
Hasta ahora se sabía que podía haber cambios genéticos naturales, pero no estaba claro el fenómeno. Era más fácil «ver» el cambio por manipulación tradicional (ingeniería genética), ya que el mecanismo es más evidente.
Otra cosa es que sea tan simple y mecánico como dicen los profetas de dicha área experimental. O acaso sabemos mucho de la reorganización espontánea que se puede dar en los alrededores del cambio artificial producido. Como si el resto del ADN estuviera sometido a la sonrisa estática del científico operador.
Cuando se anda en el hígado de un enfermo, es normal que los demás órganos se sientan afectados… Pero, ¿eso no vale para las moléculas (y átomos) cercanas al gen mudado? ¿Desde cuando la reacciones químicas se dejan guiar por el santón científico de turno?
Así que nada evita, con una intervención natural o una artificial, que el entorno desarrollado por el nuevo gen, no sea incluso hereditario. Que se vaya con los descendientes del individuo, que sufrió ese cambio epigenómico.
Y no olvidemos nunca, que los cambios naturales están vigilados/controlados por la naturaleza (sea lo que eso sea). Mientras que los cambios artificiales no están vigilados/controlados por nadie (por mucho mucho EGO que tenga el científico ingeniero genético), al menos de una forma tan eficiente.
¡Anímate!