas parejas en el mundo. con niños o sin niños… de un color o de otro… y hay que ver, lo bien que nos lo dejamos injertar en la mayoría de los casos. Es un acompañante perfecto para quedar bien añadido en la parte supremacista de un adn social negativo. Que, además, se puede ir madurando mentalmente sin que seamos muy conscientes de su gravedad… es algo que vamos tomando como un simple tic. No creemos que vayamos perdiendo empatía con los otros.Y, cuando nos queremos dar cuenta, somos simplemente supremacistas. Y, además, podemos ser muy simples… y muy muy cabrones!!! Porque todo se aprende, lo bueno y lo malo…
¡Anímate!