
Y hay más ejemplos… A veces , la limitación (posible!!!) no viene dentro de nosotros, sino que se va formando en nuestro exterior, en nuestro entorno vital.
Podemos nacer ya con un letrero que va diciendo nuestra diferencia (con la mayoría). Que nacemos contra una norma social establecida. Por ejemplo, la norma de tener papá y mamá.
Es lo tradicional, se dice, incluso «natural», tener padre y madre… pero, para nada, es «lo natural». Lo único natural (y por ahora, siglo XXI), es que seamos concebidos por la fecundación de un óvulo y de un espermatozoide. Pero la clonación humana está a la vuelta de la esquina. Eso sí, mucha mucha esquina (por lo difícil que debería ser doblarla).
Pero dejemos los problemas futuros y atendamos a los presentes : ¿Por qué debe ser un estigma social, tener dos madres biológicas o dos padres biológicos?
Es parecido al hecho de tener padres adoptivos… o vivir en una comuna hipi (no sectaria). Todo recién nacido tiene que tener las mismas garantías para poder crecer de forma natural y en total libertad. La limitaciones posibles, que se puedan tener al nacer, no deben coartar su libertad para madurar como un ser humano global.
¡Anímate!