
Y bastante peores, ya que no solo es para hacer a la infancia más sexy. Porque no solo existe el gen social negativo de vestir de rosa o azul a un recién nacido… ni el de vestirte como una «petite» adulta sexy, para lucir mejor como mercancía humana, no… tenemos delante un gen social negativo, mucho peor que esos.
Porque este gen no solo introduce una determinada forma de vestir, a la que te vas acostumbrando, lo peor es que introduce en tu mente una determinada forma de pensar.
Esa capacidad tan importante (el pensar), como reflexionamos en otro lugar, para hacernos existir como seres humanos libres, además de naturales.
Porque a la SAD ya no le llega con que vistamos igual, con que cumplamos las normas sociales establecidas… además, desea que pensemos igual… que esas normas externas de comportamiento se metan de tal forma en nuestra mente, que seamos incapaces de pensar de otra forma que no sea la oficial. La que manda el poder establecido.
Entonces si que nos convertimos en piezas de la maquinaria social… En vez de cumplir con la capacidad regeneradora social de los adolescentes, nos convierten en continuadores de ese sistema social anquilosado. Ese al que nos han integrado en su maquinaria. En vez de regeneradores pasamos a ser elementos conservadores del sistema social. Y conservadores lo más activos posible : guardianes civiles (también en Cuba) e incluso soldados para defender bélicamente el sistema, lo que se llama el orden establecido… o atacar a otros grupos sociales que consideremos enemigos. Empezando por las propias crías humanas, tal como pasa en el actual genocidio palestino del siglo XXI. Así se evita que puedan aparecer, en el futuro, adultos que sean regeneradores sociales.
¡Anímate!